¡Mírame mar! Yo soy como una isla
que, solitaria, espera la despierten
los náufragos que el mar deja en su orilla,
que den vida a sus aves y a sus fuentes.
Quiero ser paraíso entre tus aguas,
refugio del que vuelve de mil muertes,
que paste el unicornio en mis praderas,
que me habiten las hadas y los duendes,
que enciendan las luciérnagas mis bosques,
que el Teide de su encanto no despierte.
¡Mírame mar!, no creas ser mi dueño,
solo porque tu abrazo me contiene,
que en medio de tu azul inmensurable,
yo permanezco firme, independiente.
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