El hombre comía palabras, era un animal de pura piel escrita,
de puras páginas y letras. Se alimentaba hasta quedar repleto;
la hermosa literatura por su sangre corría
negra y densa como la
tinta
de la sepia.
El día que murió lo dejaron en una biblioteca,
sin nombre en su lomo dorado,
junto a otros tantos libros anónimos.
Bon appetit.
[gc]
de puras páginas y letras. Se alimentaba hasta quedar repleto;
la hermosa literatura por su sangre corría
negra y densa como la
tinta
de la sepia.
El día que murió lo dejaron en una biblioteca,
sin nombre en su lomo dorado,
junto a otros tantos libros anónimos.
Bon appetit.
[gc]
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