Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Reverberas, zorzal inmaculado,
sobre la claridad de la vertiente.
Interrumpe tu influjo su corriente,
precipita en sigilo, desatado.
Incólume tu vuelo sosegado
te lleva de regreso a la simiente:
comparece la luna refulgente
ante arpegios de un sol encadenado.
Expandirse podrá la sombra un día
acatando sus dogmas tu destino
al oír su insondable melodía.
Cesará encarcelado el torbellino
del clamor frente a tu filosofía
cuando sigan las huellas su camino.
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