Los caminos del agua

Luis Á. Ruiz Peradejordi

Poeta que considera el portal su segunda casa
Con un temblor emocionado dejó,
con sus propias manos, el niño,
un barco de papel en las orillas del río.
Lo vio alejarse,
la ilusión dibujada en su rostro.
Iba en busca de aventuras,
a recorrer el mundo,
a pasar por tierras lejanas .
Zozobra de temporales,
penuria de aguas calmas,
alisios que, por crestas de inmensas olas,
le llevaran en volandas.

Otras gentes,
nuevas caras,
las mismas risas
y diferentes hablas.
Mira el niño fascinado
el camino que al barco se le abre
y sueña con confines,
allá donde el sol se acuesta
y ve como su barquito
atraviesa los juncales
y sortea los peñascos
y se pierde en lontananza.

Y suspira deseando
en el fondo de su alma
ser como ese barquito, valiente,
aventurero, al que no le asusta nada
y lanzarse a recorrer
los caminos del agua.
 
Con un temblor emocionado dejó,
con sus propias manos, el niño,
un barco de papel en las orillas del río.
Lo vio alejarse,
la ilusión dibujada en su rostro.
Iba en busca de aventuras,
a recorrer el mundo,
a pasar por tierras lejanas .
Zozobra de temporales,
penuria de aguas calmas,
alisios que, por crestas de inmensas olas,
le llevaran en volandas.

Otras gentes,
nuevas caras,
las mismas risas
y diferentes hablas.
Mira el niño fascinado
el camino que al barco se le abre
y sueña con confines,
allá donde el sol se acuesta
y ve como su barquito
atraviesa los juncales
y sortea los peñascos
y se pierde en lontananza.

Y suspira deseando
en el fondo de su alma
ser como ese barquito, valiente,
aventurero, al que no le asusta nada
y lanzarse a recorrer
los caminos del agua.

Anhelo puro originándose en el alma infantil, sueño abierto a las posibilidades inmensas que se abren ante sus asombrados ojos, en un barquito de papel que contiene el deseo, el mundo y el tiempo... uno coloca y trabaja para transformarlo -de sueño a realidad- Me gusta la riqueza en los detalles y todo cuanto convocan sus líneas, hay ensueño, confianza, pureza, autenticidad y arrojo en esos caminos del agua que fluyen como el día a día mi Querido Amigo y Admirado Poeta @Luis Á. Ruiz Peradejordi . Ha sido una grata y mágica lectura. Muchas Gracias por compartir su Arte. Lo celebro. Por favor reciba mi saludo afectuoso y mis infaltables mejores deseos sinfín
 
Con un temblor emocionado dejó,
con sus propias manos, el niño,
un barco de papel en las orillas del río.
Lo vio alejarse,
la ilusión dibujada en su rostro.
Iba en busca de aventuras,
a recorrer el mundo,
a pasar por tierras lejanas .
Zozobra de temporales,
penuria de aguas calmas,
alisios que, por crestas de inmensas olas,
le llevaran en volandas.

Otras gentes,
nuevas caras,
las mismas risas
y diferentes hablas.
Mira el niño fascinado
el camino que al barco se le abre
y sueña con confines,
allá donde el sol se acuesta
y ve como su barquito
atraviesa los juncales
y sortea los peñascos
y se pierde en lontananza.

Y suspira deseando
en el fondo de su alma
ser como ese barquito, valiente,
aventurero, al que no le asusta nada
y lanzarse a recorrer
los caminos del agua.


Me gustan los barcos, amigo, desde los de papel hasta los que me fascina ver en los puertos.
Tuve la fortuna de hacer travesías por agua y sé lo bonito que se siente. Son recuerdos especiales.

Hay mundos en la imaginación de los niños y ese barquito que protagoniza tus versos, es el símbolo de todas esas ilusiones de la gran aventura que es crecer y expandirse más allá de los horizontes conocidos.
Ir más allá, y a través de la transparencia del agua, es una metáfora muy bella detrás del acto de soltar ese barco de sueños. Soltar es atreverse.

Leer tus temas tanto en verso como prosa es conectar con el lado más luminoso de las letras y de la vida y me pone muy contenta llegar hasta un estreno tuyo.
Abrazo con admiración y cariño.
 
Con un temblor emocionado dejó,
con sus propias manos, el niño,
un barco de papel en las orillas del río.
Lo vio alejarse,
la ilusión dibujada en su rostro.
Iba en busca de aventuras,
a recorrer el mundo,
a pasar por tierras lejanas .
Zozobra de temporales,
penuria de aguas calmas,
alisios que, por crestas de inmensas olas,
le llevaran en volandas.

Otras gentes,
nuevas caras,
las mismas risas
y diferentes hablas.
Mira el niño fascinado
el camino que al barco se le abre
y sueña con confines,
allá donde el sol se acuesta
y ve como su barquito
atraviesa los juncales
y sortea los peñascos
y se pierde en lontananza.

Y suspira deseando
en el fondo de su alma
ser como ese barquito, valiente,
aventurero, al que no le asusta nada
y lanzarse a recorrer
los caminos del agua.

Bellos sueños los del niño al ver alejarse su barquito de papel perdiéndose en la lejanía aventurera, tan bellos como los versos en los que desgranas con excelentes imágenes tu poema.

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Que poema tan más bello, me ha gustado mucho, es de esos poemas que lo hace a uno soñar.
Cuando era niña y llovía hacíamos barquitos de papel y los dejabamos ir a veces me daba tristeza
que se rompían. Tu poema estimado amigo-poeta me trajo ese recuerdo, muchas gracias.
Besos desde mi mundo amarillo, besos azules para tu hermosa alma
 
Me recordaste mi infancia Luis. Mi papá me enseñó a hacer barcos de papel y yo deseaba que lloviera los domingos que era el día que él no trabajaba para que juntos pudiéramos ponerlos a navegar en el zanjón. Cuanta emoción sentía, recuerdo como palpitaba mi corazon de alegria.
Muchas gracias por este viaje a unas de mis memorias más queridas. Es un poema muy bello, un poema que hace sonreír al alma. Un gran abrazo lleno de gratitud.
 
Con un temblor emocionado dejó,
con sus propias manos, el niño,
un barco de papel en las orillas del río.
Lo vio alejarse,
la ilusión dibujada en su rostro.
Iba en busca de aventuras,
a recorrer el mundo,
a pasar por tierras lejanas .
Zozobra de temporales,
penuria de aguas calmas,
alisios que, por crestas de inmensas olas,
le llevaran en volandas.

Otras gentes,
nuevas caras,
las mismas risas
y diferentes hablas.
Mira el niño fascinado
el camino que al barco se le abre
y sueña con confines,
allá donde el sol se acuesta
y ve como su barquito
atraviesa los juncales
y sortea los peñascos
y se pierde en lontananza.

Y suspira deseando
en el fondo de su alma
ser como ese barquito, valiente,
aventurero, al que no le asusta nada
y lanzarse a recorrer
los caminos del agua.
Hermosísimos versos, llenos de sueños va el barquito rumbos aventureros. Tal poema podría estar también en foro infantil. Placer leerle poeta, mis saludos cordiales y felicitaciones a esa pluma.
 
Anhelo puro originándose en el alma infantil, sueño abierto a las posibilidades inmensas que se abren ante sus asombrados ojos, en un barquito de papel que contiene el deseo, el mundo y el tiempo... uno coloca y trabaja para transformarlo -de sueño a realidad- Me gusta la riqueza en los detalles y todo cuanto convocan sus líneas, hay ensueño, confianza, pureza, autenticidad y arrojo en esos caminos del agua que fluyen como el día a día mi Querido Amigo y Admirado Poeta @Luis Á. Ruiz Peradejordi . Ha sido una grata y mágica lectura. Muchas Gracias por compartir su Arte. Lo celebro. Por favor reciba mi saludo afectuoso y mis infaltables mejores deseos sinfín
Mi poesía ahora pretende reflejar las ensoñaciones, volver a los tiempos de las pasiones aquietadas, la mirada limpia y las ilusiones florecientes. De ahí esta remembranza de aquellos días en que se podía recorrer mundos en un barco de papel. Muchas gracias por llegar hasta estos versos y dejar tan bella impronta. Un cordial abrazo y mis mejores deseos.
 
Última edición:
Me gustan los barcos, amigo, desde los de papel hasta los que me fascina ver en los puertos.
Tuve la fortuna de hacer travesías por agua y sé lo bonito que se siente. Son recuerdos especiales.

Hay mundos en la imaginación de los niños y ese barquito que protagoniza tus versos, es el símbolo de todas esas ilusiones de la gran aventura que es crecer y expandirse más allá de los horizontes conocidos.
Ir más allá, y a través de la transparencia del agua, es una metáfora muy bella detrás del acto de soltar ese barco de sueños. Soltar es atreverse.

Leer tus temas tanto en verso como prosa es conectar con el lado más luminoso de las letras y de la vida y me pone muy contenta llegar hasta un estreno tuyo.
Abrazo con admiración y cariño.
A mí también me gustan los barcos. El mar siempre me llama con voz poderosa y ahora me sirvo de la memoria para traer al presente los días de sueños, de ilusiones, con sed de aventuras y corazón intrépido. Quién no dejado ir un barco en la corriente de agua y se ha hecho mil cábalas de tonde terminaría su viaje. Para mí, a día de hoy esas aventuras se han vuelto tesoros y mi afán es compartirlos con aquellos corazones que también tuvieron sus barcos de papel navegando.
Gracias por no faltar a estos versos y por tu palabra amable y sabia. Un gran abrazo.
 
Última edición:
Bellos sueños los del niño al ver alejarse su barquito de papel perdiéndose en la lejanía aventurera, tan bellos como los versos en los que desgranas con excelentes imágenes tu poema.

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Gracias maestro por acercarte a estos versos y dejar tu amable comentario. La mirada del niño siempre se envuelve en un halo de magia y si el poeta acierta con las palabras, esa magia trascenderá hasta las letras.
Un cordial saludo.
 
Que poema tan más bello, me ha gustado mucho, es de esos poemas que lo hace a uno soñar.
Cuando era niña y llovía hacíamos barquitos de papel y los dejabamos ir a veces me daba tristeza
que se rompían. Tu poema estimado amigo-poeta me trajo ese recuerdo, muchas gracias.
Besos desde mi mundo amarillo, besos azules para tu hermosa alma
Me gusta rebuscar en la memoria y encontrar momentos como ése, aventura que creo que todos nosotros hemos vivido y traerlo a la palabra y dejarlo por escrito, con mayor o menor acierto. Gracias por acercarte hasta estos versos y dejarme tus hermosas palabras. Un beso azul para tu amarillo y mis mejores deseos para ti.
 
Me recordaste mi infancia Luis. Mi papá me enseñó a hacer barcos de papel y yo deseaba que lloviera los domingos que era el día que él no trabajaba para que juntos pudiéramos ponerlos a navegar en el zanjón. Cuanta emoción sentía, recuerdo como palpitaba mi corazon de alegria.
Muchas gracias por este viaje a unas de mis memorias más queridas. Es un poema muy bello, un poema que hace sonreír al alma. Un gran abrazo lleno de gratitud.
Aquellos días de lluvia mantenida, el impermeable y la capucha, el barco de papel recién doblado que dejábamos correr por donde más agua había. Todos hemos vivido historias así y las guardamos en el rincón de la memoria en que habitan los recuerdos más felices.
Me alegra que te hayan gustado estos versos y te hayan llevado a momentos felices. Mis letras no tienen otra pretensión. Un fuerte abrazo y mi agradecimiento a tus palabras.
 
Hermosísimos versos, llenos de sueños va el barquito rumbos aventureros. Tal poema podría estar también en foro infantil. Placer leerle poeta, mis saludos cordiales y felicitaciones a esa pluma.
Muy agradecido Bristy por dejar este comentario y por la lectura del poema. Ciertamente dudé en ponerlo como poesía infantil, pero pensé que estos eran más recuerdos de quienes tenemos unos años, que de los pequeños que juegan con los barcos. Estoy seguro que el niño interior de algunos lectores se habrá sentido aludido en estas letras.
Gracias por el acierto de tus palabras. Un cordial saludo y mis mejores deseos para estos días.
 
Última edición:
Mágico bogar el del niño interior, enfrentando el horizonte de las aguas de los sueños sin temor. Hermosas líneas. Grata lectura. Saludos, que tenga una espléndida semana en el mar de los sueños amigo Luis.
Pocas cosas como esta abren la imaginación de los pequeños. El agua tiene su magia y es gracias a un hechizo que los barcos surquen sus olas. Así se despierta la imaginación y se hacen presentes los sueños y los afanes.
Gracias por llegar hasta estos versos y dejar constancia de su paso.
Un cordial saludo.
 
Hermosa oda al despertar de la inocencia. Plasmas con lujo de detalles ese instante sublime que hemos vivido casi todo, cuando en los días de lluvia echábamos nuestro barquillo a la corriente con la ilusión que llegará a países lejanos.
Les diré que a mi también me gustan los barcos, pero más bien los de papel, porque los otros me dan pavor cuando el mar se encrespa y amenazan con hundirlos en altamar.
Buena obra, Luis... propia de una pluma sensible e inspirada como la tuya.
Saludo cordial y un abrazo
 
Hermosa oda al despertar de la inocencia. Plasmas con lujo de detalles ese instante sublime que hemos vivido casi todo, cuando en los días de lluvia echábamos nuestro barquillo a la corriente con la ilusión que llegará a países lejanos.
Les diré que a mi también me gustan los barcos, pero más bien los de papel, porque los otros me dan pavor cuando el mar se encrespa y amenazan con hundirlos en altamar.
Buena obra, Luis... propia de una pluma sensible e inspirada como la tuya.
Saludo cordial y un abrazo
Me gusta volver la vista atrás, rememorar aquellos tiempos de infancia curiosa y esperanzada y comprobar cómo a pesar de los años, sigue ese niño vivo, escondido en alguna parte del recuerdo.
Gracias por la lectura y por la amabilidad de su comentario. Un cordial saludo.
 
Con un temblor emocionado dejó,
con sus propias manos, el niño,
un barco de papel en las orillas del río.
Lo vio alejarse,
la ilusión dibujada en su rostro.
Iba en busca de aventuras,
a recorrer el mundo,
a pasar por tierras lejanas .
Zozobra de temporales,
penuria de aguas calmas,
alisios que, por crestas de inmensas olas,
le llevaran en volandas.

Otras gentes,
nuevas caras,
las mismas risas
y diferentes hablas.
Mira el niño fascinado
el camino que al barco se le abre
y sueña con confines,
allá donde el sol se acuesta
y ve como su barquito
atraviesa los juncales
y sortea los peñascos
y se pierde en lontananza.

Y suspira deseando
en el fondo de su alma
ser como ese barquito, valiente,
aventurero, al que no le asusta nada
y lanzarse a recorrer
los caminos del agua.
Ayyyyyyy Luís qué emoción contenida reúnen estas ilusionadas y bonitas letras que tu alma bondadosa hoy nos comparte, he vivido uno a uno cada uno de tus versos, he sido esa niña, en mi caso, ilusionada con ver partir a su barquito de papel, con insuflarle el aliento de la aventura, de la alegre valentía, y me he dispuesto a viajar con él a los confines de la tierra donde la mar besa el horizonte. Mil aplausos mi querido Luís, siempre me ilusiona leerte, siempre de los siempres mi querido amigo, escritor y poeta excelente......muáááááááckssssssss...
 
Ayyyyyyy Luís qué emoción contenida reúnen estas ilusionadas y bonitas letras que tu alma bondadosa hoy nos comparte, he vivido uno a uno cada uno de tus versos, he sido esa niña, en mi caso, ilusionada con ver partir a su barquito de papel, con insuflarle el aliento de la aventura, de la alegre valentía, y me he dispuesto a viajar con él a los confines de la tierra donde la mar besa el horizonte. Mil aplausos mi querido Luís, siempre me ilusiona leerte, siempre de los siempres mi querido amigo, escritor y poeta excelente......muáááááááckssssssss...
Muchas gracia Isabel por este comentario. Gracias por llegarte hasta estos versos y ver en ellos todas esas cosas tan hermosas que me dices. Creo que todos, siendo niños, hemos puesto un barquito de papel en el agua y hemos imaginado que recorría mundos. Me alegra saber que el recuerdo que te ha despertado ha sido agradable. Un montón de besos.
 
Muy bellos tus versos estimado poeta. La imaginación aborda el barquito y navega por las aguas de la niñez...por sus aventuras y sentires que perduran a pesar del acelerado paso del tiempo. Un gusto leerte amigo. Que estés bien. Un abrazo.
Gracias por esta visita y tus palabras. De vez en cuando es bueno volver a la niñez y pasear la vista por los recuerdos que atesoramos. Creo que todos dejamos alguna vez un barco de papel o de madera viajar sin rumbo, aguas abajo, aprovechando para imaginar aventuras. Esas cosas son las que dan gracia a la vida. Un abrazo cordial.
 
Cuánta profundidad existencial, en este verso poema, realmente elaborado
para hacernos pensar; de que todos somos esos niños que sueñan... poder algún día simplemente volar, hacia esos espacios desconocidos que ofrece toda vida. Excelente el poema, estimado Luis. Felicitaciones.
Cordialmente:
Muchas gracias Ivan por tan amable comentario. De vez en cuando hay que dejar volar la imaginación y sacar ese niño que llevamos dentro para que nos haga soñar. Muy agradecido ppor tu visita y tu comentario. Un cordial saludo.
 
Con un temblor emocionado dejó,
con sus propias manos, el niño,
un barco de papel en las orillas del río.
Lo vio alejarse,
la ilusión dibujada en su rostro.
Iba en busca de aventuras,
a recorrer el mundo,
a pasar por tierras lejanas .
Zozobra de temporales,
penuria de aguas calmas,
alisios que, por crestas de inmensas olas,
le llevaran en volandas.

Otras gentes,
nuevas caras,
las mismas risas
y diferentes hablas.
Mira el niño fascinado
el camino que al barco se le abre
y sueña con confines,
allá donde el sol se acuesta
y ve como su barquito
atraviesa los juncales
y sortea los peñascos
y se pierde en lontananza.

Y suspira deseando
en el fondo de su alma
ser como ese barquito, valiente,
aventurero, al que no le asusta nada
y lanzarse a recorrer
los caminos del agua.
En ese barquito de papel navega nuestra vida desde que éramos niños pequeños hasta ahora que ya somos niños grandes. Agua somos por lo tanto... y la ilusión de conquistar y apropiarse de los caminos y los regueros, y navegar.
Me emocionó el poema, Luís; sobre todo porque lo vi como una alegoría de nuestra vida, con mares calmos, tempestades y la ilusión de salir airosos en cada trance, en cada fase del recorrido.
Un abrazo, Peradejordi, y encantado de leerlo.
 
En ese barquito de papel navega nuestra vida desde que éramos niños pequeños hasta ahora que ya somos niños grandes. Agua somos por lo tanto... y la ilusión de conquistar y apropiarse de los caminos y los regueros, y navegar.
Me emocionó el poema, Luís; sobre todo porque lo vi como una alegoría de nuestra vida, con mares calmos, tempestades y la ilusión de salir airosos en cada trance, en cada fase del recorrido.
Un abrazo, Peradejordi, y encantado de leerlo.
Es un viaje que casi todos los niños hicimos. Soñábamos con una hoja de papel, que pasaba a ser un barco, en el que embarcábamos nuestra fantasía. No hubo mundos que no recorriesemos, ni aventura que no se disfrutase
Gracias por tu presencia y por tu hermoso comentario. Un abrazo.
 
Con un temblor emocionado dejó,
con sus propias manos, el niño,
un barco de papel en las orillas del río.
Lo vio alejarse,
la ilusión dibujada en su rostro.
Iba en busca de aventuras,
a recorrer el mundo,
a pasar por tierras lejanas .
Zozobra de temporales,
penuria de aguas calmas,
alisios que, por crestas de inmensas olas,
le llevaran en volandas.

Otras gentes,
nuevas caras,
las mismas risas
y diferentes hablas.
Mira el niño fascinado
el camino que al barco se le abre
y sueña con confines,
allá donde el sol se acuesta
y ve como su barquito
atraviesa los juncales
y sortea los peñascos
y se pierde en lontananza.

Y suspira deseando
en el fondo de su alma
ser como ese barquito, valiente,
aventurero, al que no le asusta nada
y lanzarse a recorrer
los caminos del agua.
Sin dudas un final excepcional, el niño suspira deseando, en lo profundo de su alma, ser como ese barquito valiente y aventurero, sin miedo, y lanzarse él también a recorrer los caminos del agua.

Le envío un saludo desde mi humilde Habana
 
Sin dudas un final excepcional, el niño suspira deseando, en lo profundo de su alma, ser como ese barquito valiente y aventurero, sin miedo, y lanzarse él también a recorrer los caminos del agua.

Le envío un saludo desde mi humilde Habana
El agua tiene sus caminos, tal y como nosotros tenemos los nuestros. Así imaginé el viaje de un pequeño barco de papel y la intrepidez del afán de aventuras de un niño. Un cordial saludo.
 

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