de cómo reconfigurar el orden establecido

charlie ía

tru váyolens

de cómo reconfigurar el orden establecido

esta tarde
revisando los cultivos
encontré una gran hoja y debajo de ella
toda una colonia de orugas negras puntiagudas

en español nica
les llamamos
chichicastes
-del náhuatl tzitzicastli,
palabra que se usa en expresiones coloquiales jocosas
como
¡parece que tenés un chichicaste en el culo, jodido!-

había unas quince o veinte de ellas
apiñadas
tratando de ocultarse de la luz,
quizás con la esperanza
de vivir el resto de sus días
detrás de la furia.

entonces llamé a los sobrinos de mi trabajador
unos chavalos sonrientes e hiperactivos
que aparecieron
como orugas negras puntiagudas
apiñándose frente a mí
para escuchar la acuciante operación;

cortaron de inmediato la rama infectada
evidentemente para ellos, solo otro camino
hacia la redención de un ocio
que no llega a tener límites,

y corriendo
agarraron un brillante tizón
desde la estufa de piedra
para hacer en el centro del mundo
un fuego nuevo

donde bailaron alrededor
como orugas divertidas
que invocaban a los dioses

allí los invertebrados
ardieron por horas entre las hojas,
sin que una sola lágrima
corriera a través de las mejillas
hacia la ceniza.
 
Lo que propone ya ha pasado con muchas lágrimas pero los cambios han sido pocos, el universo tendrá que seguir reparando el cableado de nuestras conciencias hasta encontrar la media que provoque el cambio. Saludos Charlie que este bien compañero.
 
Lo que propone ya ha pasado con muchas lágrimas pero los cambios han sido pocos, el universo tendrá que seguir reparando el cableado de nuestras conciencias hasta encontrar la media que provoque el cambio. Saludos Charlie que este bien compañero.

tenés razón, amigo ansel. a veces la humanidad cambia para seguir igual. pero creo que también es un impulso necesario, el de rebelarse ante un orden establecido, aunque sea pa disfrutar de un atolito junto al fuego.

gracias por tu paso, compa, que vos también estés bien.

salud.
 
de cómo reconfigurar el orden establecido

esta tarde
revisando los cultivos
encontré una gran hoja y debajo de ella
toda una colonia de orugas negras puntiagudas

en español nica
les llamamos
chichicastes
-del náhuatl tzitzicastli,
palabra que se usa en expresiones coloquiales jocosas
como
¡parece que tenés un chichicaste en el culo, jodido!-

había unas quince o veinte de ellas
apiñadas
tratando de ocultarse de la luz,
quizás con la esperanza
de vivir el resto de sus días
detrás de la furia.

entonces llamé a los sobrinos de mi trabajador
unos chavalos sonrientes e hiperactivos
que aparecieron
como orugas negras puntiagudas
apiñándose frente a mí
para escuchar la acuciante operación;

cortaron de inmediato la rama infectada
evidentemente para ellos, solo otro camino
hacia la redención de un ocio
que no llega a tener límites,

y corriendo
agarraron un brillante tizón
desde la estufa de piedra
para hacer en el centro del mundo
un fuego nuevo

donde bailaron alrededor
como orugas divertidas
que invocaban a los dioses

allí los invertebrados
ardieron por horas entre las hojas,
sin que una sola lágrima
corriera a través de las mejillas
hacia la ceniza.

... y yo que casi lo veo así, quiero decir, en ese "apostolar" de los niños, son quienes, al fin y al cabo, sin darnos cuenta, o sí (quizá accidental o que la intuición interfiere cada vez más) profesan los cambios (no de orden).
Y en ese medio natural, pues no veas... "que no llega a tener límites", que bueno.
Y que no pare la rueda, aunque ya ves, siempre ejerce el poder...
Me encanta las letras, charlie, son de Vida, de luz, al sol, así, sin más.
Saludos
 
... y yo que casi lo veo así, quiero decir, en ese "apostolar" de los niños, son quienes, al fin y al cabo, sin darnos cuenta, o sí (quizá accidental o que la intuición interfiere cada vez más) profesan los cambios (no de orden).
Y en ese medio natural, pues no veas... "que no llega a tener límites", que bueno.
Y que no pare la rueda, aunque ya ves, siempre ejerce el poder...
Me encanta las letras, charlie, son de Vida, de luz, al sol, así, sin más.
Saludos

decía daenarys targaryen que hay que romper la rueda. creo que si no la podemos romper, hay que dejar que siga corriendo, como vos decís - pero a nuestro favor jajajaja.

y sí, la niñez -además de ser ese campo de batalla en miniatura-, es la que adivina los cambios que se vienen: en lenguaje, en tecnología, en formas de ser. la profecía de la niñez, podríamos decir.

un gran gusto tu paso como siempre, alice: vos también venís del sol.

salud.
 
de cómo reconfigurar el orden establecido

esta tarde
revisando los cultivos
encontré una gran hoja y debajo de ella
toda una colonia de orugas negras puntiagudas

en español nica
les llamamos
chichicastes
-del náhuatl tzitzicastli,
palabra que se usa en expresiones coloquiales jocosas
como
¡parece que tenés un chichicaste en el culo, jodido!-

había unas quince o veinte de ellas
apiñadas
tratando de ocultarse de la luz,
quizás con la esperanza
de vivir el resto de sus días
detrás de la furia.

entonces llamé a los sobrinos de mi trabajador
unos chavalos sonrientes e hiperactivos
que aparecieron
como orugas negras puntiagudas
apiñándose frente a mí
para escuchar la acuciante operación;

cortaron de inmediato la rama infectada
evidentemente para ellos, solo otro camino
hacia la redención de un ocio
que no llega a tener límites,

y corriendo
agarraron un brillante tizón
desde la estufa de piedra
para hacer en el centro del mundo
un fuego nuevo

donde bailaron alrededor
como orugas divertidas
que invocaban a los dioses

allí los invertebrados
ardieron por horas entre las hojas,
sin que una sola lágrima
corriera a través de las mejillas
hacia la ceniza.
Es increíble que hayas puesto un sello, por decirlo así, y expuesto tan bonito algo cotidiano, que pude vivirlo como si hubiese estado ahí. Escribes muy bien y un placer pasar a leerte, Charlie. Un fuerte abrazo.
Alejandro.
 
Última edición:
Los órdenes establecidos duran hasta que llega otro orden más grande y fuerte, pero a la larga todos acaban y acabamos siendo alimento del fuego o de los invertebrados. Como dijeron Sidney Pollack y los geniales Glutamato Yeye: Danzad, danzad malditos... Buena alegoría y buenos versos, amigo. Un abrazo.

 
Es increíble que hayas puesto un sello, por decirlo así, y expuesto tan bonito algo cotidiano, que pude vivirlo como si hubiese estado ahí. Escribes muy bien y un placer pasar a leerte, Charlie. Un fuerte abrazo.
Alejandro.

gracias, alejandro.

como decís, creo que los majes que gustamos de escribir tenemos que fijarnos en lo cotidiano de nuestro alrededor. pero también pienso que a la vez, es deber de la poesía ser subversiva e insubordinada, con lo que nos rodea y con lo que no.

un abrazo, prix.

Los órdenes establecidos duran hasta que llega otro orden más grande y fuerte, pero a la larga todos acaban y acabamos siendo alimento del fuego o de los invertebrados. Como dijeron Sidney Pollack y los geniales Glutamato Yeye: Danzad, danzad malditos... Buena alegoría y buenos versos, amigo. Un abrazo.


parece broma, pero decenas de miles del siglo veinte y del veintiuno murieron defendiendo un puesto de hamburguesas. gran rola, bróder, gracias por compartirla.

y bueno, entre morir defendiendo el puesto de hamburguesas y morir incendiado el puesto de hamburguesas, supongo que mis prixes nietzche y zizek aconsejarían lo último. supongo que mejor reírnos un rato bro.

un abrazo luigi. por lo menos el invierno no es tan jodido allí creo, por lo que no creo que vayan a necesitar leña esta temporada.
 
de cómo reconfigurar el orden establecido

esta tarde
revisando los cultivos
encontré una gran hoja y debajo de ella
toda una colonia de orugas negras puntiagudas

en español nica
les llamamos
chichicastes
-del náhuatl tzitzicastli,
palabra que se usa en expresiones coloquiales jocosas
como
¡parece que tenés un chichicaste en el culo, jodido!-

había unas quince o veinte de ellas
apiñadas
tratando de ocultarse de la luz,
quizás con la esperanza
de vivir el resto de sus días
detrás de la furia.

entonces llamé a los sobrinos de mi trabajador
unos chavalos sonrientes e hiperactivos
que aparecieron
como orugas negras puntiagudas
apiñándose frente a mí
para escuchar la acuciante operación;

cortaron de inmediato la rama infectada
evidentemente para ellos, solo otro camino
hacia la redención de un ocio
que no llega a tener límites,

y corriendo
agarraron un brillante tizón
desde la estufa de piedra
para hacer en el centro del mundo
un fuego nuevo

donde bailaron alrededor
como orugas divertidas
que invocaban a los dioses

allí los invertebrados
ardieron por horas entre las hojas,
sin que una sola lágrima
corriera a través de las mejillas
hacia la ceniza.

Tiene estructura de poema, pero lo veo como un cuento muy bien narrado, como es tu costumbre.
Y sí, siempre habrá una especie que domine a otra.
La diferencia entre la oruga y el humano es que él al menos puede tener la posibilidad de elegir otro destino.
Fue un gusto leerte, como siempre.
Salud a vos.
 
Tiene estructura de poema, pero lo veo como un cuento muy bien narrado, como es tu costumbre.
Y sí, siempre habrá una especie que domine a otra.
La diferencia entre la oruga y el humano es que él al menos puede tener la posibilidad de elegir otro destino.
Fue un gusto leerte, como siempre.
Salud a vos.

sí, a veces hasta cierto punto a veces me salen un poco en formato de 'prosa vertical'. tengo que seguir practicando en prosa, que me parece más tangible que los arranques de poeta futurista que desgraciadamente de tanto en tanto nos agarran, jajaja.

y es que el futuro es hoy, diría dewey: por eso tenemos que elegir sabiamente, como bien decís cecy.

qué gusto como siempre tu paso.

salud, desde la tarde y la lluvia.
 

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