Resultados de búsqueda

  1. E

    Afrodita Lacerada

    AnonimamenteYo, gracias por haber sabido apreciar el comentario a la prosa en cuestión. Atentamente Edouard.
  2. E

    Afrodita Lacerada

    AnonimamenteYo, la diosa del amor es esta vez desquiciada por su propio influjo magnético desmesurado. Sufre las consecuencias de la némesis y es extrapolada hacia una tortura alquímica. Que en este caso la lleva no sólo ha crear un homúnculo sino a ser relegada a la presencia imponderable del...
  3. E

    La Muerte

    jimmyShibaru, quise en esta prosa llevar al paroxismo de la demencia al lector. Ambientando la trama gótica en una iglesia. Donde la muerte es el summun esse de las delirantes transmutaciones oníricas que, al hacerse realidad en la dimensión física, destruye anímicamente al incauto o inocente...
  4. E

    Cruda Realidad

    Alde, en esta prosa quise conmover la sensibilidad del lector con un paraje irreal. Donde el espanto y la socarrona maldad onírica atrae hacia si el sufrimiento y el decadentismo desde la perspectiva de la insalubridad. Atentamente Edouard.
  5. E

    Ausencia

    Vázquez. Sí. Eso es lo que necesito. Quizá peque de ser un tanto decadente. Pero mi musa es así de caprichosa. Un saludo cordial y feliz año. Atentamente Edouard.
  6. E

    Cruda Realidad

    Cruda Realidad. Enmarcada en el pleonasmo onírico de un blasfemo cuadro erigido en regicida salubridad querubinica. Cruda Realidad. Atisbada en las cuatro paredes de un foso satánico. Donde el potro de tortura y las pinzas en sol ardiente de Vulcano socarrón carcajadas hirientes llagan al alma...
  7. E

    Ausencia

    Alde, en esta prosa la ausencia no es más que el vacío quimérico de un ser torturado por su propio nihilismo apesadumbrado y decadente. Atentamente Edouard.
  8. E

    Afrodita Lacerada

    Alde, gracias por tu atención a mis poesías y feliz navidad a tí también. En esta prosa quise torturar oniricamente a la diosa del amor. Mediante transmutaciones paganas y subterfugios teogonicos. Para, así bajar del áureo pedestal a tal numen sagrado que muchas veces se comporta como le da la...
  9. E

    Afrodita Lacerada

    El sol ardiente colma tu cólera solapada con hiel despechada. De damisela furibunda pero perdidamente enamorada. Las noches eternas son para fraguar, en el recinto alquimista, el homúnculo de la sinceridad e inocencia. Ya los titanes desmenbran tu corazón contrariado. Y una carcajada áurea...
  10. E

    El Joven Vocinglero

    Alde, en primer lugar gracias por tu voto. En la estructura de esta prosa quise describir la figura, casi quijotesca, de un individuo iluso ante la irrealidad que lo lleva a alucinar en mundos esquizofrénicos. Su lucha es una claudicación permanente ante el hecho de que su cerebro ya está...
  11. E

    El Joven Vocinglero

    Aquel joven Vocinglero naufragaba en lustre acuoso de océano apócrifo. Aquel joven Vocinglero vagaba en vahios de pérfida desesperanza nihilista. En malvada lontananza su espíritu espiaba los cuatro ángulos de un espacio infinito. Pronto para perturbar su razón. Aquel joven Vocinglero detestaba...
  12. E

    Embozado

    Embozado en capa Don juanesca el truhán pecador entra en la crapulosa sala de los sin techo. Sorbe la mirada la hiel que engatusa el vino agrio de los jornaleros de la tubular taberna gris. Entra con garbo y fanfarronería altanera. Y siéntase en el mohín. Donde juegan a los hispanos naipes...
  13. E

    Superba Majestad Hierática

    Maramin, en esta prosa el canto sonoro llega a transfigurase en socarrona violencia poética. Es un modo de difuminar las parcelas que ahogan el impertérrito y blasfemo arte de la configuración sangrienta y salvaje. Atentamente Edouard.
  14. E

    Noche Obscura

    Alizee, esa maldita noche obscura aterraba a nuestro pobre protagonista. Con una insidiosa y fantasmal tortura existencial. El destino implacable iría mermando su ya débil juicio para saber en qué dimensión correosa estaba. Pero, la pérfida sensación de su crónica insania terminaría por...
  15. E

    Superba Majestad Hierática

    Superba Majestad Hierática. Que sucumbes en el tremebundo laud de tormentoso lamento finisecular. Ante ti espolean caballos con brío fogoso de corcel encuartelado y pecador. Eres el sanedrín vocinglero. Que da pasto de risa. Cuando te encolerizas ante tu amor propio. Traicionado por una...
  16. E

    Noche Obscura

    Era una tremebunda noche obscura. La insania de mi alma, sedienta de gloria perecedera, iba carcomiendo mis pensamientos más inocentes. Era una pérfida noche obscura. Y en harapos mi cuerpo agorero sudaba pus virulento. Visnuh reía complacido. Quería gritar. Mas mi laringe no existía. Era ya una...
  17. E

    Olvido

    Alizee, el olvido es la panacea gloriosa que anula cualquier atisbo de horror por el sinsentido de la lamentable existencia. La conciencia nos corona con una vengativa memoria que más que hacernos joviales nos hunde en el remordimiento de haber existido. Atentamente Edouard.
  18. E

    La Volatilización de la Materia

    En aros gaseosos. De pesadumbre nocturna. La materia se espiritualiza en una radiación macabra de sol negro. Es el momento en que la Obra Filosofal alcanza a proyectar el azufre y sal cristicas en anima mundi. En substancia eterica y maleable. La materia corpuscular se rejurgita en fugitivos...
  19. E

    El Tragaluz

    Marah, el placer ha sido mío también por haber sabido apreciar esta terrorífica prosa con atmósfera opresiva y delirante. El Tragaluz es el foco malévolo de dónde emanan esas bestiales entidades que sirven las energías de los pobres desgraciados que osan estar, aunque sea un instante, bajo la...
  20. E

    Olvido

    dragon_ecu, el olvido es la panacea gloriosa que mantiene latente la inocencia inconsciente del individuo que quiere volver a ser jovial e ingenuo. Es el remedio reparador para desasirse de los prejuicios de la escuela estatal. Para despertar la fuerza orgonica que nos trasfiguren en seres puros...
  21. E

    Olvido

    Olvido ... Divina Locura
  22. E

    A Tí

    Alizee, tal trama circular de doble personalidad ya se fragua en el susurro narrativo de un sujeto que amplifica la vida de un hombre. A través de sus fases de nacimiento, juventud, virilidad y vejez. Estaba en la oniromancia de los preámbulos metafísicos del arcano mayor. El sentido de la...
  23. E

    Tú Reías

    Tú Reías, mi alada muerte Enmascarada. Mas yo lloraba hastío de fúnebre lengua de mordaz melancolía. Tú Reías. En parajes salpimentados de graznidos nocturnos. La sinuosa y envuelta mantilla de las acacias te prefiguraba como una diosa de desesperanzas. Tú Reías. Mas yo me echaba a perder en el...
  24. E

    A Tí

    Emp, gracias por haber apreciado está prosa. Que de modo circular juega con los vericuetos temporales de un personaje dual. Pues narrador y segunda persona no son más que la misma entidad mística. Que abre el preámbulo de un misterio vivencial y a la vez existencial. Atentamente Edouard.
  25. E

    A Tí

    A tí siempre te conocí de todo corazón. Desde que naciste del narciso húmedo de la laguna cristalina y pura. Y cuando crecía en tu faz de Adonis el azul sincero de unas pupilas grandes y hermosas. A tí siempre te conocí. Cuando ya adolescente hipnotizabas a las marchitas mujeres en ausencia de...
  26. E

    Solitario

    Solitario. En funesto recuerdo de turbio estanque cristalino. Abandonado en el abismo clamoroso de la vergonzosa sinrazón. Horadado por el remordimiento mendaz de conciencia furiosa y ofuscada. Solitario. Esquelético sujeto sin pan ni vino de ahuyentada eucaristía. Ahora camina por senderos...
  27. E

    Narcotizado

    Narcotizado aquel ser enclenque por los vahos alucinantes de la roca de Delfos, soltaba improperios baquicos. Que resabiaban a linfa alucinatoria. En las mentes jaculatorias de los fieles seguidores del dios del vino. El narcotizado tenía ojos vidriosos. Y cal viva en su rostro compungido. Salía...
  28. E

    La Voz Gutural

    Buen grupo, compañero. Aunque se acerca más con su puesta en escena al goth que al death o al black sobre todo por ese culto obsesivo a la muerte y la aparición romántica de rosas. Saludos dragon_ecu.
  29. E

    La Voz Gutural

    dragon_ecu, todos los amantes del metal estamos seguros que el vocalista desmembra la voz. Hasta el paroxismo de una fuerza bruta y peligrosa. Que los medievales llamaban satanás. Y que Artaud y Nietzsche llamaban orgon y voluntad de poder. El black metal sobre todo, se ha convertido en la nueva...
  30. E

    Purificado

    Almizcle para los pies. Estoraque para el pálido pecho fornido. Azufre para la frente afiebrada. Así, resucitará en vida. Así, abrirá el cuarto ojo de la dimensión paralela al puntilloso mundo terreno. Cuando es purificado, los ángeles y demonios se postraran a sus pies. Y le bendeciran con...
  31. E

    La Voz Gutural

    La voz gutural es la mismísima ira de satanás hecha carne. El vocalista enajena la conciencia. Representación de la faz de Dios. E implora la negra inclinación hacia el delirio baquico de los instintos salvajes. En el antro de la palestra, el maestro de ceremonias es encomiado por la música...
  32. E

    Recula

    Recula tus gordas posaderas del parloteante sumidero podrido. Ya has defecado. Y eso es bastante. Recula. Hazte un café delirante y enciende un pitillo. Para así ir al hospital. Y allí recular en una octava dimensión de jeringas y tubos de oxígeno con frambuesa. Recula. Escapa en pijama del...
  33. E

    Aspergios

    Aspergios de lluvia celestes. Tremebundos terremotos de telúrica locura. Oh! Aspergios incandescentes. Llamaradas blasfemas. En los ojos vacíos de tu difunta amada. Aspergios de tristeza y odio. Plañidero paño ensangrentado. Cuchillo homicida. En el rincón suicida de tus aspergios herméticamente...
  34. E

    El Caballero de Amplio Pecho

    Amplio pecho. De corazón gallardo y sincero. Ojos flameantes. De eternidad reflejada en el estanque de su lago purificador. Frases conexas y en lontananza. Vibrando cual odas al mar y a la luna llena. Oh! Caballero de Amplio Pecho. Tu andar con jabalina broncinea es el envidiado estilo de tus...
  35. E

    Bienvenido al Infierno

    Bienvenido al infierno. Mi muy caro y demacrado en faz harapienta cenobita arrepentido. Ahora, tu carne pecaminosa arde en llamas purificadoras. De lumbre eterna. A los ojos carboneos del muy mayestatico satanás. Bienvenido al infierno. Infeliz prostituta. Que vendiste el cuerpo. En el coito con...
  36. E

    El leteo

    Aguas benditas del santo olvido. Río glorioso. Donde los espíritus del mundo ultramundano sacian su sed pecaminosa. Para luego circular por los círculos infernales del Hades. En un paroxismo baquico de belleza ojizarca. Oh ! Leteo. Río y fontana fundida. Ambrosía ascendente. Que a las almas que...
  37. E

    Rea

    DESIRE SOLE, Tal es la majestuosa presencia sublime de esta encarnada diosa titán de los gloriosos tiempos paganos que es difícil describir el carácter dual que poseía. Pero los poetas de las odas inmortales como Pindaro o Holderlin ya describían con inusitada soltura la fragancia inmortal que...
  38. E

    Rea

    Muy buena amada titán. Que del muy glorioso Urano cohabitaste en el odre encapotado del cielo telúrico. Tu hijo Cronos fue la dicha imperecedera de la eterna edad de oro. Rea. Ojizarca diosa. De azules ojos arios y nariz roma. Que bajaste a tierra. Para dar leche y miel a los bellacos humanos...
  39. E

    Embrujada

    Silueteada por los doce arcontes del abismo, la amplia frente de la embrujada paria una amapola de frenesí apolineo. La noche la llevaba en su maternal regazo. Y ella lloraba perlas de desesperación. La embrujada sucumbia a la desesperada lucha de pares de opuestos. En su mente turbia y...
  40. E

    El Tragaluz

    Aquel tragaluz inmisericorde sorbía la fuerza vital de los comensales. Sentados a la mesa repleta de calaveras mugrientas y desdentadas. La tormentosa atmósfera siniestra daba un aire de aquelarre malévolo. En aquel sótano lascivo. Donde la luz lunar, que el tragaluz filtraba a través de sus...
  41. E

    El Despertar Aterrador

    Cuando los ojos pétreos del abismo escrutan el corazón del pecador se despierta la insania aterradora. Cuando se vocaliza la celestial plegaria hacia el Altísimo el caos redentor escuece en el cerebro del arrepentido redivivo. El despertar aterrador agrupa sin cesar visiones de opio...
  42. E

    Silencio Sepulcral

    Escuece como el maná ardiente del Altísimo en la boca del plebeyo el silencio sepulcral. Rebrota como un cerezo. Coronado con la testuz gloriosa de una noche de vanos espejismos. La silueta inconfundible del silencio sepulcral es la bendita apariencia del demonio fantasmal. No alardea. No...
  43. E

    Baluartes de Claustrofobia

    A tí te conminó, baluarte sacro de divina claustrofobia. Para que seas mi asilo tibetano. Y, buscar el Uno indiviso. En un silencio hiriente. Que hace brotar las voces esquizofrénica s de la harapienta claustrofóbica. Es noche cerrada. En tu corazón maduro y cruel. Y yo, viejo, como un camello...
  44. E

    La Hechicera

    Pálido semblante de Hecate triforme. Luna radiante. De malignos filtros. Reflejados en las altas almas de los torturados de por vida. Hechicera. Atizas el vitriol con tu huesuda mano de delirante nonagenaria. Quieres el elixir de la eterna juventud. Mas el brebaje, que cada noche de walpurgis te...
  45. E

    El Carabollo

    Papada macilenta. Colgando insidiosa de la veterotestamentaria garganta gangrenada. Pene obturado por los porros ha tiempo consumidos. Carabollo. Ojos de ratón obsoletos. Mientras su tráquea se obtura con un pedazo de queso de bola comprado en el Gadis. Pies negros. Corbata azul. Salmón su...
  46. E

    Dualidad

    Te amo. Pero, en mis paupérrimas entrañas te aborrezco. En el lupanar de tu obscuro vicio corrosivo ríes; en altisonante eco de parafernalia esquizoide. Eres soberbia y vil. Y yo,podre y desgraciado de mi amor despechado me cuido de hacer el payaso. Ante tu mayestática presencia de amazona. Eres...
  47. E

    El Candelabro

    Candelabro de velas negras. Iluminando la inmensa alcoba de una condesa asesinada. Tu luz irradia demonios insignes. Con sus eternales sombras malditas que succionan sangre. El candelabro es de plata maciza. Y su leyenda, de entidad alquímica, es bien conocida por la secta de los augustos...
  48. E

    Una Fantasía

    Fina capa azulada. De un sedoso resplandor glorioso. Pende del cuello escultural del joven Febo. Da pasos nobles y sinceros entre regueros de sangre. Y ostenta en su mano el báculo de plata de la implacable luna muerta. ¡ Oh ! dulce muchacho rubio. De guedejas ondulantes. Los viandantes te...
  49. E

    Dama Mía

    Gustavo Cervantes. En un principio, el hombre terriblemente enamorado de una endiosada mujer carnal se encanalla por las cuitas y desamores que ésta le propaga en su débil alma. Es el símbolo vivaz de una negra Lillith que aprisiona el deseo masculino. Hasta ahogarlo. Y matar el Ideal romántico...
  50. E

    Dama Mía

    Zafios ojos de ónice claveteados. Escabel púrpura cual cascada boscosa por tus silentes sienes decayendo. ¡ Oh ! Dama mía. Reina de la penumbra nocturna. Ecuánime numen de fragor helado en mi corazón dolorido. Cuantos arrebatos de cólera por un amor imposible. Eres la ternura. Y el ladrón con su...
  51. E

    Trance de Muerte

    Marisol, es que hay que agarrar el toro por los cuernos. Sino acabamos en un manicomio o un geriátrico. Abotargados con barbitúricos. Es indispensable, para acabar con toda fatalidad en vida reírse con júbilo ante la Muerte. ¿ Quién santificó la muerte sino los grandes poetas trágicos ...
  52. E

    El Tabaco

    Pincoya76, ¿ Tú también eres una empedernida fumadora ? ¡ Oh ! sí . Que sería del mundo sin esa bocanada de humo dicharachero. Nos quieren cortar las alas el entramado sanitario. Pero, no lo conseguirán. Si lo quitan, la fantasía se irá al carajo. Ya no habrá especulación ni grandes obras...
  53. E

    El Tabaco

    Medusa, eso de dañino es un cuento. Hay que saber controlar el consumo de tal droga bendita. En su gloria los españoles descubrieron el tabaco en sudamérica. En los cenáculos intelectuales de la Francia decimonónica sería todo un insulto no acompañar, con los poetas y filósofos, tal o cual café...
  54. E

    Trance de Muerte

    Medusa, esta prosa es una sátira hacia la bondadosa lírica de todo un mundo de jauja. Nuestro protagonista es un desequilibrado mental. Que no sabe hacer otra cosa que llevar hasta el ridículo la sagrada aureola de todo un mundo animado por la loca alegría. Está loco por tentar al Creador. Y es...
  55. E

    El Cambio

    Medusa, llega el momento en que la impávida vejez se apodera no sólo de nuestro cuerpo; sino también de nuestro espíritu. De ahí, que sea necesario recluirse de las tentaciones de un mundo que ya no estimulan los instintos abotargados. Grandes sabios como Buda o Cristo son un buen ejemplo. Sino...
  56. E

    El Cambio

    Sombreados pómulos de húmeda fresa. Frisco levantisco engarzado en ojos de olor dórico. Auspicio solar de Ra radiante y todo poderoso. Eres el efebo ministerial de una techumbre gloriosa. Donde miles de rosas rojas caen a tus pies para bendecirte. Dime. Dónde está ahora tu risa libertadora. Una...
  57. E

    El Tabaco

    Placer efímero que se disuelve en volutas de humo consagrado a los dioses hedonistas. Calada parturienta que amplía mis pulmones risueños. El tabaco, en cigarrillo y en puro, es el summum esse de la gloria placentera; para percibir, con mayor placer, el mundo interior y exterior recíprocamente...
  58. E

    Juzgado

    Perdido en las mazmorras del tiempo, el techo galopante espolvorea maná ardiendo. Mi carne somática es llagada sin piedad. Y el eco sordo que congela mi famélica boca se evapora en la cuarta dimensión de los condenados. Siento el símbolo áureo en el interior de mi tenebrosa alma. Y, cómo una luz...
  59. E

    Trance de Muerte

    Que el mismo Apolo, en toda su gloria bendecida por el sol, asetee mi corazón amoroso. Hasta dejarme en mísero trance de muerte. Deseo envolverme en la crisálida opaca de las tinieblas del finiquito vital. Antes que orar salmodias sin parar. No soy esclavo de ningún dios. Por eso no rezo. Sino...
  60. E

    Ausencia

    En el vacío insondable de tu ausencia, ¡ oh ! cadáver implacable de rígido semblante, suelto la carcajada fastuosa del triunfo sobre la nostálgica muerte. Sólo sé que cuando fenezca yo también, una rosa ígnea será el pecado capital. Reposando en un féretro de negra e infernal insidia. Cuánto...
  61. E

    El Obscuro

    En la romanza obscura de tu tierno corazón, una floreada aurora de verdes pétalos en flor despliega el perfume religioso del ateísmo epicúreo. Es el momento de alardear de dádiva expresionista. La belleza maternal se subsana con un cuenta gotas de orujo. Para que el alcohol reconcentrado hiera...
  62. E

    Lágrimas de Lucifer

    ludmila, gracias por saber apreciar esta humilde prosa. Que trata sobre los pesares del estandarte maligno hecho carne. A menudo, se desprecia a Lucifer como insidioso y mentiroso. Pero, aquí, es el esplendor obtuso de la mayestática tristeza. Llevada a cotas de un fragor deleznable y...
  63. E

    Lágrimas de Lucifer

    Dulcificadas gotas ígneas del muy ponderado Lucifer caen a tierra firme. El ángel caído está escuálido de tanto sufrir. Su delirio se exacerba hasta cotas infinitamente inimaginables. Son perleadas charpullidas óseas. Que caen, como muy enervadas bolas de sangre, en el estanque de las...
  64. E

    La Llama del Deseo

    Dioses mánicos soplan en la llama del deseo. Ésta ahuyenta la penumbra lucífuga. Que se proyecta sobre la faz demacrada del archidiablo Lucífugo. La luz es espectral. Y atemoriza al estudiante impávido de ciencias ocultas. Una sacudida telúrica abre brecha en la pared amarilleada por la llama...
  65. E

    Un Ramalazo de Sinceridad

    Imperial majestad de ateísmo puro y sincero. Enervado cuerpo escultural. Esculpido por el dichoso escultor de una Grecia ya decadente. Inveterado monarca de mando duro y fastuoso. Así es cómo debe ser el mundo. Un evaporado vaho de legañas terrestres. Reconvertidas en agua de cuenco de oro. ¡ Oh...
  66. E

    Por Qué

    Eratalia, es un himno triunfal al amor condenado a la muerte en vida. Es la evaporación del equilibrio trascendental. De la quietud serena del cariño entre los sexos opuestos. Es la lamentable pulcritud de una fantasmagórica dádiva de locura. Llevada hasta el orgasmo de unos sentidos que...
  67. E

    Por Qué

    Y me preguntas, tú, bien amada mujer de zarpeados ojos de plata. Mi respuesta es muda. Y el silencio reblandece la distancia íntima entre ambos. Por qué. Ojalá no florease el dios de la muerte en nuestros quejumbrosos corazones. Pero así es. Y tu; ¡ oh ! mi amada canalla. Sollozas en mi pecho...
  68. E

    Muerte de las Musas

    Panegírico doloroso. De una funesta muerte trágica. De bellas es beldades femeninas; que amapolas ensangrentadas dan pábulo al resucitar de las añoradas musas. Cobardes poetas. Que versifican muertos fetos. De sublimes versos a punto de expirar. La muerte de las musas. Esa es la dramática...
  69. E

    Verbo Encarnado

    Ente conmutativo. Esencia placentera; en la gloria de la inmutabilidad eterna. En el fiat llamativo reposas como un haz estelar de omnisapiencia infinita. ¡ Oh ! Verbo. Ahora te encarnas en una criatura finita. Para estupor de los incrédulos y escépticos. Eres el hazme reír de los soberbios. Más...
  70. E

    Duque de Alba

    Verbigracia de engatusada rama noble. Aureo destello de ascendencia aristocrática dramática y terrible. Duque de Alba. Faz barbuda y de castellanos ojos grandes y profundamente negros. Cabalgas por las dos castillas como un ancestral dios omnímodo. Eres la esperanza de un pueblo sin rey. Eres el...
  71. E

    Música

    Floreada musicalidad ténue. De una arcana aurora bestial. Que inunda los corazones de los poetas. Alabastro sumergido en mercurio. Que, evaporado por el fuego de los siete hornillos esotéricos se transforma en el fluido dúctil que mueve todo el cosmos. ¡ Oh ! Música. Eres el Verbo Divino...
  72. E

    Tragedia Gitana

    Esponsales sangrientos de olivo andaluz. Turbadora noche de funestas estrellas de mal agüero. Los novios gitanos, en pleno acto sexual, gimen de magno placer. Pero la apostasía celosa de una amante despechada emprende la descabellada alevosía de apuñalarlos a traición, en mitad del orco...
  73. E

    La Encina Sagrada

    Bajo la sombra mayestática del florido y abundante ramaje sacro de la encina de Poseidón, el pastor, casto y puro, duerme el sueño de los olímpicos. El sol del mediodía abrasa los campos del Helicón. Y cuando ya cae la noche, nuestro amante de la naturaleza pagana despierta. Abre sus glaucos...
  74. E

    Perversa Hécate

    En brumosas noches de luna llena, en flameados cruceros de sangre de toro salpicado, la muy perversa Hécate, madre de los muertos, se aparece con una horrible imagen de vampiresa. Ojos inyectados en sangre, pálida como la aurora y labios hinchados. Los campesinos que pasan por allí aceleran el...
  75. E

    Rosa Negra

    Pétalos curvilíneos. Expandiéndose hacia los cuatro puntos cardinales de tu negro corazón. ¡ Oh ! rosa negra. Tu encanto levantino despierta el tallo perfumado de un iris con color azulado. Eres la quinta esencia beatífica de las flores diurnas; que Apolo escoge para trenzar su inmortal corona...
  76. E

    Devoradora Llama Azul

    En la celestial penumbra de un día excelso, la devoradora llama azul se refleja en el iris eterno del tierno y supino Niño Dios. Su risa argentárea percute en los infiernos. Y su voz meliflua encandila los celestes astros del entramado galáctico. ¡Oh¡ sí, la devoradora llama azul es el magno...
  77. E

    El Espectro Espumgiforme

    Maramin, no escribí en mi prosa gótica el término gehenético, sino gehennico. Me refiero a una adverbialización del substantivo gehenna. Que no es más que el significado mitológico del infierno que los judíos tomaron prestado de la cultura babilónica. Me gusta que apreciases mi composición...
  78. E

    El Paraíso Fiscal

    ¡ Oh ! Sacrasantorum de la mina monetaria exclusivista. Los capitalistas se ríen a costa del pueblo. Cuando los explotan. Desde regiones ignotas. Donde viven como maharajas embrujados por el oro y los diamantes. Es hora de hacer justicia. Y encarcelarlos a todos a cadena perpetua. Pero, hasta...
  79. E

    El Espectro Espumgiforme

    En endiabladas caras macilentas, endiosadas por la voz cavernosa del espectro espumgiforme, cohabita la maldad siniestra y radical de una dimensión que escapa a la geometría euclidiana. Es la fragua salitrosa y mohosa de miles de almas, chupadas en éter espiritual de una arácnida presa y...
  80. E

    Mi añorado corazón

    Sucumbiendo como una dulce paloma, arrojada al fango cenagoso de la lamprea tierra inmisericorde, mi corazón guarda en secreto puro como el sol teñido de sangre el crepúsculo de los recuerdos tristes de la santa juventud. ¡ Oh ! Mi añorado corazón. Siento en mis entrañas al patoso traidor. Que...
  81. E

    La Vida

    La Vida es el Ímpetu Infinito de la Naturaleza Eterna.
  82. E

    La Divina Confesión

    Infinito es el mar de abanico de cristal. Absoluta es tu pupila de coral azul. No pierdas el norte. Cuando el cielo ardiente caliente la tierra calamitosa con su baño de cortante frío glacial. Ahora es el momento. A las afueras del prohibido paraíso; henchido de pámpanos y vid levita el cuerpo...
  83. E

    La Lechuza

    La lechuza de pico onírico lleva una sagrada rama de olivo del Manzanares. Está éste singular animal de nocturno destello plegado por su negro plumaje de pompas fúnebres. Desde una rama desnuda gravita su cuerpo celestial. Al compás del viento suave que arrecia sin cesar sobre su sobrenatural...
  84. E

    Manifiesto Nihilista

    Camy, es una extravagante y absurda sentencia. Que se propone de modo ácido bajar de las áureas nubes del clasicismo y romanticismo la Idea de una vida feliz y bienhechora que tendría como telón de fondo la justicia omnipresente de Dios; a la hora de agotar nuestra singladura en la tierra. Somos...
  85. E

    Manifiesto Nihilista

    Me muero porque me da la gana.
  86. E

    Placer y Beatitud

    LUZYABSENTA, esa libertad para desencadenar las pasiones corporales, como tú dices que " animales " que somos, nos pervierte en cierta medida la causalidad trascendente para desdoblarnos en Espíritu puro. Sí, es cierto que hace falta dolor para que sea el acicate cruel que nos enerve hacia la...
  87. E

    Dolor ajeno...

    dragon_ecu, es todo un privilegio que personas como usted pueda comprender el mensaje profundo que expuse, a la hora de valorar su excelente aforismo de hondo calado sentimental. Es difícil de analizar para algunas tarugos cerebros lo que ahí quise desplegar. Pero su espíritu agudo supo...
  88. E

    Placer y Beatitud

    Alecctriplem, en la conducta humana hay una dualidad metafísica y empírica a la vez. Cada vez que nos dejamos llevar por el fluir en devenir del cosquilleo libidinoso perdemos en cierta medida el aura divina. Que es el que nos da la gracia para, intelectualmente, elevarnos hacia la altura activa...
  89. E

    Dolor ajeno...

    dragon_ecu, es una triste realidad que la impertérrita substancia fluida de la amarga melancolía quebrante, en un instante de nocturna desdicha, al varonil carácter de todo un hombre estoico y duro de corazón en apariencia. Nietzsche fue un trágico ejemplo cuando fue rechazado como futuro marido...
  90. E

    Placer y Beatitud

    dragon_ecu, la concupiscencia flagrante tiende a obscurecer la luminosa aura anímica. Que en carro espiritual de fuego divino ha ido a residir en el solaz corporal del ser humano. Hombres pervertidos como el Marqués de Sade han hecho mucho daño a la verdadera religión. Con su ateísmo...
  91. E

    Placer y Beatitud

    El placer es la consciencia de la sensualidad animal. La beatitud es la consciencia de la intelección espiritual.
  92. E

    La Encina

    La encina es árbol sagrado y puritano. En sus noches de fiel colegial parpadea una luz obscura. Desde las entrañas que la corteza agreste oculta por poco tiempo. Pues, los dioses del norte la tienen en gran estima que no la dejan, ni en una gota de efímera eternidad, quebrarse al arrecio viento...
  93. E

    No hay Mañana

    El Sultán de la Poesía, mi prosa moribunda pretende desentrañar el vicio execrable desde una panorámica nihilista. No hay mayor pesadumbre y negro pecado que dejarse llevar por la decadencia en fluir monótono de imágenes calamitosas. Que ya se evaporan ante la intuición estética del lector...
  94. E

    La Abeja

    Guadalupe, gracias por tus bellas palabras de alabanza hacia mi prosa elocuente y trascendente. Atentamente Edouard.
  95. E

    La Abeja

    Manolo Martínez, sí, realmente fue una pena que tal bello insecto de doradas alas etéreas terminase por sucumbir bajo las fuerzas implacables de la despiadada naturaleza. Pero era un hecho fehaciente que tras las coordenadas sumisas, ante las cuales el Dios de las Alturas dejó navegar un destino...
  96. E

    No hay Mañana

    El crepúsculo de olor a ceniza esparce ascuas aún cálidas; sobre las calaveras de los santos difuntos que yacen bajo la tierra granítica. Y el sopor del silencio lacerante deja en penumbra la flora maléfica que ya se marchita. Mientras, el ojo de la noche, ya en ciernes, apaga los últimos...
  97. E

    La Abeja

    La abeja libadora canturrea en la celda del mar empalagoso. Toda ella está embadurnada de miel voraz y sagrada. Y se enorgullece de pasar las noches en insomnio, mientras sus compañeras de trabajo se afanan en copular con los zánganos. Esos bichos que, al menor acorde del profundo refulgir...
  98. E

    La Pupila

    La pupila reverbera descarnados platos vaporosos. Que se despierta en mitad de la noche cruel y despiadada. Y se ayunta con el lascivo mar infinito de disonancias decadentes e inconstantes. Un fuego gris como el hielo descorcha la lágrima mentirosa. Jugando al escondite entre ajadas mejillas de...
  99. E

    Inmortalizado

    El caballo de fuego revolotea, con sus alas de un material metálico, alrededor del gris establo. Es una noche donde la luna menguante deja caer a tierra los últimos pétalos de rosa enmohecidos. Y un niño, de redondez rubicunda, monta el animal pedestre. Para ir directo hacia el infierno. Allí...
  100. E

    Tiempos gloriosos

    Sombreada la negra cabellera jovial con el pensamiento risueño de diez azucenas moribundas, el magno dios del vino emergió de las profundidades lascivas de otro áureo mundo. Y, a su pesar, ofreció a los díscolos mortales coronas de apio. Para que, así, tras el trasnochado emerger de la penumbra...

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