Buenas.
Me gustaría saber como influye la métrica en el carácter o en el tono de un poema. Creo que cada tipo de estrofa confiere un aire diferente al poema. ¿Hay algún tratado de poesía sobre esto?
Y otra cosa, en relación con la música ¿como elijo la métrica y el ritmo adecuados para un tipo de compás determinado?
Gracias de antemano y saludos.
Por supuesto la métrica puede influir, aunque no determinar, el carácter de un poema: un metro de arte menor (8 sílabas o menos) le confiere un aire popular, sencillo, lúdico; el arte mayor por el contrario proporciona solemnidad, grandilocuencia al poema. En cuanto a si esto es materia de los tratados de poesía tenlo por seguro: cualquier tratado que se precie ha de tratar de estas cuestiones y en cocreto el siguiente que le diré lo hace, y al describir cada tipo de verso se detiene en el carácter que imprime al poema que lo contenga. El texto es:
Métrica Española. José Domínguez Caparrós. Editorial Síntesis. 2ª edición, 1ª reimpresión 2006.
En cuanto a la segunda parte de su consulta, la verdad es que no sé mucho, pero lo que sé, más por mi afición a la canción que por estudios concretos, se lo voy a decir.
A mí me parece que el orden de cosas más habitual es que la letra sea anterior a la música, y no al contrario. Es decir se suele componer música para un texto mucho más que escribir poesía para una pieza musical previamente compuesta, aunque esto, si bien menos frecuente también puede hacerse.
Por lo demás, le puedo decir algo obvio: los compases musicales suelen ser cortos, más cortos que la mayoría de los versos que usa la poesía. Por esa razón se suelen escoger para las letras de canciones versos cortos, generalmente de arte menor: más heptasílabos que octosílabos, y suelen ser también frecuentes los versos de 6, de 5 y de 4 sílabas métricas. Por el contrario si se intentan musicar versos de arte mayor (yo lo he hecho, por ejemplo, con endecasílabos) se hace necesario extender el verso a lo largo de varios compases. Examinemos como ejemplo una conocidísima copla española (
La falsa monea). La copla al cantarla se inicia así:
Cruzó los brazos
pa’ no matarla;
cerró los ojos
pa’ no llorar;
temió ser débil
y perdonarla,
y abrió la puerta
de par en par.
Aparentemente son versos pentasílabos, pero si nos fijamos en la rima vemos que se usan dos (en
–arla y en
–ar) que solo afectan a los versos pares. Esto indica sin duda que realmente se trata de decasílabos compuestos de los cuales cada hemistiquio se adapta a un compás musical distinto. Es decir, la letra compuesta por el letrista era así:
Cruzó los brazos // pa’ no matarla;
cerró los ojos // pa’ no llorar;
temió ser débil // y perdonarla,
y abrió la puerta // de par en par.
En cuanto a la rima en las canciones, desde el antiguo folklore o música étnica al rap, la rima existe siempre; ella marca la repetibilidad de estructuras isométricas o no que es la esencia tanto de la poesía como del canto, y da unidad y ritmo al conjunto. Sin embargo en las canciones la rima suele ser muy sencilla: aunque puede ser consonante suele ser muy frecuente la asonante y alternada como en los romances y las cuartetas asonantes, también son muy frecuentes las rimas agudas.
Y finalmente decir, en lo que toca a las estrofas más habituales, que quizá la más frecuente sin duda en la canción popular es la cuarteta asonante de arte menor:
Caminito de Avilés
un carretero cantaba
al son de los esquilones
que su pareja llevaba.
Y a continuación la seguidilla:
Arenal de Sevilla,
Torre del Oro,
donde las sevillanas
juegan al toro.
Se alternan versos de 7 y de 5 sílabas, que luego al cantarla se marcan ritmos con repeticiones de versos, e incluso añadidos graciosos, de manera que la seguidilla anterior (como sevillana) se termina cantando así:
Arenal de Sevilla,
Arenal de Sevilla,
Arenal de Sevilla, ¡y olé”
Torre del Oro,
donde las sevillanas
donde las sevillanas
donde las sevillanas, mamita,
juegan al toro.
Además son frecuentes romances, coplas, etc.
Espero que le sirva esto de algo y que termine componiendo bonitas canciones, Blues.