Hay personas necesarias,
personas nacidas para forzar
a que abramos los ojos.
Por ello me encanta que alguien nos muestre
la verdadera esencia anglosajona,
que vitoreen a un fascista millones de seres
parecidos al ser humano.
Millones de chinos, negros, hispanos
y emigrantes de toda raza y clase
abrirán los ojos y verán
lo inútil que ha sido dar de comer a la Bestia
que inevitablemente destruirá La Tierra.
Ya es tarde, pero me gusta Trump.
Es la última esperanza
para que el mundo entero abra los ojos
y destruya todo lo que él representa.
Dado este paso no será posible
seguir viviendo bajo las botas psicópatas,
como no fue posible con el rey Sol
de la revolución francesa,
o Hitler o Satalin o tantos otros como él.
De vez en cuando cada pueblo
vomita conjuntamente
sus verdaderas entrañas,
su verdadera alma conjunta.
Me gustas Donald, ahora solo te falta
convencer a las decenas de millones
que han levantado tu país.
Son negros, mestizos, amarillos, rojos...
no, pieles rojas pocas porque pocas dejasteis.
Me gustas Trump porque eres aurora
de un nuevo amanecer,
o el apocalipsis tan deseado por los tantos
cientos de millones de psicópatas
que pudren la cúpula de La Tierra.