• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Palurdo, pero decente

Alfredo Grajales Sosa

Poeta que considera el portal su segunda casa
Con afán de despejarme
y olvidarme de un mal rato,
el que no fue nada grato
-suspiré y logré calmarme-.
La ira podría llevarme
a ser bastante imprudente,
me comporté como gente
-a cualquier mi mano doy-
reconociendo que soy:
¡palurdo, pero decente!

Ya despejada mi mente
inicié con mi espinela,
que como un barco de vela
navega contra corriente.
El que agrede, ¡no es valiente!
-ni cobarde el que se calla-,
puede soportar metralla
calmado, sin inmutarse
ni en conflictos enredarse
tan firme, como muralla.

No presumo mi ignorancia
porque más inculto fuera,
si mi saber presumiera
con una absurda arrogancia.
Se demuestra la abundancia
que en el corazón existe,
resulta bastante triste
que un personaje letrado,
reaccione como un tarado
y de muy ético se viste.

Alguien prudente, modesto
moderado y respetable,
se convierte en despreciable
cuando abusa de su puesto.
Que utilizando el denuesto
se proclama cultivado,
su actuar incivilizado
nos demuestra lo contrario,
que le escurre lo ordinario
-ocultando lo educado-.
 
Con afán de despejarme
y olvidarme de un mal rato,
el que no fue nada grato
-suspiré y logré calmarme-.
La ira podría llevarme
a ser bastante imprudente,
me comporté como gente
-a cualquier mi mano doy-
reconociendo que soy:
¡palurdo, pero decente!

Ya despejada mi mente
inicié con mi espinela,
que como un barco de vela
navega contra corriente.
El que agrede, ¡no es valiente!
-ni cobarde el que se calla-,
puede soportar metralla
calmado, sin inmutarse
ni en conflictos enredarse
tan firme, como muralla.

No presumo mi ignorancia
porque más inculto fuera,
si mi saber presumiera
con una absurda arrogancia.
Se demuestra la abundancia
que en el corazón existe,
resulta bastante triste
que un personaje letrado,
reaccione como un tarado
y de muy ético se viste.

Alguien prudente, modesto
moderado y respetable,
se convierte en despreciable
cuando abusa de su puesto.
Que utilizando el denuesto
se proclama cultivado,
su actuar incivilizado
nos demuestra lo contrario,
que le escurre lo ordinario
-ocultando lo educado-.
Vaya, en cuatro décimas recuperas tu tranquilidad, y además con buen arte. Un gusto leerte.
 
Con afán de despejarme
y olvidarme de un mal rato,
el que no fue nada grato
-suspiré y logré calmarme-.
La ira podría llevarme
a ser bastante imprudente,
me comporté como gente
-a cualquier mi mano doy-
reconociendo que soy:
¡palurdo, pero decente!

Ya despejada mi mente
inicié con mi espinela,
que como un barco de vela
navega contra corriente.
El que agrede, ¡no es valiente!
-ni cobarde el que se calla-,
puede soportar metralla
calmado, sin inmutarse
ni en conflictos enredarse
tan firme, como muralla.

No presumo mi ignorancia
porque más inculto fuera,
si mi saber presumiera
con una absurda arrogancia.
Se demuestra la abundancia
que en el corazón existe,
resulta bastante triste
que un personaje letrado,
reaccione como un tarado
y de muy ético se viste.

Alguien prudente, modesto
moderado y respetable,
se convierte en despreciable
cuando abusa de su puesto.
Que utilizando el denuesto
se proclama cultivado,
su actuar incivilizado
nos demuestra lo contrario,
que le escurre lo ordinario
-ocultando lo educado-.
Muy elocuente y reflexivo.
Saludos
 
Con afán de despejarme
y olvidarme de un mal rato,
el que no fue nada grato
-suspiré y logré calmarme-.
La ira podría llevarme
a ser bastante imprudente,
me comporté como gente
-a cualquier mi mano doy-
reconociendo que soy:
¡palurdo, pero decente!

Ya despejada mi mente
inicié con mi espinela,
que como un barco de vela
navega contra corriente.
El que agrede, ¡no es valiente!
-ni cobarde el que se calla-,
puede soportar metralla
calmado, sin inmutarse
ni en conflictos enredarse
tan firme, como muralla.

No presumo mi ignorancia
porque más inculto fuera,
si mi saber presumiera
con una absurda arrogancia.
Se demuestra la abundancia
que en el corazón existe,
resulta bastante triste
que un personaje letrado,
reaccione como un tarado
y de muy ético se viste.

Alguien prudente, modesto
moderado y respetable,
se convierte en despreciable
cuando abusa de su puesto.
Que utilizando el denuesto
se proclama cultivado,
su actuar incivilizado
nos demuestra lo contrario,
que le escurre lo ordinario
-ocultando lo educado-.
Preciosas décimas nos dejas Alfredo, expresando todo lo que llevas dentro en ese momento que coges la pluma y el tintero
y te revuelves contra los papeles de la libertad en tus versos. sé que ya no existe ni pluma ni tintero pero te imaginé así escribiendo. un abrazo estimado Alfredo. Buen día
 
Con afán de despejarme
y olvidarme de un mal rato,
el que no fue nada grato
-suspiré y logré calmarme-.
La ira podría llevarme
a ser bastante imprudente,
me comporté como gente
-a cualquier mi mano doy-
reconociendo que soy:
¡palurdo, pero decente!

Ya despejada mi mente
inicié con mi espinela,
que como un barco de vela
navega contra corriente.
El que agrede, ¡no es valiente!
-ni cobarde el que se calla-,
puede soportar metralla
calmado, sin inmutarse
ni en conflictos enredarse
tan firme, como muralla.

No presumo mi ignorancia
porque más inculto fuera,
si mi saber presumiera
con una absurda arrogancia.
Se demuestra la abundancia
que en el corazón existe,
resulta bastante triste
que un personaje letrado,
reaccione como un tarado
y de muy ético se viste.

Alguien prudente, modesto
moderado y respetable,
se convierte en despreciable
cuando abusa de su puesto.
Que utilizando el denuesto
se proclama cultivado,
su actuar incivilizado
nos demuestra lo contrario,
que le escurre lo ordinario
-ocultando lo educado-.
Impecables espinelas nos regalas, como siempre.

Feliz fin de semana.
 
Con afán de despejarme
y olvidarme de un mal rato,
el que no fue nada grato
-suspiré y logré calmarme-.
La ira podría llevarme
a ser bastante imprudente,
me comporté como gente
-a cualquier mi mano doy-
reconociendo que soy:
¡palurdo, pero decente!

Ya despejada mi mente
inicié con mi espinela,
que como un barco de vela
navega contra corriente.
El que agrede, ¡no es valiente!
-ni cobarde el que se calla-,
puede soportar metralla
calmado, sin inmutarse
ni en conflictos enredarse
tan firme, como muralla.

No presumo mi ignorancia
porque más inculto fuera,
si mi saber presumiera
con una absurda arrogancia.
Se demuestra la abundancia
que en el corazón existe,
resulta bastante triste
que un personaje letrado,
reaccione como un tarado
y de muy ético se viste.

Alguien prudente, modesto
moderado y respetable,
se convierte en despreciable
cuando abusa de su puesto.
Que utilizando el denuesto
se proclama cultivado,
su actuar incivilizado
nos demuestra lo contrario,
que le escurre lo ordinario
-ocultando lo educado-.
Sabias tus cuatro décimas espinelas mi querido Alfredo, hay que contar hasta setenta veces siete antes de perder la compostura o los nervios para evitar después posibles lamentaciones, pero leerte supone la mejor ayuda para evitarnos toda clase de conflictos con nosotros mismos y con el prójimo.
Encantada de leerte querido amigo y admirado poeta, besos para ti con admiración y cariño....muáááckssssss
 
Con afán de despejarme
y olvidarme de un mal rato,
el que no fue nada grato
-suspiré y logré calmarme-.
La ira podría llevarme
a ser bastante imprudente,
me comporté como gente
-a cualquier mi mano doy-
reconociendo que soy:
¡palurdo, pero decente!

Ya despejada mi mente
inicié con mi espinela,
que como un barco de vela
navega contra corriente.
El que agrede, ¡no es valiente!
-ni cobarde el que se calla-,
puede soportar metralla
calmado, sin inmutarse
ni en conflictos enredarse
tan firme, como muralla.

No presumo mi ignorancia
porque más inculto fuera,
si mi saber presumiera
con una absurda arrogancia.
Se demuestra la abundancia
que en el corazón existe,
resulta bastante triste
que un personaje letrado,
reaccione como un tarado
y de muy ético se viste.

Alguien prudente, modesto
moderado y respetable,
se convierte en despreciable
cuando abusa de su puesto.
Que utilizando el denuesto
se proclama cultivado,
su actuar incivilizado
nos demuestra lo contrario,
que le escurre lo ordinario
-ocultando lo educado-.
Muy interesantes estas espinelas, estoy de acuerdo con casi todo , no con las decimas , que tambien, sino con el contenido. Saludos. Bernardo de Valbuena
 
Preciosas décimas nos dejas Alfredo, expresando todo lo que llevas dentro en ese momento que coges la pluma y el tintero
y te revuelves contra los papeles de la libertad en tus versos. sé que ya no existe ni pluma ni tintero pero te imaginé así escribiendo. un abrazo estimado Alfredo. Buen día

Gracias querido amigo, la verdad que sí, prácticamente de esa forma me di a la tarea de expresar lo que en su momento sentí, y creí necesario plasmar, que tan buenas son las espinelas, no lo sé, pero me fascina escribir en esta estructura.
Saludos y un fuerte abrazo hasta tu amada Málaga.
Alfredo
 
Última edición:
Sabias tus cuatro décimas espinelas mi querido Alfredo, hay que contar hasta setenta veces siete antes de perder la compostura o los nervios para evitar después posibles lamentaciones, pero leerte supone la mejor ayuda para evitarnos toda clase de conflictos con nosotros mismos y con el prójimo.
Encantada de leerte querido amigo y admirado poeta, besos para ti con admiración y cariño....muáááckssssss

Querida Isabel, no siempre es posible tener prudencia, que bueno que en este caso sí se dio. Ya sabes que soy demasiado coloquial, y relato cualquier acontecimiento personal, o de algún conocido. Te agradezco siempre tu amable visita y siempre generoso comentario.
Saludos siempre cordiales y un fuerte abrazo.
Alfredo
 
Muy interesantes estas espinelas, estoy de acuerdo con casi todo , no con las decimas , que tambien, sino con el contenido. Saludos. Bernardo de Valbuena

Demasiado claro tu mensaje, pero no supe que te gustó, y que no. De cualquier manera agradezco el tiempo que te tomaste en leer y comentar.
Saludos cordiales y un fuerte abrazo.
Alfredo
 
Con afán de despejarme
y olvidarme de un mal rato,
el que no fue nada grato
-suspiré y logré calmarme-.
La ira podría llevarme
a ser bastante imprudente,
me comporté como gente
-a cualquier mi mano doy-
reconociendo que soy:
¡palurdo, pero decente!

Ya despejada mi mente
inicié con mi espinela,
que como un barco de vela
navega contra corriente.
El que agrede, ¡no es valiente!
-ni cobarde el que se calla-,
puede soportar metralla
calmado, sin inmutarse
ni en conflictos enredarse
tan firme, como muralla.

No presumo mi ignorancia
porque más inculto fuera,
si mi saber presumiera
con una absurda arrogancia.
Se demuestra la abundancia
que en el corazón existe,
resulta bastante triste
que un personaje letrado,
reaccione como un tarado
y de muy ético se viste.

Alguien prudente, modesto
moderado y respetable,
se convierte en despreciable
cuando abusa de su puesto.
Que utilizando el denuesto
se proclama cultivado,
su actuar incivilizado
nos demuestra lo contrario,
que le escurre lo ordinario
-ocultando lo educado-.
Muy buenas décimas, Alfredo. Un gusto pasar.
Abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba