Pensaba San Martín Matacochinos
limpiando la humedad de las paredes:
si un cerdo disfrazado, por las redes,
podría parecer "Correcaminos",
hablar de Wall Street siendo un gualtrapa,
usar la adolescencia como treta,
siete vidas llevar en la solapa
o a monstruos imitar siendo un cagueta.
Después de conversar con los caliches
dictó su conclusión, cual soberano:
"A todo el que se esconde entre fetiches
le cabe la "autoestima" en media mano;
podrá cambiarse el nombre, el avatar,
los modos y hasta hacer de polizonte;
sabiendo que la cabra tira al monte
y del tufo porcino al caminar,
así se disfrazara de Caronte...
se sabría del puerco al que capar."
~•~
Solo un dato hace falta para saber a quién va dedicado el poema (usar la adolescencia como treta).
El Avatar no importa, todos, o casi todos lo hemos hecho alguna vez, por diversas razones, digo yo.
Sobre los comentarios dejados, me choca el de Luis Rubio, lo digo porque parece que voy tras de él: CLP, yo también, Hoya Fría, yo también, captado por la BRIPAC, a mí también, el mismo barco, puede ser, la tacita de plata o habana chica, ¡qué hermosa es!
Alcantarilla, curso de paracaidismo, Alcalá de Henares, aunque creo que a mí me toco el cuartel feo porque la policía militar no estaba en el que yo cumplí condena; todo eso dos años más tarde que él, y para acabar Benidorm, la cual solía visitar mucho mientras la salud de mi esposa me lo permitía, mi hermano tiene un apartamento allí, enfrente del ayuntamiento.
En cuanto a Castro, que decirte que ya no sepas, buena gente, y lo más seguro es que hemos visitado los mismos paisajes más de una vez, aunque soy caballa, la tierra de mi crianza es la mágica Galicia.
Concuerdo con la apreciación de Ángel.
En cuanto al soneto de Lesmo, inigualable.
Para acabar de dejo un escrito que tenía guardado, pocos me quedan, ya que un virus acabó con la mayoría de ellos, por no decir, todos.
Un abrazo y espero que te guste.
Mi querida España
Vivir se vive bien en todas partes,
no hay nada más que ver qué nos rodea,
pues un vergel reluce donde sea
plagado de cultura y bellas artes.
Os hablo de una España de estandartes,
de aromas a la huerta y a la brea;
del loco que luchó por Dulcinea
con sombras de imponentes baluartes.
De llanos con trigales adosados
a lomas de olivares y de pinos
al pie de retorcidos callejones.
De pueblos recogidos y encantados
en recibir a firmes peregrinos
que buscan disfrutar de sus rincones.
Iguazú