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No sé en qué momento dejaste de ser recuerdo y comenzaste a habitar en mí como una forma persistente de presente, una presencia silenciosa que no se retira ni se disuelve con el tiempo. Hay cosas...
Te nombro con la voz que me nace del centro,
con esa que no sabe mentir ni esconderse,
la que sube como un incendio lento
desde lo más hondo de mi pecho.
Te amo en la forma secreta del...
Te escribo así,
sin papel,
sin mesa,
sin la mentira de que esto es literatura.
Te escribo donde duele.
Aquí—
en esta piel que ya no me protege de nada,
en esta carne que aprendió tu nombre...
No fue de golpe. Ninguna transformación verdadera lo es. Al principio, apenas una incomodidad leve se hizo presente, una sensación sutil de que las palabras comenzaban a pesar más de lo habitual...
Amor, siempre te espero.
No sé ya para que, si ya es muy tarde.
De alegría venero
tú siempre has hecho alarde
y alegría requiero por la tarde.
Yo sé que -ya no arde-
te dije rechazando a tus...
La desconstrucción de un beso—
no empieza en los labios,
empieza en esa pausa torpe
donde dos respiraciones todavía no saben
si se pertenecen.
Porque un beso no es el contacto.
Eso sería...
No es la palabra.
Es lo que queda cuando la palabra no alcanza.
Poeta es el que recoge lo que otros dejan caer sin darse cuenta:
un suspiro en la calle,
una mirada que se rompe,
un silencio que...
Tu poema no habla de rendición… habla de madurez emocional.
Lo que dices no es que ya no sientas o que todo te da igual, sino que dejaste de pelear contigo mismo. Hay una diferencia grande ahí...
Una Copa
Eres lo que nunca esperé encontrar
tan parecida a mi que me hace alucinar
cuando hablamos es como si siempre
hayas estado acá
tu me observas, me analizas
tu expresión y tu cara hermosa...
Comienza en silencio.
No en cualquier silencio—
elige uno que tenga eco,
uno donde puedas escuchar
lo que evitaste durante años.
Toma un recuerdo.
No el más feliz.
Ese no sirve.
Busca uno que...
Tengo tantas ganas de ti
que te nombro sin pronunciarte
y aún así… respondes en mi cuerpo.
Eres verbo en presente
cuando mi piel conjuga el deseo,
sustantivo urgente
cuando el silencio se llena...
No me mires así…
porque sabes exactamente lo que haces cuando lo haces.
Esa forma tuya
de acercarte sin tocar,
de rozar el aire que me rodea
como si ya me conocieras por dentro.
No te detengas...
Enciéndeme…
pero no con fuego,
sino con esa lentitud tuya
que parece no tener prisa
y sin embargo, me alcanza.
Tócame como si descubrieras
un territorio que respira,
como si cada rincón de mi...
Antes de que la lluvias lleguen a mi norte
y que las hojas cansadas de los árboles caigan,
-escúchame.-
Deja que tus ojos lean el alma
y tu corazón escuche mi silencio,
pues quiero que sepas
que...
Yo escribí este poema porque no sé decir “te amo” de forma bonita ni perfecta.
A mí me sale desde lo que soy, desde lo que he vivido… y eso incluye miedo, inseguridad y muchas cosas que no siempre...
No duermo. No es insomnio—es otra cosa.
Una vigilia que se me pega al cuerpo como la humedad de madrugada. La noche no me deja irme.
Se me sienta al lado, callada, como si supiera cosas que yo...
Mira… yo no sé decir esto bonito, pa’ qué te voy a mentir.
A mí me sale así, de pecho, sin filtro, medio algarete.
Te quiero… pero no de esos “te quiero” suaves.
Es un te quiero que pesa, que...
No sé decirte “te amo” de forma bonita.
A mí me sale así,
medio roto, medio urgente,
como quien llama a la puerta de madrugada
sin saber si lo van a dejar entrar.
Te amo
cuando no estás
y la casa...
Escribir con letras invisibles,
así no sientes mi dolor.
Así lees sin leerme,
pasas la página sin tocarme,
dices “qué bonito”
sin saber que me estoy desangrando entre palabras.
Escribir bajito...
Cuando el ciego me miró,
no buscó mis ojos—
buscó mis actos.
Y vio más que todos.
Cuando el sordo me escuchó,
no oyó mis palabras—
oyó mis silencios.
Y entendió más que nadie.
Cuando el mudo...
No me equivoqué.
Te herí.
Así, sin rodeo alguno.
Porque hay cosas que ya no caben
en la palabra “error”.
Fui yo.
No fue el momento.
No fueron las circunstancias.
No fue lo que nos ocurrió.
Yo...
No hubo un momento claro; no hubo una escena que pudiera señalar con el dedo y decir “aquí terminó todo”. Eso sería más fácil, más limpio, más justo. Pero no. Lo que pasó fue otra cosa, algo más...
Éramos tres…
Y sin embargo, nunca fuimos nosotros.
Tú llegabas cuando yo me estaba yendo,
yo me quedaba cuando él ya no estaba,
y él te encontraba
cuando tú habías dejado de buscarme.
Así…
como...
Cargando…
Cargando…
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