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Una princesa

musador

esperando...
La acompaña todo el éxito
alcanzado con el trueque,
pero, sin fondos, el cheque
se le sube a la cabeza:
si la abruma la tristeza
no será porque no peque.

El pecado es un acuerdo
con el príncipe consorte,
sin disimulo la corte
que le hace con sus piropos
llena sus versos de tropos,
del tiempo evita el recorte.

Por el empuje del agua
gallardos van los navíos,
pero del tiempo los ríos
nos demandan otros trucos:
son los bajeles caducos,
naufragando en los bajíos.

Si de un bajel mariposa
que sobrevuele los años
quieres hacer con engaños,
del fango los intersticios
sin reparar en perjuicios
aprovecha al darle paños.

La ayuda de una princesa
más que el vuelo de las balas
hará de las velas alas
para que el príncipe vuele,
en la ambición que lo impele
las cortesías son malas.
 
La acompaña todo el éxito
alcanzado con el trueque,
pero, sin fondos, el cheque
se le sube a la cabeza:
si la abruma la tristeza
no será porque no peque.

El pecado es un acuerdo
con el príncipe consorte,
sin disimulo la corte
que le hace con sus piropos
llena sus versos de tropos,
del tiempo evita el recorte.

Por el empuje del agua
gallardos van los navíos,
pero del tiempo los ríos
nos demandan otros trucos:
son los bajeles caducos,
naufragando en los bajíos.

Si de un bajel mariposa
que sobrevuele los años
quieres hacer con engaños,
del fango los intersticios
sin reparar en perjuicios
aprovecha al darle paños.

La ayuda de una princesa
más que el vuelo de las balas
hará de las velas alas
para que el príncipe vuele,
en la ambición que lo impele
las cortesías son malas.
Ese trueque me suena a pacto de no agresión que llevado al terreno de las letras ya está levantando polvo. Pero, como nunca, veo en el horizonte la posibilidad de cambiar para mejor. Un abrazo, Jorge.
 
Ese trueque me suena a pacto de no agresión que llevado al terreno de las letras ya está levantando polvo. Pero, como nunca, veo en el horizonte la posibilidad de cambiar para mejor. Un abrazo, Jorge.
¿Cambiar para mejor? ¿Estás delirando? Los príncipes seguirán volando, para eso son príncipes.

abrazo
J.
 
Mi interpretación no literal la circunscribí a las aventuras de este foro.
Otro abrazo.
Eso es correcto, por supuesto. Las metáforas son lo que son, adornando los bajeles (¿leíste el Viaje del Parnaso, de Cervantes?).
gracias
J.
(del Viaje del Parnaso de Cervantes):
Yo, aunque pense que todo era mentira,
entré con el en la galera hermosa,
y vi lo que pensar en ello admira.

De la quilla a la gauia, ¡o extraña cosa!,
toda de versos era fabricada,
sin que se entremetiesse alguna prosa.

Las ballesteras eran de ensalada
de glossas, todas hechas a la boda
de la que se llamó mal maridada .

Era la chusma de romances toda,
gente atreuida, enpero necessaria,
pues a todas acciones se acomoda.

La popa, de materia estraordinaria,
bastarda, y de legítimos sonetos,
de labor peregrina en todo y varia.

Eran dos valentissimos tercetos
los espalderes de la yzquierda y diestra,
para dar boga larga muy perfectos.

Hecha ser la cruxia se me muestra
de vna luenga y tristissima elegia,
que no en cantar, sino en llorar es diestra.

Por esta entiendo yo que se diria
lo que suele dezirse a vn desdichado
quando lo passa mal: "passó cruxia. „

El árbol, hasta el cielo leuantado,
de vna dura canción prolixa estaua
de canto de seys dedos embreado.

El y la entena, que por el cruzaua,
de duros estrambotes la madera
de que eran hechos claro se mostraua.

La racamenta, que es siempre parlera,
toda la componían redondillas,
con que ella se mostraua mas ligera.

Las xarcias parecían seguidillas,
de disparates mil y mas compuestas,
que suelen en el alma hazer cosquillas.

Las rumbadas fortissimas y honestas
estancias, eran tablas poderosas,
que lleuan vn poema y otro a cuestas.


Era cosa de ver las bulliciosas
vanderillas que al ayre tremolauan
de varias rimas, algo licenciosas.

Los grumetes que aqui y alli cruzauan,
de encadenados versos parecian,
puesto que como libres trabaxaban.

Todas las obras muertas componían,
o versos sueltos, o sestinas graues,
que a la galera mas gallarda hazian.
 
Última edición:
¿Qué tipo de sextillas son estas, Jorge?
Un saludo
Luis
 
¿Qué tipo de sextillas son estas, Jorge?
Un saludo
Luis
Estas sextillas, que Emilio Carilla llama «hernandianas» en su artículo «La métrica del Martín Fierro», fueron acuñadas por José Hernández, un poeta argentino del siglo XIX, para escribir el «Martín Fierro», un largo «poema gauchesco» que en la Argentina se considera algo así como poema nacional.
https://www.google.com/url?sa=t&rct...03_051_0.pdf&usg=AOvVaw0Q7afV2yI_8Qjg2eV1MIaE

Su utilización en las payadas emparenta a la estructura con la décima; ha sido utilizada por otros poetas del cancionero nuestro, por ejemplo Atahualpa Yupanqui en «El payador perseguido».

Fernández Retamar, en conversación con Borges (sí, poetas tan disímiles e ideológicamente opuestos tuvieron una vez una conversación), le propuso la idea de que Hernández había obtenido su estructura a partir de la décima espinela, podándole la redondilla inicial. El característico verso inicial suelto parece darle la razón: algo así como un ombligo señalando a la madre.

Yo las he usado muchas veces, en general en poemas de corte político o satírico.

un abrazo y gracias por tu interés
Jorge
 
Última edición:
La acompaña todo el éxito
alcanzado con el trueque,
pero, sin fondos, el cheque
se le sube a la cabeza:
si la abruma la tristeza
no será porque no peque.

El pecado es un acuerdo
con el príncipe consorte,
sin disimulo la corte
que le hace con sus piropos
llena sus versos de tropos,
del tiempo evita el recorte.

Por el empuje del agua
gallardos van los navíos,
pero del tiempo los ríos
nos demandan otros trucos:
son los bajeles caducos,
naufragando en los bajíos.

Si de un bajel mariposa
que sobrevuele los años
quieres hacer con engaños,
del fango los intersticios
sin reparar en perjuicios
aprovecha al darle paños.

La ayuda de una princesa
más que el vuelo de las balas
hará de las velas alas
para que el príncipe vuele,
en la ambición que lo impele
las cortesías son malas.
Un gusto leer tus versos y conocer un poco de esta estructura. Un abrazo.
 
La acompaña todo el éxito
alcanzado con el trueque,
pero, sin fondos, el cheque
se le sube a la cabeza:
si la abruma la tristeza
no será porque no peque.

El pecado es un acuerdo
con el príncipe consorte,
sin disimulo la corte
que le hace con sus piropos
llena sus versos de tropos,
del tiempo evita el recorte.

Por el empuje del agua
gallardos van los navíos,
pero del tiempo los ríos
nos demandan otros trucos:
son los bajeles caducos,
naufragando en los bajíos.

Si de un bajel mariposa
que sobrevuele los años
quieres hacer con engaños,
del fango los intersticios
sin reparar en perjuicios
aprovecha al darle paños.

La ayuda de una princesa
más que el vuelo de las balas
hará de las velas alas
para que el príncipe vuele,
en la ambición que lo impele
las cortesías son malas.

Mi felicitación estimado Jorge por estas sextillas que tan magistralmente presentas. Sinceramente no la conocía y me es muy interesante.
Gracias por la presentación.
Vaya este cordial saludo.
 
Hola Jorge: he tratado de imitar las bondades que sobradas veces dejas en tus comentarios, buscando lo mejor del poema, pero sin dejar pasar correcciones que a nosotros nos parecen mínimas, pero no lo son, recuerdo que Carmen (Capasa) te llamaba cariñosamente, tildero, pues no se te escapa ninguna.
He escogido lo que me llama la atención de tus hernandianas. En primer lugar, siempre fuiste muy bueno con las metáforas, tan propias del reino de la clásica, envidio tu creatividad, Jorge, también con los octosílabos, que conoces como nadie ...
La metáfora donde incluyes veleros que vuelan, me trae a la memoria, (por no querer "meterme en profundidades" como decía mi padre) uno de los versos más famosos de "la canción del pirata" de José Espronceda..."no corta el mar sino vuela, un velero bergantin."
La princesa y su tristeza, me recuerda al conocido poema de Rubén Dario.
El príncipe no logro ubicarlo, aunque creo que es el protagonista final de tus hernandianas.
Mis preferidas, la primera y la última.
Lo que trato de decir con esto, es que en cualquier poema, tuyo, ya sea, satírico, como este caso, o de amor por las pequeñas cosa que rodean tu mundo, a las que humanizas y pones nombre, siempre dejas la huella de ese amor por los clásicos y por las letras. Nadie puede negar que nos has ayudado a muchos, con mejor o peor talante, pero con todo tu talento y conocimiento, has huido siempre de los ¡qué bonitos! porque te mueve el corrector que llevas dentro, el maestro.
Se nos han ido muchos compañeros Jorge, por diversas causas y eso si que da tristeza porque la huella de sus ausencias es profunda en este foro. Más pronto que tarde yo también me iré, ando muy cansada y me entristece el panorama, pero ojalá Mundo Poesía siga siendo el hábitat de tus letras y donde siembras tus conocimientos.
Ya sabes que me aburre la lucha infructuosa de aquello que con los años he comprendido que no tiene remedio, que son ciclos y estamos condenados a repetirlos.
Un abrazo grande, Jorge.
Isabel
 
Última edición:
Mi felicitación estimado Jorge por estas sextillas que tan magistralmente presentas. Sinceramente no la conocía y me es muy interesante.
Gracias por la presentación.
Vaya este cordial saludo.
Gracias, estimado Luis. Se adaptan bastante bien a la payada improvisada, lo que habla bastante bien de la estructura...

abrazo
Jorge
 
La acompaña todo el éxito
alcanzado con el trueque,
pero, sin fondos, el cheque
se le sube a la cabeza:
si la abruma la tristeza
no será porque no peque.

El pecado es un acuerdo
con el príncipe consorte,
sin disimulo la corte
que le hace con sus piropos
llena sus versos de tropos,
del tiempo evita el recorte.

Por el empuje del agua
gallardos van los navíos,
pero del tiempo los ríos
nos demandan otros trucos:
son los bajeles caducos,
naufragando en los bajíos.

Si de un bajel mariposa
que sobrevuele los años
quieres hacer con engaños,
del fango los intersticios
sin reparar en perjuicios
aprovecha al darle paños.

La ayuda de una princesa
más que el vuelo de las balas
hará de las velas alas
para que el príncipe vuele,
en la ambición que lo impele
las cortesías son malas.


Esto no podría estar más a la orden del día. Solo que la modernidad, más que cuestionarlo, lo exacerba.

Gracias por compartir estas hernandianas con nosotros.

Abrazo

Carlos
 
Sí, querida Isabel, yo también me acordé de ese hermoso bergantín al escribir eso, aunque en este caso el «volar» refería al poder escapar de la lógica que impone la corriente de ese río llamado tiempo, que lleva los poemas al olvido... También recordé a la triste princesa de Darío, cómo no. Los poemas se hacen muchas veces entre retazos de nuestra memoria, no? Somos lo que somos, no solo lo que leímos, pero...
Yo no llevo adentro a ningún corrector, Isabel; lo que sí tengo es un gran amor por nuestra lengua: es ese amor el que me lleva a la manía de corregir.

gracias y abrazo
Jorge


Hola Jorge: he tratado de imitar las bondades que sobradas veces dejas en tus comentarios, buscando lo mejor del poema, pero sin dejar pasar correcciones que a nosotros nos parecen mínimas, pero no lo son, recuerdo que Carmen (Capasa) te llamaba cariñosamente, tildero, pues no se te escapa ninguna.
He escogido lo que me llama la atención de tus hernandianas. En primer lugar, siempre fuiste muy bueno con las metáforas, tan propias del reino de la clásica, envidio tu creatividad, Jorge, también con los octosílabos, que conoces como nadie ...
La metáfora donde incluyes veleros que vuelan, me trae a la memoria, (por no querer "meterme en profundidades" como decía mi padre) uno de los versos más famosos de "la canción del pirata" de José Espronceda..."no corta el mar sino vuela, un velero bergantin."
La princesa y su tristeza, me recuerda al conocido poema de Rubén Dario.
El príncipe no logro ubicarlo, aunque creo que es el protagonista final de tus hernandianas.
Mis preferidas, la primera y la última.
Lo que trato de decir con esto, es que en cualquier poema, tuyo, ya sea, satírico, como este caso, o de amor por las pequeñas cosa que rodean tu mundo, a las que humanizas y pones nombre, siempre dejas la huella de ese amor por los clásicos y por las letras. Nadie puede negar que nos has ayudado a muchos, con mejor o peor talante, pero con todo tu talento y conocimiento, has huido siempre de los ¡qué bonitos! porque te mueve el corrector que llevas dentro, el maestro.
Se nos han ido muchos compañeros Jorge, por diversas causas y eso si que da tristeza porque la huella de sus ausencias es profunda en este foro. Más pronto que tarde yo también me iré, ando muy cansada y me entristece el panorama, pero ojalá Mundo Poesía siga siendo el hábitat de tus letras y donde siembras tus conocimientos.
Ya sabes que me aburre la lucha infructuosa de aquello que con los años he comprendido que no tiene remedio, que son ciclos y estamos condenados a repetirlos.
Un abrazo grande, Jorge.
Isabel
 
Última edición:
La acompaña todo el éxito
alcanzado con el trueque,
pero, sin fondos, el cheque
se le sube a la cabeza:
si la abruma la tristeza
no será porque no peque.

El pecado es un acuerdo
con el príncipe consorte,
sin disimulo la corte
que le hace con sus piropos
llena sus versos de tropos,
del tiempo evita el recorte.

Por el empuje del agua
gallardos van los navíos,
pero del tiempo los ríos
nos demandan otros trucos:
son los bajeles caducos,
naufragando en los bajíos.

Si de un bajel mariposa
que sobrevuele los años
quieres hacer con engaños,
del fango los intersticios
sin reparar en perjuicios
aprovecha al darle paños.

La ayuda de una princesa
más que el vuelo de las balas
hará de las velas alas
para que el príncipe vuele,
en la ambición que lo impele
las cortesías son malas.
Ya sabes, Jorge, que mi nivel de comprensión es bastante cortito, por lo que, antes de aventurarme a hacer una interpretación errónea de tu poema, prefiero dejarte algo de mi cosecha, que si no me equivoco se parece bastante, aunque no sea la misma música.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/laganas.683171/

Por cierto, tu poema me gustó desde que lo subiste, solo esperaba el momento.

Abrazos.
 
Como decía Martín Fierro
"Estas cosas y otras muchas,
Medité en mis soledades
Sepan que no hay falsedades
Ni error en estos consejos
Es de la boca del viejo
De ande salen las verdades"

Impresionantes versos, estas sextillas Hernandarias también se cruzaron para el otro lado de mi charco. Por lo que te felicito sinceramente por este magnífico poema, Jorge, saludos Daniel
 
Última edición:
La acompaña todo el éxito
alcanzado con el trueque,
pero, sin fondos, el cheque
se le sube a la cabeza:
si la abruma la tristeza
no será porque no peque.

El pecado es un acuerdo
con el príncipe consorte,
sin disimulo la corte
que le hace con sus piropos
llena sus versos de tropos,
del tiempo evita el recorte.

Por el empuje del agua
gallardos van los navíos,
pero del tiempo los ríos
nos demandan otros trucos:
son los bajeles caducos,
naufragando en los bajíos.

Si de un bajel mariposa
que sobrevuele los años
quieres hacer con engaños,
del fango los intersticios
sin reparar en perjuicios
aprovecha al darle paños.

La ayuda de una princesa
más que el vuelo de las balas
hará de las velas alas
para que el príncipe vuele,
en la ambición que lo impele
las cortesías son malas.

Excelentes sextillas cargadas de ironías sobre la rana que croaba en la charca y se sentía princesa aplaudida por la cohorte de sapillos, renacuajos y otros seres que se alimentan del fondo de la misma.
El trueque también me lo propuso varias veces a mí hasta que la saqué del charco,
Un abrazo
Pepe
 
La acompaña todo el éxito
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si la abruma la tristeza
no será porque no peque.

El pecado es un acuerdo
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sin disimulo la corte
que le hace con sus piropos
llena sus versos de tropos,
del tiempo evita el recorte.

Por el empuje del agua
gallardos van los navíos,
pero del tiempo los ríos
nos demandan otros trucos:
son los bajeles caducos,
naufragando en los bajíos.

Si de un bajel mariposa
que sobrevuele los años
quieres hacer con engaños,
del fango los intersticios
sin reparar en perjuicios
aprovecha al darle paños.

La ayuda de una princesa
más que el vuelo de las balas
hará de las velas alas
para que el príncipe vuele,
en la ambición que lo impele
las cortesías son malas.



Las princesas no son malas, Musador, ni los príncipes tampoco, solo cumplen una función infantil en el imaginario humano que nos sirve como balsámico recurso para no olvidar la infancia. Debe ser que con los estragos que procura el tiempo se te han quedado dormidos los sueños en tan delicado trámite.
Todo lo demás es tergiversar con propósitos más o menos perversos, con corazón provecto, la legitimidad de la bendita inocencia.
Y si algo queda, si algo se te ha atascado en el tintero, no te preocupes, es solo humo, estéril polvareda.

Un cordial saludo.
 
Última edición:
Puede haber interpretaciones malintencionadas a veces, estimado Manuel, pero creo que aún las lecturas «erróneas» enriquecen los poemas. No tengas prurito en entender lo que quieras...

gracias y abrazo
Jorge

Ya sabes, Jorge, que mi nivel de comprensión es bastante cortito, por lo que, antes de aventurarme a hacer una interpretación errónea de tu poema, prefiero dejarte algo de mi cosecha, que si no me equivoco se parece bastante, aunque no sea la misma música.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/laganas.683171/

Por cierto, tu poema me gustó desde que lo subiste, solo esperaba el momento.

Abrazos.
 
Como decía Martín Fierro
"Estas cosas y otras muchas,
Medité en mis soledades
Sepan que no hay falsedades
Ni error en estos consejos
Es de la boca del viejo
De ande salen las verdades"

Impresionantes versos, estas sextillas Hernandarias también se cruzaron para el otro lado de mi charco. Por lo que te felicito sinceramente por este magnífico poema, Jorge, saludos Daniel
Gracias, estimado Daniel. Los viejos, cuando dicen sus verdades, recuperan un poco de su infancia.
abrazo
Jorge
 
La acompaña todo el éxito
alcanzado con el trueque,
pero, sin fondos, el cheque
se le sube a la cabeza:
si la abruma la tristeza
no será porque no peque.

El pecado es un acuerdo
con el príncipe consorte,
sin disimulo la corte
que le hace con sus piropos
llena sus versos de tropos,
del tiempo evita el recorte.

Por el empuje del agua
gallardos van los navíos,
pero del tiempo los ríos
nos demandan otros trucos:
son los bajeles caducos,
naufragando en los bajíos.

Si de un bajel mariposa
que sobrevuele los años
quieres hacer con engaños,
del fango los intersticios
sin reparar en perjuicios
aprovecha al darle paños.

La ayuda de una princesa
más que el vuelo de las balas
hará de las velas alas
para que el príncipe vuele,
en la ambición que lo impele
las cortesías son malas.
Estimado poeta, un placer saludarle luego de un tiempo alejado por motivos muy ajenos a mi voluntad. Mayor placer leerle y compenetrarme en la imaginación de su pluma. Le reitero mi admiración y alta estima.
Saludo de Venezuela
MANUEL
 
Estimado poeta, un placer saludarle luego de un tiempo alejado por motivos muy ajenos a mi voluntad. Mayor placer leerle y compenetrarme en la imaginación de su pluma. Le reitero mi admiración y alta estima.
Saludo de Venezuela
MANUEL
Un gusto verte nuevamente por acá, estimado Manuel. Como verás unos se van otros vuelven... Unos versos de ocasión son estos.

gracias y abrazo
Jorge
 
Mi niño, solo vengo para dejarte mi abrazo, para que sepas que acompaño
todos tus trabajos, no tengo nada que aportarte mas que mi cariño y mis
besitos apretados, y mi admiración por tu persona y por tus letras.
:)
Gracias, estimada Ana Mercedes. A riesgo de resultarte antipático, te diré lo siguiente: si no tienes nada que decir acerca de un tema mío, simplemente no lo comentes: no estoy en el negocio del trueque.

un abrazo
Jorge
 
Gracias, estimada Ana Mercedes. A riesgo de resultarte antipático, te diré lo siguiente: si no tienes nada que decir acerca de un tema mío, simplemente no lo comentes: no estoy en el negocio del trueque.

un abrazo
Jorge

No me resultas antipático, pero si grosero, yo tampoco estoy en el negocio del trueque,
no te confundas cielo. Gracias por tu sinceridad. Besitos apretados en tus mejillas.
 
Excelentes sextillas cargadas de ironías sobre la rana que croaba en la charca y se sentía princesa aplaudida por la cohorte de sapillos, renacuajos y otros seres que se alimentan del fondo de la misma.
El trueque también me lo propuso varias veces a mí hasta que la saqué del charco,
Un abrazo
Pepe
Jajaja, lo de los renacuajos aplaudidores me encantó... Cosas que se ven en nuestro mundo, estimado Pepe.
abrazo
Jorge
 
Las princesas no son malas, Musador, ni los príncipes tampoco, solo cumplen una función infantil en el imaginario humano que nos sirve como balsámico recurso para no olvidar la infancia. Debe ser que con los estragos que procura el tiempo se te han quedado dormidos los sueños en tan delicado trámite.
Todo lo demás es tergiversar con propósitos más o menos perversos, con corazón provecto, la legitimidad de la bendita inocencia.
Y si algo queda, si algo se te ha atascado en el tintero, no te preocupes, es solo humo, estéril polvareda.

Un cordial saludo.
Es cierto, hace rato que no sueño con princesas, ni siquiera en mis pesadillas. En cuanto a la perversidad en las fantasías infantiles, te dejo un interesante artículo acerca de los cuentos de Grimm: https://www.google.com/url?sa=t&rct...&isAllowed=y&usg=AOvVaw04BDBJKfVL6dhdjQtchXz0

gracias y abrazo
Jorge
 
La acompaña todo el éxito
alcanzado con el trueque,
pero, sin fondos, el cheque
se le sube a la cabeza:
si la abruma la tristeza
no será porque no peque.

El pecado es un acuerdo
con el príncipe consorte,
sin disimulo la corte
que le hace con sus piropos
llena sus versos de tropos,
del tiempo evita el recorte.

Por el empuje del agua
gallardos van los navíos,
pero del tiempo los ríos
nos demandan otros trucos:
son los bajeles caducos,
naufragando en los bajíos.

Si de un bajel mariposa
que sobrevuele los años
quieres hacer con engaños,
del fango los intersticios
sin reparar en perjuicios
aprovecha al darle paños.

La ayuda de una princesa
más que el vuelo de las balas
hará de las velas alas
para que el príncipe vuele,
en la ambición que lo impele
las cortesías son malas.
Verso suelto solía dejar el Martín, también mi admirado Atahualpa Yupanqui, no más iniciar la estrofa; después ligaban hechos, rimas y conclusiones.
Ay las princesas y sus cheque sin fondo; ay los príncipes destronados, ay los pecados y sus redenciones, ay los tropos, los “retropos” y piropos.
Sin querer leí “perjudicos”… resonancias de Yupangui.

Hay diferentes montones,
unos grandes y otros chicos,
si va pa'l montón del rico
el pobre que piensa poco
detrás de los “equivocos”
se vienen los perjudicos.

Bueno, igual no viene a cuento pero me acordé de esta estrofa.
Un saludote Jorge.
 

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