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danie — Blog
Blog de poesía en MundoPoesía — lee las entradas, reflexiones y versos de este autor.
Las cinco de la tarde, el café frío sobre el escritorio y la hoja en blanco sin un indicio de traducir sueño alguno. El cenicero colmado de chamuscadas ideas, musas pálidas y cenizas de memorias. Busco un recuerdo lejano algún sudario de piel y…
Aquí, casi llegando a la luz del túnel, casi al cruzar el límite del espejo, casi con un pie a fuera de las resquebrajadas sombras, de los ángeles crucificados por la historia y sus templos pienso en volverme hacia atrás, en la confabulada mentira…
Pudo haber sido el candil en la noche, la penumbra de las estrellas con su franco galope desnudando la arena, las cenizas de mi vera sobre los pasos nocherniegos de mis latidos y sus derroches. Pudo haber sido el cuchillo hundido en la herida de las…
Nos invocamos con el idioma de las cigarras, con la garganta de las longevas nubes musitando un silencio de montañas. Así buscamos los fervorosos insomnios que se esconden en el tapete, también en el clóset de la más íntima alcoba y sus enseres de…
―Cierra los ojos y piensa en lo más bello que te puede dar la vida. Le dije, al oído, mientras me quitaba la ropa. ―¡No los habrás! Yo te diré cuando hacerlo. Me paré delante de ella con la pija como el Obelisco. ―Ahora, puedes abrirlos. ¿Acaso esto…
¿Cuánto ha bebido de mi sangre la noche, de mi médula fría y tiesa como un mármol que reposa a las sombras del sol? Con pasos lánguidos se voltea la tierra para mostrarme el légamo de los cielos, para ofrendar su impúdico pecho de meretriz sin…
Sus ojos se enroscaban con un efecto lírico-dramático al guardabarros de mi masculinidad. Sus labios enceraban la autopista que conectaba con la noche y los cuerpos, con la alcoba, las sábanas y los sudarios de humedad hasta provocar la colisión del…
A María Del Carmen Pineda Hoy me desperté por las trasnochadas luces que al apagarse me dejan la medianoche de un silencio. Es que, realmente, se puede sentir la nimiedad de ser una mosca atrapada en la telaraña de las noches sin luna. En esos…
Quisiera poder vomitar mi hígado o ir a cagar toda esta nefasta vida. Tirarme a las zorras que más caro cobran sin pensar si mañana tengo para comprar más cerveza. Echarme sobre el sofá a complacer la mierda de mis vicios. Andar en pelotas por el…
El aliento de la noche nos desnuda con su ventisca, con su Vía Crucis de vírgenes que prostituyen los plenilunios de los ojos noctívagos, con el canto de la luna que se ofrenda al ritual de la medianoche de un sacrificio, una oblación de astros,…
I La multa de la vida no da fianza, y mientras más lo piensas más te vas adentrando en lo absurdo de vivir. Es realmente tonto pensar que estamos en el mundo por algo, y que ese algo es el motor que nos impulsa a seguir. Mejor morirse antes de ser…
Voces embriagadas por el delirio del mar infinito. Son voces que llevan el sudario del silencio, los amordazados muertos del alba, las nubes libres de las alas de piedra… Voces que nacen dentro del armario, dentro del cofre que perdió la llave…
Al perderse la luz que se filtra por nuestros pasadizos de alcobas ya recorridas, cuando las persianas del albor caen con el peso muerto de centenas de aves de piedra y los ojos se cierran tras la puerta del cuarto en donde se guarda la cajita…
Hoy escribo, con la libertad de mis pájaros, sobre el dulce sonido del aleteo de tus alas que me eleva hasta las nubes y sus ángeles, exhuma hasta el entierro de mi ex alma. Y yo que sólo sabía como perderme en las distancias, en la cita que siempre…
Un anochecer de grises golondrinas, una mosqueta llorando tinta, unos besos que dejan su sello en las lágrimas de las letras de mi habitar. Desdichado rosal que se marchita con el raudo paso de las sombras de un ángelus que me culpa por su caída,…
Inquietas las lágrimas del sueño sobre mis mejillas se escurren hasta cubrir de mustias dolencias las amapolas, los jazmines de la gloria, las postreras ilusiones de la aurora… A pesar del marchito canto del albor que no sabe cantar el son de las…
No hay crítico comparable al cajón de nuestro escritorio. Oliverio Girondo. No quiero vivir con la lengua del crítico enrollándome el pescuezo. Para vivir así es mejor que me suicide tirándome del décimo piso de mi poesía y su renglón de argumentos.…
Mancillados los caprichos de la costumbre, de tu costumbre de sonámbula amnistía se desnuda la noche frente al pálido semblante de la luna; su sombra florece como una rosa que invoca la negrura. Es la Dama De Noche que cautiva con su quebrado…
Como un busto que mece los árboles azules de manantiales que beben la savia noctívaga de las sombras y su infinito origen. Como un potro semental de galope forjado con acero, de cabrioladas de plenilunios y aullidos de negrura crepuscular… se…
¡Ah! Ángelus del albor en la sombra, de alas oscuras con un halo virginal de fuego que sella dentro de la bóveda infinita la frenética vida con sus labios de ocre de un desnudo y azulado deseo. ¡Ah! Dama del vacío perplejo y a la vez del henchido…
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