Gracias por estas tres casi consecutivas visitas, Luis. El Waoo inicial me ha dejado felícisimo.
Te diré que este poema surgió como una especie de reto de hacer un soneto clásico con rimas relativamente difíciles, y es que palabras acabadas en -ubes o -uves no hay demasiadas y, además, para aumentar la dificultad me propuse usar la palabra "Nubes" solamente en el título y descartarla como rima en el resto del poema a pesar de que el texto está referido a ellas, a las nubes. Así que las rimas me fueron llevando por los caminos de la pareidolia, que sabrás que es la tendencia a buscar imágenes no solo en las nubes sino en otras formas de la naturaleza como montañas, cuevas, manchas en las paredes etc.
Yo he sido siempre muy de quedarme mirando al cielo para descubrir esas formas y en algunas épocas (muy pretéritas) de experimentaciones varias tuve momentos muy alucinantes mirando a los celajes bajo los efectos de algún derivado del cornezuelo como el que probaron en su día el Nobel Francis Crick o Aldous Huxley entre otros muchos, así que en ese aspecto este poema tiene algo de autobiográfico, sí.
Lo de la polisemia a la que te refieres en el último comentario pues si la buscas la encuentras, claro, pero no fue esa mi intención ni creo que el lector piense que si estoy viendo en el cielo sirenas o centauros estoy pensando en ambulancias o en moteros.
Lo de "un Pegaso" creo que lo voy a cambiar por "el Pegaso", pues efectivamente solo hay uno mitológicamente hablando y al poner "un" podría parecer que estuviese viendo alguna nube con forma de camión, aunque la foto que ilustra el poema invita a pensar que no me refería a esa marca de vehículos industriales cuyo símbolo era precisamente la silueta del caballo de Zeus.
Un abrazo y te vuelvo a agradecer mucho esta triple visita.