lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Una sonrisa perfuma
el silencio de la tarde
poblándolo de miradas
que acarician sus instantes.
Acuden los pajarillos,
las palomas y otras aves,
a picar en las migajas
que una sonrisa reparte.
El tiempo pasa veloz,
el río, a su lecho lame,
cuando unas manos amigas
bordan de versos el aire.
Cuán gozoso es el perfume
que se esparce en el semblante
de matices y de aromas
para siempre memorables.
Lomafresquita