Minona
Poeta fiel al portal
Entre las mesas, los camareros
y los espejos,
bajo los globos de luz
se sienta el loco,
entre filas de taburetes
donde los bebedores de esperanza
dormitan un domingo.
Le cuenta al camarero,
confesor en horas extras,
que le persiguen erizos muertos
en noches de pesadillas negras.
Dice que de niño vio ángeles
entrar en su habitación
y le susurraron al oído
canciones de sirenas.
El loco camina la ciudad,
no sabe a dónde va.
Pasea y vuelve a pasear.
El horizonte es cambiante,
las fronteras de luces se enturbian.
Quién sabe,
quizás sólo él sabe la verdad.
y los espejos,
bajo los globos de luz
se sienta el loco,
entre filas de taburetes
donde los bebedores de esperanza
dormitan un domingo.
Le cuenta al camarero,
confesor en horas extras,
que le persiguen erizos muertos
en noches de pesadillas negras.
Dice que de niño vio ángeles
entrar en su habitación
y le susurraron al oído
canciones de sirenas.
El loco camina la ciudad,
no sabe a dónde va.
Pasea y vuelve a pasear.
El horizonte es cambiante,
las fronteras de luces se enturbian.
Quién sabe,
quizás sólo él sabe la verdad.