Me ha gustado mucho el poema.
En un foro de poemas de amor y hablando de ella, la primera idea es pensar en una persona concreta, pero a mí el poema me habla de algo incluso más grande, aunque sea la vivencia subjetiva de un sentimiento (caben más cosas). A mí me parece que dejas libertad (o espacio) al lector para que lleve el poema a su terreno y lo entrelace con su propia vivencia. Así, la comunicación no es tanto del hecho que describa el poema, sino del sentimiento que conlleva, que puede ser común aunque venga motivado por distintas causas, quizás parecidas. Así, leerte es de algún modo compartir las emociones.
Destaco estos versos:
Creo que son las imágenes del poema que más claramente se visualizan, y además involucrando al lector con algo suyo. Uno de los aspectos que me han ido enseñando que es muy importante en la poesía es esa presencia de imágenes visuales, fáciles de imaginar para el lector, ya que transmiten de forma directa a través de ver la escena y no a través de un proceso de comprensión racional y creo que así pueden alcanzar a despertar una emotividad más primaria (frente al resultado de un proceso lógico).
Me encanta también este verso:
Me parece un verso estupendo para finalizar el poema, pero, desde luego, tu eres el autor y tú sabes a dónde querías llegar.
El "Sin embargo" del siguiente verso:
me descoloca un poco, porque no veo que lo que viene a continuación establezca ningún tipo de oposición con lo dicho anteriormente, sino que sigues desarrollando esa presencia todavía más. El "sin embargo" es un poco como si te pusieras una pequeña zancadilla a ti mismo en el desarrollo del poema, como si lo que vas a decir después fuera para restar a lo anterior en vez de para sumar; no sé si consigo explicarme.
(Todo esto, por supuesto, son solo opiniones personales, simplemente ideas que comparto, por si te pueden aportar algo).
Encantado de leerte,
Álvaro
Estimado Fingal te agradezco mucho tu lectura y este comentario profundo e inteligente que implica más que leer, sumergirse en el escrito y eso requiere tiempo que actualmente a nadie le sobra. Si comentáramos todos de esta manera la cantidad de visitas sería mínima (no serviría al foro jeje), pero el crecimiento máximo… Y por eso el agradecimiento es doble, amigo.
Pues bien, con las disculpas del caso para los que te preceden –luego regresaré a sus comentarios– por respeto a tu esfuerzo y deseo de enriquecer mi humilde escrito, te respondo.
Primero debo apuntar que este poema está escrito, como bien señalas, para ser interpretado de múltiples maneras (interpretaciones múltiples), lo cual hace que la interpretación personal del lector sea válida, y que su perspectiva determine distancias y relaciones válidas también. Así que desde este punto de vista no puedo oponer nada a tu interpretación, ni a la de ningún otro, porque el poema es tuyo. Más o menos así funciona esto.
En las dos primeras estrofas el poema sugiere como “ella” entrelaza la vida y la muerte, la vigilia y el sueño y el “yo quebrado” (hemiplejia del espejo) que somos a veces. En las tres siguientes sugiere el conflicto práctico que surge entre lo ideal y la praxis. Las dos últimas plantean la “paradoja” entre aquello que se ha vuelto difícil de concretar y la maravilla de lo concreto que a veces no vemos bajo todos los techos y en todas las lluvias. Bueno, esta es mi perspectiva original. En muchos poemas, no en todos, intento poetizar una idea, digamos que algo platónica (realidad universal que es independiente y anterior a las cosas concretas): “Es ella antes del deseo y la palabra”. En este caso particular podríamos decir que ella es el amor, o el amor a la idea de amar (más grande que el eros, el filial, o aun que el ágape), por lo que las imágenes un poco más –digamos– abstractas, me son útiles para expresar mis conceptos, más que las imágenes visuales. Así: “…y es ella la leña que arde, la cena y el vino”, después del verso que le antecede es solamente una manera de decir que supera también los límites de lo estrictamente ideal, pero también una forma de permitir al lector que reduzca la interpretación del “ella” a una mujer concreta. Tengo otros poemas que son inspirados por una “ella” de carne y hueso en un contexto concreto, pero este no es el caso.
“…o quizás solamente encalla en todos los cuerpos”, desde mis ojos constituye la manera en que aquello meramente ideal se concreta, se nos hace palpable. El apóstol Pablo decía: “porque en él vivimos, nos movemos y somos”, y “Dios es amor”…, pero también “dioses somos”, pues tal vez esto ayude a entender hacia donde se dirige el poema. Entre lo ideal y la praxis estamos nosotros.
“Sin embargo, la encuentro bajo todos los techos y en todas las calles…” Pues sí, es una oposición necesaria para completar la idea. Una oposición a la perfección de lo ideal que en la cotidianeidad bajo los techos y en las calles, con sus altos y bajos, con sus consuelos y desconsuelos, con sus lealtades y traiciones, con sus saciedades y hambres, con sus tristezas (lluvias) y alegrías, el amor se deja tocar por nosotros. Luego el cierre: “hay mucho de ella en la soledad, también”…es decir: viéndolo con detenimiento no estamos solos.
Espero que sea clara la explicación de algo que es difícil de explicar en poco espacio, porque pertenece al plano de mis ideas. Te agradezco nuevamente el comentario y el tiempo empleado en evaluar y en escribir para transmitir tu interpretación, que respeto y aprecio. Que estés bien. Un abrazo estimado poeta.