angelcesar
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA CASA TENEBROSA
En el monte una casa misteriosa
llamaba mi atención por ser precaria
en mis sueños, sin techo, tenebrosa,
en una zona agreste y solitaria.
En mi infancia acosaba sigilosa
su quietud sin mediar una plegaria
por las noches de larga y perezosa
oscuridad silente y refractaria.
No podía saber quién residía
ni enfrentar los supuestos malhechores
culpables del desvelo de mi día.
Al crecer descubrí los sinsabores.
No eran monstruos ni brujas ni una arpía,
pude ver que habitaban mis temores.
En el monte una casa misteriosa
llamaba mi atención por ser precaria
en mis sueños, sin techo, tenebrosa,
en una zona agreste y solitaria.
En mi infancia acosaba sigilosa
su quietud sin mediar una plegaria
por las noches de larga y perezosa
oscuridad silente y refractaria.
No podía saber quién residía
ni enfrentar los supuestos malhechores
culpables del desvelo de mi día.
Al crecer descubrí los sinsabores.
No eran monstruos ni brujas ni una arpía,
pude ver que habitaban mis temores.