IN MATINA PROELIUM
Abro mis ojos y hacia el techo miro
en este descansado agotamiento,
detrás de los cristales suena el viento
y la noche pasó como un suspiro.
La mañana es abismo al que me tiro,
y al vivir me devuelve en un momento,
sediento del café, porque sediento
estoy por si me diera algún respiro.
No encuentro en la ventana ningún astro
que me dé alguna luz. Los pies arrastro,
como pesadas cargas, por el suelo.
Me voy a mi sillón, ya que el de al lado
vacío, y para Cristo reservado,
lo tengo, pues no tengo más consuelo.
Salva Glez. Moles.
4/11/2025.
Abro mis ojos y hacia el techo miro
en este descansado agotamiento,
detrás de los cristales suena el viento
y la noche pasó como un suspiro.
La mañana es abismo al que me tiro,
y al vivir me devuelve en un momento,
sediento del café, porque sediento
estoy por si me diera algún respiro.
No encuentro en la ventana ningún astro
que me dé alguna luz. Los pies arrastro,
como pesadas cargas, por el suelo.
Me voy a mi sillón, ya que el de al lado
vacío, y para Cristo reservado,
lo tengo, pues no tengo más consuelo.
Salva Glez. Moles.
4/11/2025.