¿Serán más los escudos o las flechas?
¿Más fuertes los aliados o padrinos?
¿Más muertes de civiles palestinos
o de fuerzas armadas bien pertrechas?
Ya no existen los plazos, ni las fechas,
ni arengas, ni amenazas de asesinos
y en un punto convergen los caminos.
Las siembras dieron paso a las cosechas.
¿Quiénes llevan el turno en represalias?
¿Quiénes llevan razón a sus locuras?
Los persas que se vienen por sandalias
o los hijos del dios de las alturas.
La muerte es hoy discurso en coprolalias
de una antigua cadena de rupturas.
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