No encuentro las palabras
así en el silencio,
como esa música que trae el viento
de un verde trigal mareado.
El poema se hace también de lo que no se dice,
boca enmudecida,
arpa que en su tartamudez desnuda el cuerpo,
piedra callada
con un talán talán metálico
de una campana sorda.
Dios se tatuó las espaldas,
yo con iguales dedos acaricio la espalda de mi mujer dormida.
El poema se hace de tierra ambigua,
de agua, de peces imposibles,
de un barro que es el pan sutil de la nostalgia.
Y en todo, torva palabra que no encuentro
en la oscura madrugada extraviada
o hasta que el silencio trague un nuevo poema.
Eso no importa poeta, !tú; levántate y anda!
Para Golem. miércoles 25.10.2023

así en el silencio,
como esa música que trae el viento
de un verde trigal mareado.
El poema se hace también de lo que no se dice,
boca enmudecida,
arpa que en su tartamudez desnuda el cuerpo,
piedra callada
con un talán talán metálico
de una campana sorda.
Dios se tatuó las espaldas,
yo con iguales dedos acaricio la espalda de mi mujer dormida.
El poema se hace de tierra ambigua,
de agua, de peces imposibles,
de un barro que es el pan sutil de la nostalgia.
Y en todo, torva palabra que no encuentro
en la oscura madrugada extraviada
o hasta que el silencio trague un nuevo poema.
Eso no importa poeta, !tú; levántate y anda!
Para Golem. miércoles 25.10.2023
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