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Nuestra isla está llena de ruidos nada confortantes: aviones que son autos, caricias que rasguñan y son gatos en celos, nervios que explotan de los nervios y perros que son paraguas ladrándole a la lluvia. Los rubios nos tiran una bomba desde muy alto y la bomba no explota, la bomba nos mira y...
Las nubes, animales de algodón perdidos en el limbo, han tomado lecciones de mis ojos y esta semana han llorado y llorado. En Mendoza no llueve nunca, pero siempre todos dicen, son las famosas lluvias de febrero.Y yo nací en febrero, quizá fui una lágrima desde el mismo día en que toque la luz...
La paciencia es un cristal que te corta despacio y profundo, cuanto mas descanses del buen arte de escupir verdades más vacíos acumularas en el cuerpo. Saltarás como un resorte reprimido por años, tocarás el sol con los ojos o la luna con la espalda y al volver a caer todo tu ser se habrá...
Que hermosos van tus ojos, ebrios y no de vino. Van alegres, se escapan de mi mal, de ese mal que no tiene cura. Me alegra sentir que serás distancia y olvido, pues en mi solo queda la muerte y el abandono como tarea, como sueño, como castigo por haberte herido. Entré a una casa sin ventanas, no...
Errancias, días que son toda una vida prestada, cantar en la ducha para olvidar, tener el desierto en la ciudad que te ignora y ver como en la distancia se crea un nuevo horizonte ajeno a todo. Lo que fue un para siempre se acaba, lo que es efímero nunca existió. Dejar las coordenadas atentas...
Entendí que la inteligencia aplicada a algo tiene un poder seductor innegable. Me enoje al comprenderlo. Era verano y es invierno, esa simple dualidad temporal sentimental me puede alejar de todos los mundos en donde la gente mira y piensa para mirar mejor. Estaba yo ausente, sentado en el dedo...
Primero los vasos, ruido fuerte, luego nosotros y la mesa, otro ruido fuerte. Pero nada se ha roto, fue una danza inexacta en el lugar inexacto de la casa. Es tan absurdo y coloquial, el orden viene de arriba, pensamos lo que sentimos y en consecuencia actuamos para que el cuerpo huya del...
Lucila, antes de la carne amorosa vamos a masticar el polen que pierden las demás parejas. Las mariposas no existen, las flores y los sicarios del buen arte vendrán a apagar nuestras luces, mientras como luciérnagas huiremos de un lado a otro, para ser juntos un solo lado, para ser otro ser...
Esperaba una puerta, dos libros y una llave para encerrarme ahí cuando se acabase el sufrimiento. Esperaba un puñal y una bala, un arranque del pecho por la ventana, un desprendimiento de pastillas, de cemento en la sien. No se, algo esperaba, algo distinto, irrisorio, doloroso. Tú y los huecos...
Si tuviera alas, no volaría porque desde esta altura ya puedo escupir y matar hormigas o seres de poca imaginación. Y si tuviese las alas más hermosas de entre todas las alas de patos, patitos feos, gansos tiernos, gansos torpes, no me importaría planear sobre lagos, sobre ideas vacías, si yo...
No habitar la mano, pedir permisos para golpear, salir de lado por no entrar de frente. No entiendo, el pie se apura a mirar el cielo, el ojo ya no quiere más besar el tiempo de la tierra y sus flores, el pobre corazón es mutilado pero sonríe omnisciente de que todo dolor pasará si no hay cuerpo...
Escucho tus hordas, inconfundibles, satánicas a mi ambición de dibujar ángeles en tus labios, pero aún incólume me alejo al acercarme para oírte bien. Hablas de la noche, del soplo en tu corazón que te hace ser esclava de relaciones inútiles y reina de astro hielo al rechazar algo mejor, algo...
Vamos a explotar el limbo de la imaginación, con miedo, con sospechas de entrar al infinito cerrado, ese que se da cuando despertamos por un segundo y luego volvemos a dormir. La exégesis que preguntan los dioses de tus ojos se explica al verte abrazar la almohada, tu oso de peluche, tus sábanas...
Hace muchos sueños que ella no es mi pesadilla. ¡Qué detestable es la armonía! Dí, pequeña púber, ¿por qué me hiciste confiar en mi?. Una afirmación, una exclamación y una pregunta forman el trípode que sostienen al cuerpo invisible, ese que llaman alma. El otro cuerpo solo se mueve largo e...
De repente ella empieza a reírse, se ríe de mi, se ríe de algo que desconozco. No deja de hacerlo, cada vez lo hace más fuerte, es como un niño que encontró la felicidad cuando un adulto pronuncia mal las palabras que antes le reprochaba. Qué risa tan larga, infinita. Da miedo, pero es...
Silenciamos todo lo que desconocemos. Tal vez por miedo, tal vez por inercia a no pronunciar lo inexacto, vivamos o no vivamos equivocados. Ella se mueve, golondrina eléctrica de alas rubias y de rotas rosas, yo no se donde estamos, que región del mundo estamos habitando. Somos una isla, una...
Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, comenzó el crepusculario de la siguiente manera: desde el fondo de ti, y arrodillado, un niño triste, como yo, nos mira. Yo sonreí, siempre sonrío cuando un libro, poemario, ensayo o lo que sea, empieza haciendo alusión a un niño, a un hombre niño triste. Afuera...
Estoy humano, insatisfecho como humano y solo, parado solo enfrentando al ruido invisible. El tiempo o la ejecución insustancial del destino viene lento, se mueve alrededor de mi asno cuerpo esperando la patada, mi animal respuesta a cualquier estimulo que no comprendo. Cuando el rayo de sol que...
Me sonreí a mi mismo, me di cierta ternura, veía como la hoja flotaba, el viento la movía, la sacudía, la tocaba por todos lados, y ella nada, bailaba en el aire, perdida como yo en un unísono intransigente. Ella cae, choca en el suelo, el viento le da otro empujoncito, pero ya no ejercerá su...
En un abrir y cerrar de puños contra la pared, contra la vida, contra ese artefacto multiforma que hace a los seres relacionarse con cariño, con discreción sentimental, con la falsa y tonta voluntad de enlazar mentiras y realidad. En un abrir y cerrar de puños todas y cada una de las nubes se...
Chau, hasta nunca, ya no vuelvas tristeza.
Hola, buen día. Te extrañaba tristeza.
Te has impreso en la pared,
las cortinas te dejan pasar, te dejan salir,
da igual, es lo mismo.
Tu sol, mi puto sol está en la nebulosa soledad de los ojos que amo.
Habla tristeza, tienes la voz tan rota de...
Rocío, al verte dormida tengo la certeza
de que el primer caníbal que existió
fue por morder un rostro similar al tuyo.
Tan blanca es tu piel que mirarte ya es viajar y crecer.
Un melón y una sandía en tus mejillas,
tu cuerpo de arroz y amor es liviano
y vaga confundido en el infinito,
sos...
Veníamos a pedir permisos
los huecos que somos hombres sin fuerzas
los que bajamos la mirada,
los que perdemos nada y todo cuando el amor nos deja.
Nosotros los huecos rellenos de soledad y miedo
ni nos apoyamos los unos contra los otros
nuestras cabezas ruedan con angustiosa personalidad...
Cierro los ojos
un gusano sonriente,
una boa que enrosca su rostro en otra serpiente.
Cierro los ojos un patín con una rueda azul y la otra roja,
siete colores y una nota cuasi suicida en un cajón.
Cierro los ojos suena la alarma de un coche desconocido
ella que baila una sensual canción
las...
Por mi parte yo me quedaría sin manos ni pies,
ustedes si quieren quiten la piel, los ojos,
ya no necesito mirar, tocar.
Sentir es herir, y hoy tengo miedo,
si, miedo y sed.
Veo que el día y la noche son un espejo,
no distingo el sol de la luna
y eso aunque pareciera triste me mantiene calmo...
Haceme bien.
Recuerdo una, dos vidas.
Antes veía más, cantaba más, lloraba menos,
escribía peor.
Un día vendrá el perdón y no recordaré nada.
Entonces fundir olvido, misterio y verdad,
me dará carne, hijos que cuidar,
asistiré a alguna boda de pecado y santo,
y será como un ayer y un siempre...
Lo he escuchado de pobres diablos,
y de aristócratas insumisos,
lo he visto en seres de inteligencia inservible,
y en otros de invisible belleza,
no tiene, no hay distinción cuando hallan la felicidad en el amor.
Estúpido misterio que siempre te me has escondido,
yo creo haber amado, haber...
Cuando abro mis pesadillas,
caen semillas,
cuando cuento esas semillas
una falsa homilía son tus ojos, los ojos rotos de quien viene a leer,
y mis ojos que a veces me creen perder.
Cuando siembro esas semillas
las pongo muy hondo en tus manos,
me gustaría que tu transformes mi dolor en algo...
Cuando no me duela su dolor, usted se irá
o cuando sea un juicio de muela esperarle,
que es lo contrario pero que me muerda me gusta, me excita, me calma.
Las delicias del terciopelo bajo su nariz
ciñen la posmodernidad invertida de la atracción,
quise decir que usted me gusta tanto que ni veo...
Hartos de resistir lo cotidiano,
la risa funesta, los enigmas sin piel,
las conversaciones absurdas,
la falta de magia para purificar un corazón,
tan hartos que el lazo que nos une es tenso
y va desde el cenit en la inspiración
a lo más bajo en las pasiones y sus ansias.
Voy a ser bajo, a...
Betsabé o tus ojos de Betsabé bailan, ríen gustosos,
juegan a ser un cielo en la rayuela de mi verano.
Me tocan, me hieren y yo asesinaría a cualquiera de tus amantes
por besar las pupilas del infierno que son tus sueños.
Todo lo que es exaltación es un mapa violeta por tu cuerpo,
yo te pienso...
Debo mirarte y con ternura decirte
que quiero llevarte muy hondo en la oscuridad
para que otras luces nazcan
o para morirte sin que nadie me culpe.
Después al separarse nuestras mitades
de ese especie de unión simbiótica que mentimos
vendrá la memoria a aguzar una eternidad falsa,
y es tan...
Hay un tiempo al cual la voz no llega,
la adoración es escarlata y es un vacío muy lleno de promesas,
en el oído flotan inseguros argumentos
y lo divino es levantar el ángel dormido,
ese que todos escondemos para hacernos los heridos.
Si accedemos a mezclarnos con un coro de intenciones,
casi...
Mientras lavo los platos, la vida sucia en vasos, cucharas y tenedores,
miro el agua a punto de hervir y pienso en fideos o arroz.
Puteo un rato, porque las letras hache y ge del teclado se aprietan cuando tienen ganas.
Yo hoy no tengo ganas de apretar todo cien veces para que funcione solo una...
Pensé: Tierra trágame.
Sentí los brazos caer, la cara caer,
la mirada perdida arrugada en dos manos que no se de donde saque,
las ganas en el suelo, una fatiga inmensa,
todo soy frágil...
qué distinto es a morir donde el dolor no existe.
Ya escribió Cohen que la experiencia no es maestra de nada.
Un árbol de sábado deja caer sus hojas,
el viento es leve, pero la poesía pesa,
las palabras aplastan el jardín,
los duendes abandonan sus piedras
y sonríen, saben que otra vez estoy triste.
Luego las ramas son encendidas,
dicen que las moscas en mi cama adoran el fuego,
se pegan a mi piel...
Estabas rota,
el tallo lo llevabas en la frente,
la sonrisa en las manos
y los pétalos desvestían tu desnudez son súbita ternura.
¡El sexo, la neurosis de salir al entrar,
todo,
el yoga, todo quedaba lejos!
Decidiste que morir era un dedo en tu boca,
que te silencien te quitaba colores...
Es mentira, y no es de verdad,
el dolor es otro,
uno taciturno, uno sin ojeras,
es un dolor que duele en mi
pero que no quema,
ni aprieta, ni siquiera se donde es que lo siento,
y es mentira, pero no es de verdad.
Quizás solo quería un aplauso,
un proyecto desigual donde todos suban
y yo baje...
Yo astado, enojado,
en el punto culmine al paso anterior a convertirme en búfalo,
me arrodille a mirarte,
con la fatiga del ensueño muerto
y con una estrella que se perdió en el lecho.
Titubeé una palabra, un permiso de lenguas,
que se tradujo en perdón por amarte.
Superenrojecida,
abstracta...
Tu rostro plenilunio, metafísica astral.
Trato de guardarlo que su luz ovalada crispé un verso, una palabra,
un ojo triste de lector triste, de lector que muere, y que mata al morir.
¿Qué sepultan tus maldiciones en ese mausoleo de ojos verdes grises?
¿Por qué las rosas tienen anemia en tus...
Versus, versos, besos,
loca epifanía, fiebre loca,
veneno de sonreír, veneno de ser,
de ser veneno,
de deshojar palabras,
para sentir con la boca, sobre la boca
y llegar a la abertura,
al corazón, a la boca del corazón,
a las alas del corazón.
Llagas, y oro,
humana ¿tu qué quieres?
¿vender...
Que ameno resulta herir con los ojos,
así como cuando dos palabras se abrazan por sus cargas invertidas
y no pueden repetirse porque se van a repeler hasta la eternidad de su próxima pronunciación.
Tu rostro duele, tú, conspicua de todas las mujeres de rostro bello,
deberías no existir en las...
Cada mirada tuya y mía, está ciega, rota, gris;
cada gesto es esclavo del siguiente,
como un odio y amor que se repite en el viento
que va, que viene, que es un yugo en la conciencia
y es un ánimo leve, pero es nuestro. Puta tiniebla.
Hay un castigo menos atento, del dulce llanto,
que es una...
La diosa que conserva sucio el hogar se oye bajo la mesa,
es un rumor sin alas que te invita al suelo,
a estar triste panza arriba, a mirar el largo cielo
hasta reventar toda neurona con algún pájaro roto
que cruce por el cable del teléfono, luz, lo que sea que lleven los cables.
La sombra de...
Cambian los tiempos,
con los años las tempestades no dan tanto miedo,
los vasos vacíos se llenan más lentos
y lo que una voluntad esquiva, otra la hace caricia, escuela,
algo guardado en los bolsillos, como monedas,
como ese boleto a ningún lugar que tanto cariño nos da.
Cambian las palabras...
Volveremos a vagar,
divagar,
a estar sentados en el dedo de un dios inexistente,
para creer,
no para crecer,
para estimular la membrana del canibalismo satírico,
para hacer noche las tardes de agua en el corazón,
para ser amigos y tocarnos el alma con conservas de una falsa desesperanza juntos...
Me sorprendió esa mirada como de mil días.
Tenías otoño, verano, una adivinanza y un cierre en el ojo izquierdo,
el seno derecho es un motor
pero el ojo de la nariz soltaba una hoja blanca y corriendo te fui a escribir:
es un sueño, solo un sueño para crecer.
Benevolente por lo pobre que son...
Entramos juntos pero no teníamos lugar.
Ayer, sus ojos ebrios me violaron un poco,
fuimos un ovillo de fuego en los gatos de solo tres vidas
pero veníamos con la cuenta pagada del sexo apagado.
Está en los caballos el correr rápido,
en el hilo del pantalón el no rajarse y quedar avergonzado...
Ahí sucede lo imposible,
ahí sucedo yo.
El espacio se percibe y brilla como una multitud inigualable,
¿alguien podría abrazarme?
Pedir pan es ser de un mundo distante,
abre los ojos a nuestro ojo y déjate apreciar sin humildad.
Nocturna, yo no amo,
cuando yo me desnudo la gente se viste.
Un...
Delirio. Un vidrio de mujer en las venas,
insectos que salen del cuerpo y mueren al llegar afuera.
Parálisis del día que quema dos, tres neuronas,
el cerebro es un exprimidor de ilusiones,
las emociones se deslizan y caen bajo la cama,
y ya hay un charco de sueños, y todo se mezcla,
nada sirve...
Me inclino, estoy recíproco al olvido,
un taladro es mi neurona favorita
y todo cae por su peso, para explotar,
para mancharme los zapatos de celos,
pero sabes, criatura uniforme:
hay celos más conmovedores que otros.
La oscuridad supone elegir entre una mujer y un libro,
a veces es tan triste...
Apuré muchas copas, hasta el fondo, hasta estar fuera de mi,
me he llegado hasta a beber a mi mismo, en los fondos, en las afueras de esto que soy y que no soy.
Mas de una vez apuré el arte de la seducción,
pero siempre fui un niño con una herradura en el corazón,
y me amaron, armaron, y me...
Entonces uno quiere descansar,
dejar los pies, o colgarse de los pies,
así como hacen los vampiros, los murciélagos,
ser una rata con alas, feo, muy feo, pero descansado,
y con el cerebro aglomerado en sangre,
y no pensar, y dejar de ser herido por estar despierto y dormido.
Y uno quiere...
Estás enferma, rosa de la melancolía,
tus amigos visibles se roban tu sangre,
tu adiós, tu vuelo por gusanos de seda.
¡Qué viva la noche sin tu noche!
¡Qué vivan aquellos que no besaron tu hidra mental!
Qué no viva nunca más en ti la poesía, la cruel y angustiosa herida mía.
Estás enferma y...
Estoy siendo incapaz de sentir tu nombre,
la humedad es tan seca en mi piel
que una gota de vos hincharía mi soledad hasta explotarme,
en mil,
en cien vanidades opuestas.
Van a arrojar mi misterio a una fosa oscura
y van a escupir restos de rosas sobre mis huesos
para que mi espectro doliente...
Si existiese espero jamás conocerle,
una mujer sin cicatrices no llegará tarde,
no se hará desear,
no podrá eclipsar por si sola el enigma del silencio en la piel.
Aún, en la distancia, en el cínico aplauso de sombras inoportunas
queda eso de encontrarse con sus propios ojos.
El temor a los...
Un día tendré tantos años que mi cuerpo abandonara el cuerpo,
y las penas, y la sed de ser una persona melancólica y alegre serán un sueño,
y en los ensueños todo seguirá igual de oscuro y claro.
Las serpientes tendrán nueva piel y se deslizaran las palabras
para tocar solo a los que se agachen...
Y es que es aburrido, el fondo y lo que hay delante de la pantalla,
no se ve la esencia, ni el abismo, todos se cubren de todo,
de lo hermoso, de lo incierto. Quieren todos ser arquitectos
y una vida simple, estructurada, uniforme. Equivocarse es sano.
No pinto yo las pinturas que disfruto, ni...
Vestiré de negro el cuerpo entero.
Una soledad oscura, es una soledad real,
es una soledad de mar profundo, de cielo con aires de lluvia, de tantas cosas bellas.
Voy a vestirme de negro miedo, negro terraza en celo,
en las manos voy a ponerme trocitos de nubes negras, de las más angustiadas
y...
¿Esperas a Dios?
Sepárate de mis palabras.
Las mujeres, los países de mujeres,
los continentes de mujeres,
los mundos de mujeres. ¿Cuánto es que duelen?
Una, mil, dos, ninguna.
Si llevas la gracia, no rías fuerte,
si eres tímido espera siempre que llueva antes de salir,
si eres alto usa mucho...
No quiero saltar, ni medir, ni pensar,
no quiero buscar el puente, ni debajo de él.
La esencia del universo debe ser un sondeo que empuja,
una voluntad divina sin intención alguna.
No quiero dibujar, ni abismar el tacto,
no quiero ver el cielo dormido,
ni la arquitectura de las plazas vacías...
Aquí,
y allá.
El grito es el mismo,
para alguien,
para mi,
es por algo pequeño.
Como una parte de volar,
la voz llega,
roba,
muerde
y es una rosa,
que se guarda,
que ríe sin querer.
Bellos los sonidos de los ojos
al recibir amor,
al brillar.
Siempre debería ser abril.
El otoño es la respuesta...
Pobre de amor, del esquivo tropiezo que es tropezar al amar.
Se me cansaron los ojos de ir rectos, de no bajar la mirada ante una sombra hermosa,
no hay placeres que sorprendan el hueco, la pupila, el alma,
no hay murmullo en las pestañas, ni fiestas de dulce éxtasis con las que soñar.
Todo está...
El abrigo de la primavera lo buscamos abajo, en otro cuerpo a media altura,
para que el paraguas vaya en los ojos.
Las flores de la luna se ven desde la cama
y hay un ciruelo tan gordo en este corazón.
Si hubiese un mar en esta provincia, sería muy negro y muy hermoso,
y los gritos de las...
Como los brotes del mirto, débil,
pero te quiero y no te quiero, hasta el abismo,
y hasta en el abismo te voy a querer y no querer.
En un mundo alto voy a encontrar los límites de tu ser,
el ideal es odiar con la boca cerrada, con las lágrimas abiertas.
En lo cotidiano quiero no verte,
que me...
Vienen sonrisas más tiesas,
con días duros, días sin polvos mágicos,
días donde postergar es huir
y el horizonte, el temido horizonte se nos pegará en la frente,
como una postal navideña, o de anti navidad para los modernitos quejosos de hoy.
Vienen los días del arte en los zapatos,
todo se...
Son invisibles , no tocan, no llegan,
estúpidas manos, nunca tienen nada
y hay tanto, hay tanto ahí. Yo lo veo, todo lo veo.
Sendas, mitos urbanos dicen que yo nunca tendré un don,
yo soy solo un resto pálido, un caleidoscopio que tiembla en la garganta,
un puto zumbido de verano sin piel,
yo...
Las ficciones del mundo interpolan gestos,
creer la mitad del cuento es atemporal,
por eso creen, por eso niegan su falta de autenticidad.
El manifiesto no será del todo claro
si no existe un deleite real por la verdad.
Uno suma lo que es suyo, y lo que desea,
suma años aunque el tiempo no es...
Fue mirar el sueño, siete horas, siete días,
fue haber dormido en un charco azul, de sangre azul,
porque cuando sueño soy un príncipe,
aunque ronqué, aunque quizá blasfeme dormido.
Fue encontrarme en una pared,
una muy oscura y sin ventanas,
fue estar podrido por fuera y muy limpio por dentro...
La noche es fiesta de cloacas
cuando la lluvia del pensamiento laxo asciende hasta la luna;
Las avenidas y las mujeres sin estrías se desnudan a cierta hora,
con cierta gente. Hay ventanas que cubren todos los misterios
pero hay tantas que no existen y son tan bien recibidas.
Las sábanas suelen...
Un abecedario que toca y no toca,
las palabras sin gestos no atan, no pueden, y es que no deben atar.
Qué el péndulo se mueva siempre a la derecha
no me hace más duro con los desprovistos de certezas,
¡las cerezas son ricas!
pero en las nubes, pero en eso que es idealizar
hasta las hormigas en...