En cuanto a mis investigaciones propias (fuera de la clase de poética) descubrí (como ya vemos en correcciones que usted me hace) que son atonas o no tónicas:
Artículos determinados. (El, la, los, las)
Preposiciones.
Conjunciones.
Los términos de tratamiento. (Don, santo...) Los pronombres personales átonos. (Lo, la, le, les, os, nos, se...)
Los determinantes posesivos. (Mi, tu, su...)
Pronombres relativos. (Que, cual, quien...)
Esto es en cuanto al ritmo, que por falla de mi maestra y por mi ignorancia, no sabía; si me había dicho sobre las preposiciones pero no las demás estructuras gramaticales.
-------------------------------------------------------------------------
Edité esta respuesta sin modificarla para escribir lo siguiente y ya que tengo mi propósito. Me puse a indagar sobre lo anterior, de las palabras que son atonas, pero ahora en lugar de un texto informativo me fui a la practica de autores que supieron implementar la métrica en su máximo esplendor así como en su máxima calidad.
No me conformo, no: ya es tanto y tanto
Miguel Hernández.
que si vivo sin mí quiero perderte.
Federico García Lorca.
Ir y quedarse y con quedar partirse,
Lope de Vega.
los troncos bañan y las ramas mueven
Luis de Góngora.
del corazón, en su penar dichoso,
Francisco de Quevedo.
no tiene de ella más, si bien se mira,
Bartolomé Leonardo de Argensola
Ahora respóndame en estos casos. Lo que si puedo notar es que pertenecen a otro ritmo como es el sáfico pero como ya menciona en la discusión de otros poemas, deberían ser utilizados en versos completamente monorrítmicos, los cuales no lo son. Si el acento central de un soneto es el sexto y el décimo entonces no debería variar. Entonces, talvez, es lícito mezclar este tipo de ritmo con lo más aceptables así como es el de gaita gallega. Usted me explicará esos casos y si conoce los sonetos (los cuales son muy famosos) no tendría que transcribirlos.
Bueno, vayamos por partes, por que me temo que se ha metido en un buen berenjenal, Rehab.
1º) Induce bastante a confusión mezclar la métrica de los alejandrinos (que es de lo que inicialmente se trataba) con la de los endecasílabos (a que corresponden todos las muestras que me indica, no sé muy bien por qué). Los alejandrinos se acentúan
necesariamente en las sílabas 6ª y 13ª, como ya dije, porque esas sílabas son respectivamente las penúltimas de cada hemistiquio de siete. Los endecasílabos sin embargo acentúan necesariamente la 10ª sílaba y, además, o la 4ª o la 6ª o ambas y finalmente una de las tres primeras sílabas del verso. Según esto, puede haber (y de hecho los hay con mucha frecuencia) endecasílabos (acentuados en 4ª) que no acentúan la 6ª, en concreto, la 6ª va sin acento en los sáficos en la estrofa sáfica (1ª, 4ª, 8ª y 10ª), en los de gaita gallega (4ª, 7ª y 10ª) y en parte de los sáficos a la francesa.
2º) En cuanto a las palabras inacentuadas o acentuadas (es incorrecto hablar en relación con ellas de átonas o tónicas, que es terminología relativa a sílabas) la relación de ellas que hace es básicamente correcta. Sin embargo, no debe uno atenerse a recetas, aunque sean generalmente ciertas, sin reflexionar sobre ellas, porque existen siempre matices de uso y excepciones que solo cobran sentido si se profundiza en las razones que hay detrás de esas fórmulas. Entonces, si ahondamos un poco nos daremos cuenta que las palabras inacentuadas son todas palabras auxiliares o subordinadas empleadas para modificar o complementar el significado o la función de la que las siguen -, que en el habla normal suelen unirse a aquellas formando como macropalabras o palabras compuestas. Así cuando se dice
el perro de mi padre lo que se pronuncia realmente es algo así como
elperro demipadre
De esta manera, las palabras auxiliares pierden su identidad de palabras aisladas y el énfasis acentual. Pero si el que habla decide hacerlo enfáticamente puede hacerlo separando cada palabra y decir:
el // perro // de // mi // padre
y entonces cada palabra recupera su identidad separada, y su propio acento. Esto se usa con ciertos fines estéticos en oratoria o en poética. Un orador puede decir:
Hoy quisiera hablaros de
lo maravillosos que os veo.
Y dejar la palabra suspendida tras pronunciar la preposición
de con la intención evidente de crear expectación ante sus palabras. Pues bien, en este caso, al no poderse unir inmediatamente la preposición de con la palabra que la sigue recobra su identidad solitaria y se convierte en acentuada. Yo he utilizado exactamente ese recurso en la siguiente quintilla, que andará por uno de los temas míos en este Portal:
Hoy quisiera hablaros de
el progreso en versear
que en este foro se ve,
por lo poco que yo sé
del medir y del rimar.
La preposición
de, en que acaba el primer verso, habitualmente inacentuada, no puede unirse a la siguiente porque se lo impide la llamada pausa versal pausa de fin de verso- y, al quedar sola, recupera el acento que le corresponde por ser monosílabo, y por tanto agudo, y añade por esa razón una sílaba métrica suplementaria al verso.
Por lo tanto, la condición de acentuada o no de una palabra es una orientación general que puede ser modificada por el contexto o la intención del escritor u orador.
3º) Veamos ahora de una en una las muestras que me pone:
1 No me conformo,
no: ya es tanto y tanto - Miguel Hernández. -> El segundo
no, que corresponde a la sílaba 6ª, es forma adverbial aislada, sin posibilidad de unión con lo que le sigue, y es por tanto acentuada según todo lo explicado antes. El endecasílabo, acentuado en 4ª, 6ª, 8ª y 10ª es un sáfico a la francesa perfectamente correcto.
2 - que si vivo sin
mí quiero perderte. - Federico García Lorca. -> Aquí ni siquiera son necesarios razonamientos: la palabra destacada,
mí, es pronombre tónico con preposición, y es acentuada siempre observe que todas las palabras con acento ortográfico expreso son esencialmente acentuadas- (no confundir con el adjetivo posesivo
mi). El verso, acentuado en 3ª, 6ª, 7ª (secundario) y 10ª, es un endecasílabo melódico.
3 - Ir y quedarse y
con quedar partirse, - Lope de Vega. -> La palabra destacada, la conjunción
con, que ocupa la posición de 6ª, es inacentuada, pero no necesita acentuarse porque ya se acentúan la 4ª y la 8ª. El endecasílabo, acentuado en 1ª, 4ª, 8ª y 10ª, es un sáfico puro, sáfico en la estrofa sáfica según Rudolph Baehr. Los sáficos de este tipo llevan siempre la 6ª átona.
4 - los troncos bañan
y las ramas mueven - Luis de Góngora. -> Idéntico al anterior. Sáfico en la estrofa sáfica. La 6ª sílaba (
y) es átona como debe ser.
5 - del corazón, en
su penar dichoso, - Francisco de Quevedo. -> Idéntico al anterior. Sáfico en la estrofa sáfica. La 6ª sílaba (
su) es átona como debe ser.
6 - no tiene de ella
más, si bien se mira, - Bartolomé Leonardo de Argensola -> La palabra destacada
más es adverbio de cantidad, y es acentuada siempre (no confundir con la preposición adversativa mas). El endecasílabo va acentuado en 4ª, 6ª, 8ª y 10ª y es por tanto un sáfico a la francesa muy correcto.
En resumen,
todos los ejemplos que me trae se basan en modelos correctos de endecasílabo y en un manejo correcto de las palabras acentuadas e inacentuadas. Muy diferente de los dos suyos que usaban palabras inacentuadas en relación con la 6ª silaba del alejandrino, obligadamente tónica, y que son
4 y de tu nariz
la reja donde un ave anida. ->
Incorrecto. La 6ª sílaba es átona. Se viola la norma 3ª. En efecto, el artículo
la, que ocupa la 6ª sílaba es por naturaleza inacentuado, es decir, se une naturalmente a la palabra que lo sigue, y aquí no hay pausa ni razón que justifique mantenerlo separado, con lo cual queda sin acento en violación de la acentuación obligada del alejandrino.
14 (si el)-se-xo-mue-re-
se-rom-pe-to-do, -ten-pa-cien-cia-. ->
Incorrecto. La 6ª sílaba (
se) es átona, en violación de la norma 3ª. Aplíquese el mismo razonamiento.
Espero que le quede claro.
Y una última aclaración:
yo no he sugerido la composición monorrítmica más que para los endecasílabos de gaita gallega. El resto de los tipos de endecasílabos a minori : sáficos puros, sáficos a la francesa pueden combinarse bien y de hecho se combinan habitualmente - entre sí y con los endecasílabos a maiori.
Un saludo,