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Orphenica Lyra (IV)

prcantos

λίθον ͑ον απεδοκίμασαν ͑οι οικοδομουντες
Orphenica Lyra (IV)
(Coro de pastores que reciben y aclaman a Orfeo antes de la boda)

[Coro de pastores]

Ya sale el pastor, amigos,
revestido de nobleza;
cervatillo de los montes,
viene a buscar su doncella.
Blanco aroma de jazmines
brinca por su tez morena;
dorado anillo en su dedo,
negros de su cabellera.
Luz rutilante su risa,
mirada de limpia menta,
barba con áloe bruñida
y ungida por la inocencia.
Viene con él su garganta,
gallardo cantar de cuerdas.
¡El más bello de los hombres
a sus amigos se acerca!

[Corifeo]

Tres varas de duro nardo,
potencias de tu cabeza,
convergen ya por el sur
de Orión entre los planetas.
Gala y orgullo ceñidos
para fecundar proezas,
y diestra al muslo una espada
que ha de estremecer la tierra.
Ella será para ti
néctar de luna repleta
donde cada anochecer
desfallecerán tus fuerzas.
Y recobrarás tu brío
de plata y mañana nueva
mientras sueltas por el aire
alegres ondas de abejas.
¡Cantad, pastores, cantad!
Que este garzón que ya llega
hoy cambiará su rebaño
por cosecha de azucenas.

[Coro de pastores]

¡Buen Orfeo, nuestro amigo,
novillo de carne prieta!
Ven a beber con nosotros
nuestra bebida secreta:
mirra en el vino especiado,
redondo sabor a hembra,
que ya no lo has de beber
hasta que esposado vuelvas.
Toma tu lira, valiente,
con larga tensión de espera;
que se enrede entre tus dedos
brisa de armoniosas selvas
y el huracán de tu canto
llegue hasta la última esfera
donde sísmico titila
el don de tu descendencia;
tus vástagos, una playa
de innumerables arenas
que se refleja en el cielo,
cuajada leche de estrellas.
¡Bebed, amigos, bebamos!
Que este garzón que se estrena
hoy colmará su silencio
de himeneos y promesas!
 
Última edición:
Realmente tienes un privelegiado don poético, Pablo; esta serie que estás publicando sobre el mito de Orfeo es mejor en cada nueva edición; este romance en el que los otros pastores (Orfeo también lo era) le reciben y aclaman previa su boda, está tan impregnado de Lorca y está tan pleno de metáforas brillantes, que me ha resultado especialmente hermoso, sin demérito de los anteriores.

Síguenos asombrando con tus versos, amigo.

Un abrazo.




Orphenica Lyra (IV)
(Coro de pastores que reciben y aclaman a Orfeo antes de la boda)

[Coro de pastores]

Ya sale el pastor, amigos,
revestido de nobleza;
cervatillo de los montes,
viene a buscar su doncella.
Blanco aroma de jazmines
brinca por su tez morena;
dorado anillo en su dedo,
negros de su cabellera.
Luz rutilante su risa,
mirada de limpia menta,
barba con áloe bruñida
y ungida por la inocencia.
Viene con él su garganta,
gallardo cantar de cuerdas.
¡El más bello de los hombres
a sus amigos se acerca!

[Corifeo]

Tres varas de duro nardo,
potencias de tu cabeza,
convergen ya por el sur
de Orión entre los planetas.
Gala y orgullo ceñidos
para fecundar proezas,
y diestra al muslo una espada
que ha de estremecer la tierra.
Ella será para ti
néctar de luna repleta
donde cada anochecer
desfallecerán tus fuerzas.
Y recobrarás tu brío
de plata y mañana nueva
mientras sueltas por el aire
alegres ondas de abejas.
¡Cantad, pastores, cantad!
Que este garzón que ya llega
hoy cambiará su rebaño
por cosecha de azucenas.

[Coro de pastores]

¡Buen Orfeo, nuestro amigo,
novillo de carne prieta!
Ven a beber con nosotros
nuestra bebida secreta:
mirra en el vino especiado,
redondo sabor a hembra,
que ya no lo has de beber
hasta que esposado vuelvas.
Toma tu lira, valiente,
con larga tensión de espera;
que se enrede entre tus dedos
brisa de armoniosas selvas
y el huracán de tu canto
llegue hasta la última esfera
donde sísmico titila
el don de tu descendencia;
tus vástagos, una playa
de innumerables arenas
que se refleja en el cielo,
cuajada leche de estrellas.
¡Bebed, amigos, bebamos!
Que este garzón que se estrena
hoy colmará su silencio
de himeneos y promesas!
 
Mil gracias, una vez más, por tus comentarios. La comparación con Lorca es excesiva (naturalmente), pero para mí es todo un honor.
 
Mil gracias, una vez más, por tus comentarios. La comparación con Lorca es excesiva (naturalmente), pero para mí es todo un honor.

Desde la publicación de este romance hasta hoy he tenido tiempo para leer muchos otros poemas editados por ti que he seguido con mucho interés, y no solo de poemas sino de las reflexiones que has dejado en foros como "Ensayos y artículos sobre arte poético", amén de algunos de tus muy extensos comentarios que nos han ilustrados muy bien sobre asuntos de poesía y concretamente sobre Lorca (véase la explicación que nos dejaste en soneto Negro nº 8), así que con todo y esto creo que esta relación de tu poesía con Lorca que hice en mi comentario anterior no era ningún desvarío.

Vuelvo a felicitarte por este trabajo.

saludos.
 
Última edición:
Desde la publicación de este romance hasta hoy he tenido tiempo para leer muchos otros poemas editados por ti que he seguido con mucho interés, y no solo de poemas sino de las reflexiones que has dejado en foros como "Ensayos y artículos sobre arte poético", amén de algunos de tus muy extensos comentarios que nos han ilustrados muy bien sobre asuntos de poesía y concretamente sobre Lorca (véase la explicación que nos dejaste en soneto Negro nº 8), así que con todo y esto creo que esta relación de tu poesía con Lorca que hice en mi comentario anterior no era ningún desvarío.

Vuelvo a felicitarte por este trabajo.

saludos.

Gracias una vez más, Juan Ramón. Este poema ya es antiguo, aprovecho que lo rescatas con este comentario para explicar de dónde procede esta serie de "Orphenica Lira". Lo que yo quería hacer en aquellos tiempos era un poema extenso sobre la historia de Orfeo; un poema dramático en varias secciones que empleasen distintos tipos de estrofas para las distintas secciones y personajes (narrador en octavas reales; Orfeo en liras; ninfas, pastores, ciego: romance; . Compuse varias secciones y publiqué casi todas poco a poco en el foro. Son éstas:

Introducción: las cuatro primeras estrofas de la Fábula de alfa y omega
Escena: en la Vega de Granada
Octavas desechadas (1)
Romance del ciego: Orphenica Lyra (III)
Octavas desechadas (2)
Coro de pastores que aclaman a Orfeo: Orphenica Lyra (IV)
Aria de Orfeo: Orphenica Lyra (I)
Romance de la mensajera que trae las malas noticias: Orphenica Lyra (V)
Lamento de Orfeo: Orphenica Lyra (II)
[...]
Romance de Eurídice al salir de los infiernos: Orphenica Lyra (VII)
Octava desechada (3)
Epitafio para Orfeo: Orphenica Lyra (VI)

Las octavas desechadas son éstas (muchas sin revisar, sin corregir o con alternativas que no llegué a decidir, y casi todas bastante malas, por cierto ;-)

(1)

Trenzan una guirnalda, una corona,
cándidos lilios, rúbricos claveles,
engarzando con mano juguetona
de amor, adornos, de canción, caireles;
que dïario los versos quien entona,
es bien que hoy en flor troque laureles
cuando roture, céfiros bruñido,
tálamo azul junto al Genil florido.

Nieblas borrosos, cielos eclipsados,
dos recuerdos de cráneo por sus ojos;
labios comidos, dientes almenados,
negros los unos, los ningunos rojos;
malolientes vestido y magullados
jubón de brozas y calzón de abrojos,
junto al Genil también un ciego había
sentado bajo un álamo a la umbría.

Gozaba el ciego, célebre rapsoda,
de adivino preclara y de vidente
de fama y nombre por la vega toda;
preguntado que fue seguidamente
por los pastores por aquella boda,
monedas satisfecho, diligente
su guitarra templando oido atento
grave vino a cantar a su contento.

(2)

Dijo así el ciego, el vaticinio expuso
con gran de los pastores extrañeza;
que quien augura en claro lo confuso,
en limpia mies esparce la maleza.
Dejándole por taras por obtuso,
raudo se van, desprecio a su crudeza,
cuando vieron venir hacia su encuentro
al animoso Orfeo vega adentro.

Sus desposorios justo celebrados,
su plenitud en suma ansiado anhela;
sus gozos a gustar viene encelados,
su lecho dulce, su placer canela.
Sus amigos, exceso alborozados,
sus cantos solicitan sin cautela
pidiendo de su boca y de su mano
les responda su son fresco y lozano.

(3)

Mas yo, si no a las piedras, sí a mi boca,
daré mi voz cansada en un repliego;
y en una larga espiración de roca,
en tanto que las Piérides congrego
en un último aliento, grito y broca,
grabar al viento, suspirar al fuego,
cantar he tan sonoro y tan rotundo
que clave tu epitafio sobre el mundo:


Al final este proyecto de poema dramático quedó abandonado y lo convertí en una especie de "suite" que publiqué como "Orphenica Lyra": la que ya conocéis, salvo el orden que he puesto antes.

Y creo que fue buena idea abandonar ese proyecto, porque de las cenizas de esta fábula de Orfeo nació mi Fábula de alfa y omega, en mi opinión un poema mucho más cohesionado y conseguido. Eso sí, los fragmentos de Orphenica Lyra pueden servir como guía para esclarecer ciertos elementos de la otra fábula.

Saludos.
 
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