José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tierra mojada de las tardes líquidas,
las bocas bien abiertas de ambrosía.
Estábamos igual,
rogándole al amor el cielo abría
ese vientre divino
cuya gracia los campos bendecía.
Con el viento a favor resurgiremos,
vendrá con aire fresco el nuevo ocaso,
con el vergel el paso.
Firmes y decididos marcharemos.
Es el caudal escaso
del agua entre los labios de la tierra.
La verdadera fe milagro encierra.
Cuando el calor sofoca
el mayor mal acecha,
cuando hay dulce licor en nuestra boca
mayor milagro toca
a la luz del petróleo de una mecha.
Estructura: Silva
Nueva pinza:
mira el poder del mundo, (III bajo tu clara sombra de Octavio Paz)
mira el poder del polvo, mira el agua. (III bajo tu clara sombra de Octavio Paz)
las bocas bien abiertas de ambrosía.
Estábamos igual,
rogándole al amor el cielo abría
ese vientre divino
cuya gracia los campos bendecía.
Con el viento a favor resurgiremos,
vendrá con aire fresco el nuevo ocaso,
con el vergel el paso.
Firmes y decididos marcharemos.
Es el caudal escaso
del agua entre los labios de la tierra.
La verdadera fe milagro encierra.
Cuando el calor sofoca
el mayor mal acecha,
cuando hay dulce licor en nuestra boca
mayor milagro toca
a la luz del petróleo de una mecha.
Estructura: Silva
Nueva pinza:
mira el poder del mundo, (III bajo tu clara sombra de Octavio Paz)
mira el poder del polvo, mira el agua. (III bajo tu clara sombra de Octavio Paz)
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