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Poetas bajo la mesa

Callejero60

Sé agua ... o nada.
Allí no llega el sol de la alta fiesta,
ni el vino derramado en los manteles;
son la voz de sanscritos burdeles
y el eco de la sangre que protesta.

Condenan, del banquete, la propuesta
que cae entre cenizas y laureles;
abogan por la tinta sin caireles,
prefacios de preguntas sin respuesta.

No buscan el renombre en la vitrina,
jamás alcanzaran letras doradas
ni halagos por gorgueras de impostura;

serán los juntaletras de la esquina
las tintas de mil letras no acabadas,
los borricos que sanan sin sutura.
~•~
 
Juntaletras, no está mal... Si no mil, al menos quinientas sí se quedaron por ahí, inacabadas.
Un cordial saludo.
Nos tocó la china, Era.
Al menos podemos patalear y animarnos entre nosotros a seguir haciéndolo; lo mismo alguna de esas patadas alcanza las zonas sensibles de alguien, y encontramos otra motivación para no hacer "mutis".
Eres buena entendedora.

Gracias por estar.
 
Allí no llega el sol de la alta fiesta,
ni el vino derramado en los manteles;
son la voz de sanscritos burdeles
y el eco de la sangre que protesta.

Condenan, del banquete, la propuesta
que cae entre cenizas y laureles;
abogan por la tinta sin caireles,
prefacios de preguntas sin respuesta.

No buscan el renombre en la vitrina,
jamás alcanzaran letras doradas
ni halagos por gorgueras de impostura;

serán los juntaletras de la esquina
las tintas de mil letras no acabadas,
los borricos que sanan sin sutura.
~•~
La arte verdadero surge de la experiencia y la protesta, no de la ostentación.

Saludos
 
La arte verdadero surge de la experiencia y la protesta, no de la ostentación.

Saludos
Seguro que si, estimado Alde.
También es verdad que el arte es morirse de frío. Como dice o intenta decir el poema, decir la verdad por encima de cualquier cosa, tiene sus consecuencias.
Nunca le pondrán manteles al que defiende lo humilde.

Gracias por estar de nuevo.
 
Allí no llega el sol de la alta fiesta,
ni el vino derramado en los manteles;
son la voz de sanscritos burdeles
y el eco de la sangre que protesta.

Condenan, del banquete, la propuesta
que cae entre cenizas y laureles;
abogan por la tinta sin caireles,
prefacios de preguntas sin respuesta.

No buscan el renombre en la vitrina,
jamás alcanzaran letras doradas
ni halagos por gorgueras de impostura;

serán los juntaletras de la esquina
las tintas de mil letras no acabadas,
los borricos que sanan sin sutura.
~•~
Lo bueno es que no te quiten las ganas, hasta los laureles se pueden marchitar. Un gran soneto, Manolo.
Un gran abrazo.
 
Allí no llega el sol de la alta fiesta,
ni el vino derramado en los manteles;
son la voz de sanscritos burdeles
y el eco de la sangre que protesta.

Condenan, del banquete, la propuesta
que cae entre cenizas y laureles;
abogan por la tinta sin caireles,
prefacios de preguntas sin respuesta.

No buscan el renombre en la vitrina,
jamás alcanzaran letras doradas
ni halagos por gorgueras de impostura;

serán los juntaletras de la esquina
las tintas de mil letras no acabadas,
los borricos que sanan sin sutura.
~•~
Qué pedazo de soneto, Manolo. No me siento admirado porque nada de lo que sale de esa mano tuya puede ser malo. Puedo no estar de acuerdo según qué temas, pero nunca he visto algo tuyo donde no reconozca al buen poeta. Por otra parte el mejor reconocimiento para mí es que os no guste lo que escribo a unos cuantos. Ese es mi trofeo. También el leer algo mío al cabo de un tiempo y pensar, pues no está tan mal. El último verso de este soneto es el hormigón armado que sustenta lo que hay encima, como los rascacielos.
Con mi amistad incondicional os abrazo.

Salva.
 
Qué pedazo de soneto, Manolo. No me siento admirado porque nada de lo que sale de esa mano tuya puede ser malo. Puedo no estar de acuerdo según qué temas, pero nunca he visto algo tuyo donde no reconozca al buen poeta. Por otra parte el mejor reconocimiento para mí es que os no guste lo que escribo a unos cuantos. Ese es mi trofeo. También el leer algo mío al cabo de un tiempo y pensar, pues no está tan mal. El último verso de este soneto es el hormigón armado que sustenta lo que hay encima, como los rascacielos.
Con mi amistad incondicional os abrazo.

Salva.
Muchas gracias, Salvador, por ese pedazo de comentario.
Cierto es que podemos no estar de acuerdo en algunos temas, y es por ello que no coincidamos en más escritos, pero lo cortés no quita lo valiente y llegado el caso cuando algo nos llega, se aparcan las diferencias y se reconoce que verdaderamente nos llegó lo que leímos.
En verdad, pienso que esa forma es ir un paso por delante, pues la hipocresía, tan común hoy, no tiene lugar.
Sabes que hay temas en los que no entro ni voy a entrar, y esas diferencias son las que más nos unen, según entiendo.

Como siempre, un orgullo verte enredáo en mis letras, o lo que sean.

Un fuerte abrazo también para ti, desde este rincón olvidado.
 
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