Jorge Salvador
Poeta adicto al portal
Cuando un gato se tumbe panza arriba
y te ofrezca su vientre, ten por cierto
que ha de ser tu escudero mientras viva,
y tu estrella polar después de muerto…
Cuando lave tu piel con su saliva
y se estire en tu cama a campo abierto,
la razón cambiará tu perspectiva
y serás al amor por fin despierto…
Cuando un gato se apropie de tu casa,
dale un beso en la boca a la fortuna
y hazte un nudo con él, verás qué pasa…
No hay dolor que no cure un ronroneo,
ni una sombra más fiel bajo la luna
con quien dar por los sueños un paseo…
y te ofrezca su vientre, ten por cierto
que ha de ser tu escudero mientras viva,
y tu estrella polar después de muerto…
Cuando lave tu piel con su saliva
y se estire en tu cama a campo abierto,
la razón cambiará tu perspectiva
y serás al amor por fin despierto…
Cuando un gato se apropie de tu casa,
dale un beso en la boca a la fortuna
y hazte un nudo con él, verás qué pasa…
No hay dolor que no cure un ronroneo,
ni una sombra más fiel bajo la luna
con quien dar por los sueños un paseo…