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Toda una desgracia.
Una hecatombe que dejó en ruinas la belleza de aquella plaza. Sin luz que hable por ella, ni paredes donde resbale la lluvia ácida.
Me encantó. Abrazos.
Viento y lluvia.
El viento estremece los árboles
se inclinan tal se rindieran pleitesía
el uno con el otro, se oscurece la tarde
mayo de nubes grises esperando lluvia.
Se mezcla el aire caluroso con el viento
frío, las aves buscan refugio y una lámina
de zinc desprendida hace un ruido...
Incertidumbre.
Luce bien el día, soleado y a veces gris.
Hay una leve sonrisa que se dibuja en
mi rostro, pero estoy como el payaso
que canta Javier Solís.
Los días van pasando y también las
sienes se van platinando, con lerdo
caminado y algo mareado la congoja
me abraza, me besa, es una...
¡No!
No, no es mi silencio, ni mi eco,
es tu ausencia que lo inunda todo,
estás inalcanzable como el horizonte
soslayado de hilos color oro y rojiamarillos intensos, en la inmensidad del mar ahogo
mis penas sabiendo que tu no me amas.
Fe tu corazón brota odio, surgen de mis ojos lágrimas...
La lluvia.
En esta tarde que se hace noche,
la lluvia es un derroche de ternura
y amor entre ella y la tierra. La moja,
empapada se sonroja cuando es
penetrada por sus gotas.
Las estrellas y la luna huyeron no
quieren ver el grandioso espectáculo.
La palmera roebelenii ni se mueve...
Respondiendo a mi prima Stephanie Gutiérrez Mendoza
Si la distancia fuera un cuento, no estaríamos lejos, nuestro amor sería eterno y los leños de esta noche, no dejarían de arder nunca.
Si la distancia fuera un cuento cabalgaríamos sobre las olas del mar, y escucharíamos su susurro al chocar...
Zozobra.
Hay un canto azul en esta tarde,
vuelan por el aire las aves en
busca de sus nidos. Yo, aquí
perdido y confundido en la
vorágine del pensamiento.
Es un tormento empedernido que
cala los huesos, estoy preso de
la zozobra de los hechos que
ocurren al mi alrededor y no hay
medio para...
Lamento de turpiales inunda el
pensamiento triste y sombrío del
hombre cautivo en una telaraña,
su vida convirtió en pura maraña.
Sus noches de extravío son congoja,
pálido, avergonzado, se sonroja,
espera el sol dorado de mañana
ufana su cabellera castaña.
El mar lo abraza tibio en su...
Insomnio
Media noche, sólo escucho las
aspas del ventilador girar a gran
velocidad, el dolor de mi brazo
izquierdo es insoportable al tener
el celular en mi mano.
La luz amarilla del alumbrado público,
lúgubre y lenta entra con disimulo por
la vestidura trémula del aposento
a través de mi...
La tortilla
Te como de día y de noche,
caliente y fría ¡que rica! Pero,
se requiere esmero para llegar
a eso.
Se quiebra la tierra, te parto en
mil pedazos, lo recibes con un
abrazo que lo cubre todo, no
queda ni rastro.
Las lágrimas del cielo te empapan
y al cabo de algún tiempo de ti se...
Te veo desnuda a través
de la cortina transparente
sobre la cama tibia y dulce.
Tus brazos tendidos sobre
tu cabello castaño y ondulado,
tu cuello girado hacia tu
hombro derecho y elevado
el mentón, deja ver tu cuello
de cisne, tus ojos cerrados,
tus cejas arqueadas, tus
crespas pestañas una...
El bueno y el miope.
La luz penetró nítidamente,
pasó la primera ventana,
pasó la segunda ventana,
y se fue a integrar al fondo
una imagen invertida, mal
enfocada.
La culpa la tenés vos, se
dijeron al unísono, viéndose
entre sí. Ya la cagaste y me
arrechas cuando me culpas
de algo que no he...
Retorno.
El silencio grita ¡ven!
estoy esperando por ti,
estoy en aquellaestación
gris, donde tuvimos
la última querella.
Un ruiseñor te llevará un
mensaje mi bella doncella,
una tórtola susurra a tu oído
para reclamar porque te has
ido.
Te dirá cuán mal herido está
mi corazón, te pedirá perdón...
En otra galaxia.
Un hilo de plata muy fino
me conecta al cielo, cierro
mis ojos y revelo mi verdadera
identidad... No soy del mar, ni
de ningún punto cardinal.
Se desprende lo vital del cuerpo
se eleva por encima de las nubes,
flota saliendo del brazo de Orión,
se deja escuchar la voz del...
Auriga
Jalado por dos caballos,
el auriga conduce su carro,
sus manos llenas de callos
en su bregar vence al barro.
Feliz va en su diario vivir
los caballos son su alegría
lleno de pasajeros a exhibir
su audaz y veloz travesía.
¡Rodando y rodando sus ruedas!
haciendo surcos en la tierra...
Tú y yo
Sigues siendo tú el diamante,
una joya muy preciada, ante tu
presencia queda todo en el
orbe eclipsado.
Sigues siendo tú el mar donde
van los ríos, la arena donde chocan
las olas, el ave que al viento libre
vuela.
Sigues siendo tú la flor matutina
donde un colibrí peregrina por un...
Aroma de mujer.
Tú piel aroma de azahar es,
viaja por el tiempo y el viento,
desplegando euforia furtiva,
como una diva de Grecia.
Así crecía el perfume pasional
de lo inaudito, grito ensordecedor
del tormento del amor, de aquella
flor del infinito.
Aroma que al tocar con sus
manos...
Noche en llamas.
Te voy a pedir me des el gusto
de estar entre tus caderas y
entre tus piernas para besar
esa fuente morena y
divina que tienes.
Besar tus volcanes y verlos
hacer erupción, encender la
pasión y bañarme del agua
que brote.
Que Pegaso nos alce en vuelo,
vivir el consuelo...
¡Tus manos!, celos
tengo de ellas, pues
siendo tan bellas
todo tocan, escudriñan,
dan rienda suelta a la
curiosidad.
Brillan por sí solas,
son una algarabía
y al tocar el cuerpo
crea un desconcierto
dejando como un
libro abierto todo
descubierto, con
la razón perdida.
Goliat
23 de enero 2018
Mujer.
Te asomas al universo y
tiembla del espectáculo,
una deslumbrante belleza
abre pasos hacia el infinito.
Se apartan la luna, el sol y
las estrellas, una doncella
se a convertido en astro,
dulce perfume en su alabastro.
Aroma de dioses al viento,
eterna primavera refulgente,
tu...
Recordando a Pablo Neruda.
Quisiera escribirte tantas cosas.
Cómo cuando la arena abraza al mar, o, cuando la luna se hizo sol, cuando la luz acompañó a la obscuridad.
Neftali Ricardo Reyes Basoalto, ¡es verdad! sus piernas eran blancas su pelo castaño y tirado al viento.
Cuerpo de mujer...
El sol, la luna y las estrellas.
El sol de la mañana
El sol calienta tu ventana
El sol de colores oros
El sol que dice te añoro.
La luna plateada risueña
La luna es mi condena
La luna tan altiva y bella
La luna que dice eres mi dueña.
Las estrellas del cielo
Las estrellas de mi ilusión...
Un día cualquiera
Una parvada de chocoyos invade
en cielo matutino dejando escuchar
sus sonidos peregrinos por doquier.
Llenas de algarabía, bañadas y
perfumadas esparciendo aromas
indescifrables van brotando de las
mujeres camino a la zona franca,
inundando el ambiente; son las 6
de la...
Anécdota de un viaje.
Voy para Matagalpa temprano, llego a la terminal de buses -si es que se puede llamar así- ubicada en el Mercado Municipal de Masaya El bus de colores pintorescos, algo viejo -por no decir muy viejo- todos los asientos tapizados de cuerina negra evidentemente recién...
Humo
Enciendo mi puro y
su humo está triste.
Su luz lóbrega como
está mi alma, nada
logra iluminarla, lo
pasado enturbia mi hoy,
nadie escucha el clamor
de esta alma en pena.
Es una condena el
desamor; es como una
guitarra desafinada que
no saca un buen son.
Sale la canción distorsionada...
A Fátima.
Los versos se esparcen como el aire,
deleitando el oído de las almas dulces,
se confunden entre acordes de violines,
mi bella los baila, con pasos sublimes.
Hasta el jardín está deslumbrado, quiere
también bailar, quiere cantar, hoy todos
sus chotos se abrieron en bellas rosas...
A Emily Dickinson.
¿Y que haces tan sola en esa casa?
-Ahí vivo mi esperanza-
así encuentro mi otro yo que tengo adentro,
¡si salgo! Me pierdo en el viento.
No podré ver la semilla que abajo cae,
no podré ver qué tan alto quiere ser.
El mar nunca he visto, ni sus olas romper,
aquí puedo ver...
El del grito.
Que bello el astro rey que calienta en la mañana,
se escucha el trino del güis mañanero en la rama,
el perro negro corre por un trozo de hueso
y la gallina blanca van tras migas de queso.
Encarnación guía la carreta, lleva la leña,
el corral repleto de vacas para el ordeño...
Gecko
Mirando un cherepo caminar
boca a bajo, acechando la
próxima víctima, lentamente
de un tapazo la atrapa y la mastica.
Mueve sus quijadas como bisagras,
con sus dedos esponjosos al cielo
raso se adhiere, el extraño saurópsido.
¡Geck! ¡Geck! ¡Geck! La hembra escucha
el sonido, encantada...
Tu y yo somos iguales plenamente,
destinados disfrutar el entorno,
vivir libres sin importar la gente,
señora, el viento viaja sin retorno.
La paz la tendremos eternamente,
la seguridad será nuestro adorno,
asiduo desarrollo externamente,
salud con educacion, ascendente.
No hay lugar al...
Poesía en arte menor. Octasílabos a excepción de un heptasílabo que hace parecer una copla castellana o un soneto doblado en 57% según mi pobre conocimiento de la métrica.
La he perdido.
No me dejes — le dije— Muy tarde lo has pedido — respondió— Has destrozado mi corazón, Has matado toda ilusión en mi ser.
Se me nubló la mirada, lloró mi corazón, sentí que mi alma salió de mi cuerpo y avanzaba inexorable por un camino sin retorno. ¿Será posible tanto dolor...
A Jasmina García
El estuche que contiene el alma
ese envejece, más no ella que
habita desde la concepción.
Es una canción que con uno
peregrina, para ella no existe
el tiempo, sin embargo, llegará
el momento en que el estuche
se arruina, saldrá como un ave
que surca el cielo hasta llegar
al...
Ariel, con mucho tino usted a cincelado este tema apasionante de una época que evoca la vigencia del tango y la literatura que marcó una epopeya rioplatense.
Suena en mis oídos La Cumparsita con letra de Pascual Contursi y compuesta por el Uruguayo Gerardo Matos Rodríguez.
Con mayor jubilo...
Grito por ti.
Mi mano sólo se levantaría
para acariciar tu piel afelpada,
con el pétalo de una flor lo haría
entonces te hablará de amor mi amada
Mi voz escucharás elevadísima
para cantarte una canción del alma,
el sonido llega en quietud grandísima
tu la escucharás en la tarde en calma.
El...