Ayyy mi querido maestro, se siente palpitar la angustia de ese silencio de palabras contenidas, se siente e intuye la esperanza en que se desborden esas palabras y de nuevo acudan a su cauce, cauce de amor con aroma a poesía y verso, a amistad florecida, a ensueño y fantasía, esperanza que es lo último que se pierde y que hará reverdecer de nuevo la savia viva que en todo está. Encantada de leerte siempre, mi entrañable y admirado amigo, mi querido Marcos. Millones y trillones de besos para Asunción y para ti, con toda mi admiración y todo mi cariño.....muááááááckssssss....
¡Ay que ver, amiga Isabel, cómo has desmenuzado y analizado al detalle esta sencilla espinela, exprimiendo todo lo que realmente quiere expresar! Y encima dejarme tan gratos saludos sin olvidar de mencionar a mi esposa.