Querrás, para librarte, como fianza
echar mano al espléndido artificio,
mitad profético, mitad usanza.
Enteramente fatuo maleficio.
Una vez inclinada la balanza
ofrendarás el alma en sacrificio,
a los dioses que claman por venganza
y a los hombres que gozan de tu oficio.
Pagar o no, por apagar la furia.
Siempre el sexo será valor primario.
Vocación religiosa y de lujuria.
Transacción de carácter monetario.
El oro apenas compras la centuria.
De nada servirá tu vil denario.
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