Oda a las hojas

ludmila

Poeta veterano en el portal
Estoy disolviendo el rumor de las hojas que mueve el viento

troqueladas de soledades, bailan al son de su nostalgia.

Una mítica danza vencida de cadencia

envuelve el candor y el siniestro aquelarre de las sombras.

Son testigos silentes de la vida, prístinas congojas

de sus verdes memorias.

Un ruiseñor me enseñó a leer sus nervaduras,

espliegos milenarios en el mapa de la historia.

Nácar confundido con la arena en tus orillas,

periferia de las formas y las nubes pletóricas.

Ellas conocieron el cronograma de la noria

y acariciaron con su sombra

la tempestad del invierno.

Son hermosas extensiones cuando

la primavera las hunde en el paisaje

explicando a los zorzales el amanecer del tiempo.

 
Estoy disolviendo el rumor de las hojas que mueve el viento

troqueladas de soledades, bailan al son de su nostalgia.

Una mítica danza vencida de cadencia

envuelve el candor y el siniestro aquelarre de las sombras.

Son testigos silentes de la vida, prístinas congojas

de sus verdes memorias.

Un ruiseñor me enseñó a leer sus nervaduras,

espliegos milenarios en el mapa de la historia.

Nácar confundido con la arena en tus orillas,

periferia de las formas y las nubes pletóricas.

Ellas conocieron el cronograma de la noria

y acariciaron con su sombra

la tempestad del invierno.

Son hermosas extensiones cuando

la primavera las hunde en el paisaje

explicando a los zorzales el amanecer del tiempo.

Excelentes letras, plenas de poesía.
Un abrazo, Ludmila.
 
Hermosos versos para disolver el rumor de las hojas que mueve el viento. Grata lectura. Que este año el ruiseñor mantenga su maravillosa inspiración en las nervaduras del portal. Saludos poetisa, reciba mi abrazo fraterno y mis mejores deseos porque este 2022 le sea venturoso.
 
Estoy disolviendo el rumor de las hojas que mueve el viento

troqueladas de soledades, bailan al son de su nostalgia.

Una mítica danza vencida de cadencia

envuelve el candor y el siniestro aquelarre de las sombras.

Son testigos silentes de la vida, prístinas congojas

de sus verdes memorias.

Un ruiseñor me enseñó a leer sus nervaduras,

espliegos milenarios en el mapa de la historia.

Nácar confundido con la arena en tus orillas,

periferia de las formas y las nubes pletóricas.

Ellas conocieron el cronograma de la noria

y acariciaron con su sombra

la tempestad del invierno.

Son hermosas extensiones cuando

la primavera las hunde en el paisaje

explicando a los zorzales el amanecer del tiempo.

Qué lindo es leer poesía de la que nos hace soñar.
Un abrazo:
Malena.
 
Hermosos versos para disolver el rumor de las hojas que mueve el viento. Grata lectura. Que este año el ruiseñor mantenga su maravillosa inspiración en las nervaduras del portal. Saludos poetisa, reciba mi abrazo fraterno y mis mejores deseos porque este 2022 le sea venturoso.
Hola Daniel, qué hermoso tu comentario, gracias por tu lectura, mis saludos y un deseo de este año pródigo en buenas nuevas.
 
Estoy disolviendo el rumor de las hojas que mueve el viento

troqueladas de soledades, bailan al son de su nostalgia.

Una mítica danza vencida de cadencia

envuelve el candor y el siniestro aquelarre de las sombras.

Son testigos silentes de la vida, prístinas congojas

de sus verdes memorias.

Un ruiseñor me enseñó a leer sus nervaduras,

espliegos milenarios en el mapa de la historia.

Nácar confundido con la arena en tus orillas,

periferia de las formas y las nubes pletóricas.

Ellas conocieron el cronograma de la noria

y acariciaron con su sombra

la tempestad del invierno.

Son hermosas extensiones cuando

la primavera las hunde en el paisaje

explicando a los zorzales el amanecer del tiempo.

Hermosa poesía Ludmila.
Me ha gustado mucho.
Gran abrazo!
 
Estoy disolviendo el rumor de las hojas que mueve el viento

troqueladas de soledades, bailan al son de su nostalgia.

Una mítica danza vencida de cadencia

envuelve el candor y el siniestro aquelarre de las sombras.

Son testigos silentes de la vida, prístinas congojas

de sus verdes memorias.

Un ruiseñor me enseñó a leer sus nervaduras,

espliegos milenarios en el mapa de la historia.

Nácar confundido con la arena en tus orillas,

periferia de las formas y las nubes pletóricas.

Ellas conocieron el cronograma de la noria

y acariciaron con su sombra

la tempestad del invierno.

Son hermosas extensiones cuando

la primavera las hunde en el paisaje

explicando a los zorzales el amanecer del tiempo.

Un poema delicado y precioso. Un placer recorrer tus letras.
Un saludo.
 
Estoy disolviendo el rumor de las hojas que mueve el viento

troqueladas de soledades, bailan al son de su nostalgia.

Una mítica danza vencida de cadencia

envuelve el candor y el siniestro aquelarre de las sombras.

Son testigos silentes de la vida, prístinas congojas

de sus verdes memorias.

Un ruiseñor me enseñó a leer sus nervaduras,

espliegos milenarios en el mapa de la historia.

Nácar confundido con la arena en tus orillas,

periferia de las formas y las nubes pletóricas.

Ellas conocieron el cronograma de la noria

y acariciaron con su sombra

la tempestad del invierno.

Son hermosas extensiones cuando

la primavera las hunde en el paisaje

explicando a los zorzales el amanecer del tiempo.

Verdadera belleza de obra! Imágenes muy elocuentes, intensas y al mismo tiempo llenas d paz y nostalgia. Excelente poema.
 
Última edición:
Estoy disolviendo el rumor de las hojas que mueve el viento

troqueladas de soledades, bailan al son de su nostalgia.

Una mítica danza vencida de cadencia

envuelve el candor y el siniestro aquelarre de las sombras.

Son testigos silentes de la vida, prístinas congojas

de sus verdes memorias.

Un ruiseñor me enseñó a leer sus nervaduras,

espliegos milenarios en el mapa de la historia.

Nácar confundido con la arena en tus orillas,

periferia de las formas y las nubes pletóricas.

Ellas conocieron el cronograma de la noria

y acariciaron con su sombra

la tempestad del invierno.

Son hermosas extensiones cuando

la primavera las hunde en el paisaje

explicando a los zorzales el amanecer del tiempo.

Preciosos versos, Ludmila. ¡Bravo!
Feliz año y mucha suerte con todo, compañera.
 
Estoy disolviendo el rumor de las hojas que mueve el viento

troqueladas de soledades, bailan al son de su nostalgia.

Una mítica danza vencida de cadencia

envuelve el candor y el siniestro aquelarre de las sombras.

Son testigos silentes de la vida, prístinas congojas

de sus verdes memorias.

Un ruiseñor me enseñó a leer sus nervaduras,

espliegos milenarios en el mapa de la historia.

Nácar confundido con la arena en tus orillas,

periferia de las formas y las nubes pletóricas.

Ellas conocieron el cronograma de la noria

y acariciaron con su sombra

la tempestad del invierno.

Son hermosas extensiones cuando

la primavera las hunde en el paisaje

explicando a los zorzales el amanecer del tiempo.

Precioso navegar de las hojas por el viento y por los ríos. Un abrazo
 
Estoy disolviendo el rumor de las hojas que mueve el viento

troqueladas de soledades, bailan al son de su nostalgia.

Una mítica danza vencida de cadencia

envuelve el candor y el siniestro aquelarre de las sombras.

Son testigos silentes de la vida, prístinas congojas

de sus verdes memorias.

Un ruiseñor me enseñó a leer sus nervaduras,

espliegos milenarios en el mapa de la historia.

Nácar confundido con la arena en tus orillas,

periferia de las formas y las nubes pletóricas.

Ellas conocieron el cronograma de la noria

y acariciaron con su sombra

la tempestad del invierno.

Son hermosas extensiones cuando

la primavera las hunde en el paisaje

explicando a los zorzales el amanecer del tiempo.



Me encantan las pinceladas ocres que vislumbro en tu urdimbre lírica. Ese balanceo aéreo que interpela las memorias...

Siempre un placer querida amiga. Abrazos!

Palmira
 
Estoy disolviendo el rumor de las hojas que mueve el viento

troqueladas de soledades, bailan al son de su nostalgia.

Una mítica danza vencida de cadencia

envuelve el candor y el siniestro aquelarre de las sombras.

Son testigos silentes de la vida, prístinas congojas

de sus verdes memorias.

Un ruiseñor me enseñó a leer sus nervaduras,

espliegos milenarios en el mapa de la historia.

Nácar confundido con la arena en tus orillas,

periferia de las formas y las nubes pletóricas.

Ellas conocieron el cronograma de la noria

y acariciaron con su sombra

la tempestad del invierno.

Son hermosas extensiones cuando

la primavera las hunde en el paisaje

explicando a los zorzales el amanecer del tiempo.


Excelente poema lleno de nostalgias que se reflejan en esa hojarasca de otoño, como un tiempo que va con el viento, un poema bellísimo, pulido y exquisito, que termina en la esperanza de ese nuevo amanecer, de ese amanecer espiritual. Una maravilla leer tus letras de nuevo querida amiga Ludmila, admirable tu arte de la palabra.. Saludos con mucho cariño.
 
Excelente poema lleno de nostalgias que se reflejan en esa hojarasca de otoño, como un tiempo que va con el viento, un poema bellísimo, pulido y exquisito, que termina en la esperanza de ese nuevo amanecer, de ese amanecer espiritual. Una maravilla leer tus letras de nuevo querida amiga Ludmila, admirable tu arte de la palabra.. Saludos con mucho cariño.
Gracias Tribu, qué agradable comentario, un gran abrazo.
 

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