Me encantaría leer la versión en prosa por si todo esto fuera una forma rodeada de contar un encuentro casual de esos que no tienen nada de casual. Nunca fui muy de rollo outdoors, aunque reconozco que me encantaba pasear por Hamsted Heath y que siempre encontraba alguien con quien conversar ¡Qué tiempos aquellos! Hay que ver el tipo de reflexiones que me traen tus poemas! Un placer. Luis
Este Luis es otro de lo poemas que archivaré en una carpeta que tengo dedicada a Góngora para ir haciendo acopio de ellos, a ver si cuando llegue el aniversario del cuarto centenario de su muerte (2027) tengo para dedicarle un monográfico. Unos cuantos tengo ya. Espero llegar a esa fecha con buena salud.
El tema del
ángel fieramente humano ya lo he tocado alguna vez antes; esta vez lo cambié por serafín y/o querube para no repetirme, asunto al que soy muy dado como sabrás.
No conocía ese parque londinese que citas y he ido a visitarlo por la red; es precioso; sospecho que tus conversaciones casuales en dicho Edén debieron ser muy divertidas.
El guiño a Góngora que quise hacer en este poema, que no tiene nada de autobiográfico pues sabes que huyo de eso, aunque uno deje siempre pelos en la gatera, el guiño, digo, va de algo de lo que lo acusaron lenguas viperinas. Ese "beso de querube" es una alusión muy descafeinada a esa crítica malsana que algún contemporáneo le hizo en relación a sus gustos sexuales, digo yo que si sería por cómo define en Soledad primera al joven del que previamente había dicho que era mejor que el garzón de Ida, que a la sazón era Ganímedes, hermosísimo chaval del que quedó prendado Zeus hasta el punto de secuestrarlo convertido en águila. Bueno pues entre los versos 29 y 41 hace esta detallada descripción del muchacho recién naufragado:
Desnudo el joven, cuanto ya el vestido
Oceano ha bebido
restituir le hace a las arenas;
y al Sol lo extiende luego,
que, lamiéndolo apenas
su dulce lengua de templado fuego,
lento lo embiste, y con suave estilo
la menor onda chupa al menor hilo.
Yo diría que esto es de un erotismo homoerótico bastante subido, pero no quiero pecar de mal pensado... Como verás yo me quedo bastante más corto en mi poema con ese
casto beso del querube que, para mayor abundamiento, era un "ser asexuado"; por cierto, qué raro que no me echases eso en cara como redundante, pues si era un querube tenía que ser forzosamente asexuado porque ya sabemos que los ángeles no tienen sexo, por más que intentó la iglesia averiguarlo en no sé qué concilio.
Bueno, dejémoslo ya que podríamos estar en horario infantil.
Un abrazo y gracias por pasar.