Envueltas con la sólida aspereza
de unas piedras talladas sin cinceles,
las obras de un infausto Praxíteles
nos regala el autor en su torpeza.
Está pidiendo el bardo en su cabeza
un atavío en forma de oropeles
una egregia corona de laureles
que le otorguen al rey por su proeza.
Al parecer ninguna poesía
en el foro de clásica lucía
del mármol pario su materia pura,
y aquel cincel que al jaspe no labraba
con mi mano derecha lo tomaba
para esculpir tamaña desventura.
PepeSori
SafeCreative
Enero2022
de unas piedras talladas sin cinceles,
las obras de un infausto Praxíteles
nos regala el autor en su torpeza.
Está pidiendo el bardo en su cabeza
un atavío en forma de oropeles
una egregia corona de laureles
que le otorguen al rey por su proeza.
Al parecer ninguna poesía
en el foro de clásica lucía
del mármol pario su materia pura,
y aquel cincel que al jaspe no labraba
con mi mano derecha lo tomaba
para esculpir tamaña desventura.
PepeSori
SafeCreative
Enero2022
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