ROSMERY, gracias por tu hermoso poema. Al ir caminando sobre las letras, no lo vi como un poema pasional (para mí, aclaro), lo llevo a un día determinado, diez, marca una fecha que para una mujer no pasa desapercibida y es cuando el amor hizo el milagro de quedar embarazada. Sí, sentí pánico y mi costado izquierdo estallaba de emoción. Sentir, percibir, que otro ser iba creciendo dentro de mí, fue maravilloso y no hubo nada más importante que esa vida, germinando dentro de mí. Ya he desojado 29 calendarios y aún recuerdo con detalle el momento del parto, su primer llanto, su primera mirada, cuando mis dedos fueron su puntal y su sonrisa fue una inquebrantable TE AMO.