Astral

Pedro Olvera

#ElPincheLirismo
¿Qué tienes en común con los astros?
Nada, sino surgir
cuando la oscuridad lo borra todo.
Nunca quise bajarte una estrella,
pero el viaje se soñaba posible.
Colocarte ahí con nombrarte cielo,
pero solo uno aterrizó de bruces
y la que quedó celeste
se anocheció de pronto.
El brillo que miré no era tuyo.
Tú eras, sin embargo, más radiante,
tanto
que al tocarte me iluminabas.
Aún lo haces
porque las estrellas viajan de noche
montadas en su luz,
pero son pasado:
llegan a quien las mire cuando son otras,
vestidas, o no, en un tiempo diferente.
El presente que fue.
¿Qué tienes en común con las estrellas?
Lo distantes que son y aparecen.
Y que nunca devuelven la mirada.
 
¿Qué tienes en común con los astros?
Nada, sino surgir
cuando la oscuridad lo borra todo.
Nunca quise bajarte una estrella,
pero el viaje se soñaba posible.
Colocarte ahí con nombrarte cielo,
pero solo uno aterrizó de bruces
y la que quedó celeste
se anocheció de pronto.
El brillo que miré no era tuyo.
Tú eras, sin embargo, más radiante,
tanto
que al tocarte me iluminabas.
Aún lo haces
porque las estrellas viajan de noche
montadas en su luz,
pero son pasado:
llegan a quien las mire cuando son otras,
vestidas, o no, en un tiempo diferente.
El presente que fue.
¿Qué tienes en común con las estrellas?
Lo distantes que son y aparecen.
Y que nunca devuelven la mirada.
Triste Pedro pero bello, son los poemas más hermosos cuando llegan de la profundidad del alma, feliz día, un abrazo
 
¿Qué tienes en común con los astros?
Nada, sino surgir
cuando la oscuridad lo borra todo.
Nunca quise bajarte una estrella,
pero el viaje se soñaba posible.
Colocarte ahí con nombrarte cielo,
pero solo uno aterrizó de bruces
y la que quedó celeste
se anocheció de pronto.
El brillo que miré no era tuyo.
Tú eras, sin embargo, más radiante,
tanto
que al tocarte me iluminabas.
Aún lo haces
porque las estrellas viajan de noche
montadas en su luz,
pero son pasado:
llegan a quien las mire cuando son otras,
vestidas, o no, en un tiempo diferente.
El presente que fue.
¿Qué tienes en común con las estrellas?
Lo distantes que son y aparecen.
Y que nunca devuelven la mirada.
Buenas letras.

Saludos
 
¿Qué tienes en común con los astros?
Nada, sino surgir
cuando la oscuridad lo borra todo.
Nunca quise bajarte una estrella,
pero el viaje se soñaba posible.
Colocarte ahí con nombrarte cielo,
pero solo uno aterrizó de bruces
y la que quedó celeste
se anocheció de pronto.
El brillo que miré no era tuyo.
Tú eras, sin embargo, más radiante,
tanto
que al tocarte me iluminabas.
Aún lo haces
porque las estrellas viajan de noche
montadas en su luz,
pero son pasado:
llegan a quien las mire cuando son otras,
vestidas, o no, en un tiempo diferente.
El presente que fue.
¿Qué tienes en común con las estrellas?
Lo distantes que son y aparecen.
Y que nunca devuelven la mirada.
Deslumbras como supernova con estos poemas estelares. Un privilegio leerte.
 
Es un bello poema Pedro. Un poema que nos dice que existe una comprensión del otro que duele, y que eso nunca cambiara, es como es.
Me encanta, gracias por compartirlo.
Un gran abrazo y buena semana.
Querida Laly, me es muy grato encontrarte en estas líneas. Te agradezco tus hermosas y certeras palabras que son pura luz.
También te dejo un abrazo y mis mejores deseos. Cuídate mucho.
 
Deslumbras como supernova con estos poemas estelares. Un privilegio leerte.
Ya sabes, querida Luciana, que el gusto de encontrarte en estos textos es todo mío. Ojalá que tu junio vaya fluyendo radiante y que no te fastidie todo ese ruido del Mundial que tiene a la CDMX más desquiciada de lo que es común. Mucha paz y un gran abrazo.
 
Última edición:
Hay miradas que nos confirnan la existencia y ojos que parecen dotarla de sentido. Y claro, si te miran con afecto es la gloria: no importa siquiera si no te has peinado.
Gracias por darle dinamismo al Portal, amigo Gus. Y por llegar hasta aquí. Un abrazo.
A usted también gracias. Ahh y miradas también si no te has afeitado :p
 
¿Qué tienes en común con los astros?
Nada, sino surgir
cuando la oscuridad lo borra todo.
Nunca quise bajarte una estrella,
pero el viaje se soñaba posible.
Colocarte ahí con nombrarte cielo,
pero solo uno aterrizó de bruces
y la que quedó celeste
se anocheció de pronto.
El brillo que miré no era tuyo.
Tú eras, sin embargo, más radiante,
tanto
que al tocarte me iluminabas.
Aún lo haces
porque las estrellas viajan de noche
montadas en su luz,
pero son pasado:
llegan a quien las mire cuando son otras,
vestidas, o no, en un tiempo diferente.
El presente que fue.
¿Qué tienes en común con las estrellas?
Lo distantes que son y aparecen.
Y que nunca devuelven la mirada.
Poema para un melancólico amor que llega desde hace años luz para quedarse en la retina del presente.
Distancias aparte, sigues mirando a los astros de frente y dando luz a las oscuridades.
Un abrazote, Pedro, desde esta parte del orbe.
 
Poema para un melancólico amor que llega desde hace años luz para quedarse en la retina del presente.
Distancias aparte, sigues mirando a los astros de frente y dando luz a las oscuridades.
Un abrazote, Pedro, desde esta parte del orbe.
Amigo Alonso, qué bueno es encontrarte por acá. Hoy a medio día recolecté unas ciruelas del huerto: hermosas, de un color guinda brillante, y de una dulzura tal que más que morderlas las besaba casi en su rama. Te cuento esto porque sé que tú sabes de estos lujos que nos regala la tierra y casi nunca es posible compartir con alguien ese instante de comunión perfecta donde dos frutos de la vida se asimilan. Y topar con el hueso que es escarbar en la boca hasta encontrar otros labios. Es bueno que vengas porque, repito, tú sabes de estas cosas, lo que vale esta poesía efímera. Y me nació contártelo en lugar de decirte gracias por venir a leer y comentar.

Por supuesto, muchas gracias. Y otro abrazote desde acá, ¿con quién? Pues no flataba menos:

 
Última edición:
¿Qué tienes en común con los astros?
Nada, sino surgir
cuando la oscuridad lo borra todo.
Nunca quise bajarte una estrella,
pero el viaje se soñaba posible.
Colocarte ahí con nombrarte cielo,
pero solo uno aterrizó de bruces
y la que quedó celeste
se anocheció de pronto.
El brillo que miré no era tuyo.
Tú eras, sin embargo, más radiante,
tanto
que al tocarte me iluminabas.
Aún lo haces
porque las estrellas viajan de noche
montadas en su luz,
pero son pasado:
llegan a quien las mire cuando son otras,
vestidas, o no, en un tiempo diferente.
El presente que fue.
¿Qué tienes en común con las estrellas?
Lo distantes que son y aparecen.
Y que nunca devuelven la mirada.
Así son, tan brillantes como malvadas... Llegan, aparecen solo para decir: aquí estuve, pero ya no. Y mienten, porque sí están; siempre están presentes en el pasado.

(Iba a decir que son tan bellas como radiantes, pero recordé que tus estrellas son estrelladas :p )

Abrazo y chanclazo, Lloroncito.
 
Así son, tan brillantes como malvadas... Llegan, aparecen solo para decir: aquí estuve, pero ya no. Y mienten, porque sí están; siempre están presentes en el pasado.

(Iba a decir que son tan bellas como radiantes, pero recordé que tus estrellas son estrelladas :p )

Abrazo y chanclazo, Lloroncito.
Así como las nombras, en plural, me haces parecer un perdido. Me desprestigias, canija Rominovski. Repite conmigo: advocaciones.
Luego eres tú la que terminas chillando a moco tendido cuando te recuerdo a tus novios feos, babosos y rompebásculas. :p
Ya tuvieras un poeta bien pro allí cerquita, con miel de genuinos panalitos para tus mates, pero no te das chance por cagoncita.
Besos, malvada.
 

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