Con el legado vivo de Victoria
llegó poco después de la gran guerra
y en un negro paréntesis de historia
creció viendo las ruinas de Inglaterra.
Coronada hacia el fin del gran imperio
se impuso la tarea de servir.
Siendo imparcial con cada ministerio
al frente de su pueblo quiso ir
cambiando con los tiempos venideros.
Incomprendida a veces, siempre amada,
humanizó su casta de herederos.
Fue la experiencia su mejor aliada.
La commonwealth aún es membresía
del reino que será de fantasía.