Desde que estuve aquí disfrutando de tus octosílabos me quedé pensando que estos tuyos me recordaban a Cristóbal de Castillejo del cual me dijeron que los manejaba muy brillantemente. Este poeta español nacido en 1490 se opuso con vehemencia a la estética petrarquista escribiendo de Garcilaso y Boscán. Ejemplo es su “Visita de Amor que te transcribo poniendo a parir a los versos llenos de retórica que no llamaban a las cosas por su nombre. Aquí te dejo ese poema para que lo disfrutes.
Con un abrazo grande.
Salva.
VISITA DE AMOR
Unas coplas muy cansadas,
con muchos pies arrastrando,
a lo toscado imitadas,
entró un amador cantando,
enojosas y pesadas.
Cada pie con dos corcovas,
y de peso doce arrobas,
trovadas al tiempo viejo.
Dios perdone a Castillejo,
que bien habló de esas trovas.
Dijo Amor: ¿Dónde se aprende
ese metro tan prolijo,
que a las orejas ofende?
Algarabía de allende:
el sujeto frío y duro,
y el estilo, tan oscuro
que la dama en quien se emplea
duda, por sabia que sea,
si es requiebro o es conjuro».
«Ved si la invención os basta,
pues Garcilaso y Boscán,
las plumas puestas por asta
cada uno es un Roldán,
y, con todo, no le basta;
yo no alcanzo cuál engaño
te hizo para tu daño,
con locura y desvarío,
meter en mi señorío
moneda de reino extraño.»
«Con dueñas y con doncellas
(dijo Venus), ¿qué pretende
quien las dices sus querellas
en lenguaje que no entiende
él, ni yo, ni vos, ni ellas?
Sentencio al que tal hiciere
que la dama por quien muere
lo tenga por cascabel,
y que haga burla dél
y de cuanto le escribiere».
CASTILLEJO, CRISTÓBAL DE