ludmila
Poeta veterano en el portal
Estoy disolviendo el rumor de las hojas que mueve el viento
troqueladas de soledades, bailan al son de su nostalgia.
Una mítica danza vencida de cadencia
envuelve el candor y el siniestro aquelarre de las sombras.
Son testigos silentes de la vida, prístinas congojas
de sus verdes memorias.
Un ruiseñor me enseñó a leer sus nervaduras,
espliegos milenarios en el mapa de la historia.
Nácar confundido con la arena en tus orillas,
periferia de las formas y las nubes pletóricas.
Ellas conocieron el cronograma de la noria
y acariciaron con su sombra
la tempestad del invierno.
Son hermosas extensiones cuando
la primavera las hunde en el paisaje
explicando a los zorzales el amanecer del tiempo.
troqueladas de soledades, bailan al son de su nostalgia.
Una mítica danza vencida de cadencia
envuelve el candor y el siniestro aquelarre de las sombras.
Son testigos silentes de la vida, prístinas congojas
de sus verdes memorias.
Un ruiseñor me enseñó a leer sus nervaduras,
espliegos milenarios en el mapa de la historia.
Nácar confundido con la arena en tus orillas,
periferia de las formas y las nubes pletóricas.
Ellas conocieron el cronograma de la noria
y acariciaron con su sombra
la tempestad del invierno.
Son hermosas extensiones cuando
la primavera las hunde en el paisaje
explicando a los zorzales el amanecer del tiempo.