Indivisos en las rondas

spring

Sonriendo...
Indivisos en las rondas


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Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas
que pesando van en los espinazos
sin soltar los repetidos otoños
que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;
esos que enjutan la tez coagulando el pecho,
esos de una astilla mas, un argumento mas
en el eslabón que al fin y al cabo
atará la sucesión al leño resinoso ¡cirio!


Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas;
el tiempo, los monumentos,
¡el respeto! el amor jurado
es lo que cuenta, al poner las cartas sobre la mesa.
 

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Indivisos en las rondas


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Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas
que pesando van en los espinazos
sin soltar los repetidos otoños
que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;
esos que enjutan la tez coagulando el pecho,
esos de una astilla mas, un argumento mas
en el eslabón que al fin y al cabo
atará la sucesión al leño resinoso ¡cirio!


Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas;
el tiempo, los monumentos,
¡el respeto! el amor jurado
es lo que cuenta, al poner las cartas sobre la mesa.



El amor puro plasmado a, través del tiempo y de la realidad, romántico y con buena forma; bien llevado tu escrito. Un gusto leerte, saludos desde Colombia
 
La suma total de nuestras vidas, en ese caminar lento que proporciona el ocaso de nuestra efímera existencia.
pero en consonancia con el más puro de los sentimientos: el amor verdadero.
Un precioso poema compañera. Excelente.
 
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Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas
que pesando van en los espinazos
sin soltar los repetidos otoños
que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;
esos que enjutan la tez coagulando el pecho,
esos de una astilla mas, un argumento mas
en el eslabón que al fin y al cabo
atará la sucesión al leño resinoso ¡cirio!


Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas;
el tiempo, los monumentos,
¡el respeto! el amor jurado
es lo que cuenta, al poner las cartas sobre la mesa.



:rolleyes:....Los años envejecidos en cada cuerpo de pareja:rolleyes:...los pasos tardos,es verdad, cuanto respeto en esos viejos de antes.Lo leí y fue ver mis viejos...

sin soltar los repetidos otoños
que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;
 
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Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas
que pesando van en los espinazos
sin soltar los repetidos otoños
que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;
esos que enjutan la tez coagulando el pecho,
esos de una astilla mas, un argumento mas
en el eslabón que al fin y al cabo
atará la sucesión al leño resinoso ¡cirio!


Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas;
el tiempo, los monumentos,
¡el respeto! el amor jurado
es lo que cuenta, al poner las cartas sobre la mesa.

Spring, hermoso homenaje a esas
personas de lento caminar y donde
todos llegaremos cuando nos toque,
que lo recibamos con amor, me a
gustado mucho mi amiga, se luce
tu pluma.

Besitos dulces
Siby
 
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pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas
que pesando van en los espinazos
sin soltar los repetidos otoños
que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;
esos que enjutan la tez coagulando el pecho,
esos de una astilla mas, un argumento mas
en el eslabón que al fin y al cabo
atará la sucesión al leño resinoso ¡cirio!


Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas;
el tiempo, los monumentos,
¡el respeto! el amor jurado
es lo que cuenta, al poner las cartas sobre la mesa.
Los sentimientos que no limitan con los tiempos, se vuelven eternos. Y el paso de los años, sólo los hace más fuertes. Ese es el verdadero amor. Bello poema Mireya querida. Mil cariños.
 
:rolleyes:....Los años envejecidos en cada cuerpo de pareja:rolleyes:...los pasos tardos,es verdad, cuanto respeto en esos viejos de antes.Lo leí y fue ver mis viejos...

sin soltar los repetidos otoños
que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;

¡El respeto! Ingrediente infaltable en la unión mi estimada Marisol, tomas un par de lineas muy importantes en el contenido de este tema.
Gracias por aportar la referencia de tus viejos que al igual que los míos dieron ejemplo de buenas pareja. Un abrazo.
 
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voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas
que pesando van en los espinazos
sin soltar los repetidos otoños
que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;
esos que enjutan la tez coagulando el pecho,
esos de una astilla mas, un argumento mas
en el eslabón que al fin y al cabo
atará la sucesión al leño resinoso ¡cirio!


Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas;
el tiempo, los monumentos,
¡el respeto! el amor jurado
es lo que cuenta, al poner las cartas sobre la mesa.
Muy bonito Mireya ! Tierno y emotivo poema.
Besote
 
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pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas
que pesando van en los espinazos
sin soltar los repetidos otoños
que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;
esos que enjutan la tez coagulando el pecho,
esos de una astilla mas, un argumento mas
en el eslabón que al fin y al cabo
atará la sucesión al leño resinoso ¡cirio!


Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas;
el tiempo, los monumentos,
¡el respeto! el amor jurado
es lo que cuenta, al poner las cartas sobre la mesa.
Un hermoso y tierno poema que merece mis aplausos. Saludo cordial, Mireya.
 
Mireya,
aunque no creamos en lo imposible
hay amores que si duran toda una vida.
Sin duda, amiga,
eso que no sé es lo que atrae tanto de tus poemas.


Saludiness,
Fidel Guerra.
 
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voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas
que pesando van en los espinazos
sin soltar los repetidos otoños
que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;
esos que enjutan la tez coagulando el pecho,
esos de una astilla mas, un argumento mas
en el eslabón que al fin y al cabo
atará la sucesión al leño resinoso ¡cirio!


Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas;
el tiempo, los monumentos,
¡el respeto! el amor jurado
es lo que cuenta, al poner las cartas sobre la mesa.
Un estupendo poema como siempre, este dedicado a los mayores como yo. Estoy muy de acuerdo que el respeto es un factor muy importante. Placer leerte estimada poetisa...mis saludos y abrazo siempre
 
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pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas
que pesando van en los espinazos
sin soltar los repetidos otoños
que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;
esos que enjutan la tez coagulando el pecho,
esos de una astilla mas, un argumento mas
en el eslabón que al fin y al cabo
atará la sucesión al leño resinoso ¡cirio!


Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas;
el tiempo, los monumentos,
¡el respeto! el amor jurado
es lo que cuenta, al poner las cartas sobre la mesa.

Excelente poema, que trata de la tercera edad, una etapa de la vida, en la que la solidez , el recuento, y la experiencia... también una edad dorada.Es siempre un placer pasar por tus letras, llenas de profundos valores humanos, querida amiga Mireya, mi admiración y enhorabuena por ello. Saludos, feliz fin de semana.
 
Excelente poema, que trata de la tercera edad, una etapa de la vida, en la que la solidez , el recuento, y la experiencia... también una edad dorada.Es siempre un placer pasar por tus letras, llenas de profundos valores humanos, querida amiga Mireya, mi admiración y enhorabuena por ello. Saludos, feliz fin de semana.


Agradecida de tu amable huella amigo TribuZen, de tu opinión para con el tema y de tus afables elogios.
Un abrazo, feliz fin de semana para ti también.
 
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indivisos en las rondas ya cenicientas
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que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;
esos que enjutan la tez coagulando el pecho,
esos de una astilla mas, un argumento mas
en el eslabón que al fin y al cabo
atará la sucesión al leño resinoso ¡cirio!


Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas;
el tiempo, los monumentos,
¡el respeto! el amor jurado
es lo que cuenta, al poner las cartas sobre la mesa.

Al final del día, al poner las cartas sobre la mesa.

¡Qué hermoso poema, Mireya-Spring! ¡Qué vaina más hermosa has escrito! Me lo llevo al trabajo, al viaje hacia Caracas, lo pensaré despacio viendo hacia el azul del cielo en esta mañana sabatina.

Que tengas un buen día.
 
Al final del día, al poner las cartas sobre la mesa.

¡Qué hermoso poema, Mireya-Spring! ¡Qué vaina más hermosa has escrito! Me lo llevo al trabajo, al viaje hacia Caracas, lo pensaré despacio viendo hacia el azul del cielo en esta mañana sabatina.

Que tengas un buen día.


Espero y deseo lo hayas pensado despacito César, entre lineas se consigue profunda reflexión.
Felices horas te acompañen.
 
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que juzgaban no ver el más rayano de los inviernos;
esos que enjutan la tez coagulando el pecho,
esos de una astilla mas, un argumento mas
en el eslabón que al fin y al cabo
atará la sucesión al leño resinoso ¡cirio!


Arrimando hombros,
pasos tardos…torpes, ¡tal vez!
voz tenue, lejana,
indivisos en las rondas ya cenicientas;
el tiempo, los monumentos,
¡el respeto! el amor jurado
es lo que cuenta, al poner las cartas sobre la mesa.


La buena noticia que conlleva el amor eterno, es que solo el cuerpo físico envejece, ya que el alma es atemporal.
Bellas tus palabras y la imagen.
Un abrazo :)
 

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