Estimado poeta, los estudios etológicos que toman la variable tamaño para explicar la tasa de respuesta de los organismos ante ciertos estímulos han demostrado que además del tamaño importa el tipo de material. Así, por ejemplo, las crías de ave responden con una tasa de respuesta mayor abriendo el pico ante una barra de metal que ante el pico de su progenitora. Ese tipo de estímulo hipertrofiado se llama estímulo supernormal. Nuestra tasa de fijación ocular aumenta ante ciertos estímulos que la naturaleza no dispensa y de ahí que las personas se aumenten los labios, el pecho o las nalgas o que algunas personas consuman anabolizantes. Parece una paradoja que los órganos de tamaño infrecuente aumenten nuestra activación, porque podrían no ser adaptativos para la función que se les supone. Por ejemplo, una barra de hierro, en el caso de los pollitos, no da de comer, pero parece que la respuesta ante estímulos supernormales es una ley biológica universal.
El poema no sólo es profundo, en sentido freudiano, sino divertido, además de revelar tu interés en el tema científico propuesto.
Un saludo.
Luis