• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Los hombres aman el engaño

Alde

Amante apasionado
Miembro del equipo
Mecenas
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Únicamente una cosa no puedo menos de observar, y es lo poco que se cuidan y se interesan los hombres por la conservación y el adelanto de la verdad y del conocimiento, puesto que son las artes de la falacia las preferidas y las protegidas.

Resulta evidente hasta qué punto los hombres aman el engaño y el ser engañados, ya que la retórica, ese poderoso instrumento del error y del engaño, cuenta con sus profesores acreditados, es materia de pública enseñanza y siempre se la ha tenido en gran reputación, y no dudo que se estime en mucha osadía, ya que no en brutalidad, el que yo haya afirmado cuanto he dicho en su contra.

La elocuencia, como el sexo bello, tiene atracciones demasiado prepotentes para que permita que jamás se hable en su contra; y es vano señalar los defectos de aquellas artes del engaño, por las cuales los hombres derivan placer en ser engañados.
JL
 
Únicamente una cosa no puedo menos de observar, y es lo poco que se cuidan y se interesan los hombres por la conservación y el adelanto de la verdad y del conocimiento, puesto que son las artes de la falacia las preferidas y las protegidas.

Resulta evidente hasta qué punto los hombres aman el engaño y el ser engañados, ya que la retórica, ese poderoso instrumento del error y del engaño, cuenta con sus profesores acreditados, es materia de pública enseñanza y siempre se la ha tenido en gran reputación, y no dudo que se estime en mucha osadía, ya que no en brutalidad, el que yo haya afirmado cuanto he dicho en su contra.

La elocuencia, como el sexo bello, tiene atracciones demasiado prepotentes para que permita que jamás se hable en su contra; y es vano señalar los defectos de aquellas artes del engaño, por las cuales los hombres derivan placer en ser engañados.
JL
Vamos, que somos masoquistas por naturaleza.

Saludos hasta tu hermosa Habana.
 
Únicamente una cosa no puedo menos de observar, y es lo poco que se cuidan y se interesan los hombres por la conservación y el adelanto de la verdad y del conocimiento, puesto que son las artes de la falacia las preferidas y las protegidas.

Resulta evidente hasta qué punto los hombres aman el engaño y el ser engañados, ya que la retórica, ese poderoso instrumento del error y del engaño, cuenta con sus profesores acreditados, es materia de pública enseñanza y siempre se la ha tenido en gran reputación, y no dudo que se estime en mucha osadía, ya que no en brutalidad, el que yo haya afirmado cuanto he dicho en su contra.

La elocuencia, como el sexo bello, tiene atracciones demasiado prepotentes para que permita que jamás se hable en su contra; y es vano señalar los defectos de aquellas artes del engaño, por las cuales los hombres derivan placer en ser engañados.
JL
Es que la mentira no los abofetea como la verdad/ realidad que simplemente "es"-
La mentira no los confronta con aquello que realmente ocurre.
Es como una droga que los anestesia y así eligen vivir.
El problema aparece cuando esa fantasía nefasta perjudica a otros.

Muy buen tema, Alde, da para opiniones diversas y más extensas.
Yo solamente te dejo un aspecto que me parece interesante.
Saludos y que tengas un excelente día.
 
Es que la mentira no los abofetea como la verdad/ realidad que simplemente "es"-
La mentira no los confronta con aquello que realmente ocurre.
Es como una droga que los anestesia y así eligen vivir.
El problema aparece cuando esa fantasía nefasta perjudica a otros.

Muy buen tema, Alde, da para opiniones diversas y más extensas.
Yo solamente te dejo un aspecto que me parece interesante.
Saludos y que tengas un excelente día.
Muchas gracias Cecilya por sus palabras y elocuente reflexión.
Siempre es un honor contar con su visita.

Saludos
 
La verdad es amarga y cruda, mientras que las mentiras son suculentas y fáciles de tragar. Preferimos el veneno con sabor a dulce que el amargo antidoto que raspa. Un saludo, estimado Alde
 
Únicamente una cosa no puedo menos de observar, y es lo poco que se cuidan y se interesan los hombres por la conservación y el adelanto de la verdad y del conocimiento, puesto que son las artes de la falacia las preferidas y las protegidas.

Resulta evidente hasta qué punto los hombres aman el engaño y el ser engañados, ya que la retórica, ese poderoso instrumento del error y del engaño, cuenta con sus profesores acreditados, es materia de pública enseñanza y siempre se la ha tenido en gran reputación, y no dudo que se estime en mucha osadía, ya que no en brutalidad, el que yo haya afirmado cuanto he dicho en su contra.

La elocuencia, como el sexo bello, tiene atracciones demasiado prepotentes para que permita que jamás se hable en su contra; y es vano señalar los defectos de aquellas artes del engaño, por las cuales los hombres derivan placer en ser engañados.
JL
En realidad solo hay que echar un vistazo a las redes sociales,
ya sean famosos o ciudadanos de andar por casa,
no en vano es un reflejo de la realidad, casi todo el mundo miente o se miente,
luego están l@s que tienen cero empatía y buscan a cualquier vulnerable
para satisfacer su ego. No sé porqué mentimos pero el ser humano
lleva haciéndolo desde hace miles de años.
No sé muy bien si lo que digo tiene sentido, compañero,
pero quise tomar un café contigo. Saludos hasta tu bella isla.
 
Únicamente una cosa no puedo menos de observar, y es lo poco que se cuidan y se interesan los hombres por la conservación y el adelanto de la verdad y del conocimiento, puesto que son las artes de la falacia las preferidas y las protegidas.

Resulta evidente hasta qué punto los hombres aman el engaño y el ser engañados, ya que la retórica, ese poderoso instrumento del error y del engaño, cuenta con sus profesores acreditados, es materia de pública enseñanza y siempre se la ha tenido en gran reputación, y no dudo que se estime en mucha osadía, ya que no en brutalidad, el que yo haya afirmado cuanto he dicho en su contra.

La elocuencia, como el sexo bello, tiene atracciones demasiado prepotentes para que permita que jamás se hable en su contra; y es vano señalar los defectos de aquellas artes del engaño, por las cuales los hombres derivan placer en ser engañados.
JL
Es una reflexión cierta.
Permite matizar:
Si bien es cierto que la elocuencia es una dueña poderosa y difícil de destronar, su denuncia es el primer paso necesario para que el conocimiento recupere su lugar. Al final del día, la retórica puede ganar el aplauso, pero solo la verdad (junto a la ciencia) tiene la fuerza necesaria para sostener el mundo cuando el eco de los discursos se apaga, o es mera patraña.
Saludos
 
En realidad solo hay que echar un vistazo a las redes sociales,
ya sean famosos o ciudadanos de andar por casa,
no en vano es un reflejo de la realidad, casi todo el mundo miente o se miente,
luego están l@s que tienen cero empatía y buscan a cualquier vulnerable
para satisfacer su ego. No sé porqué mentimos pero el ser humano
lleva haciéndolo desde hace miles de años.
No sé muy bien si lo que digo tiene sentido, compañero,
pero quise tomar un café contigo. Saludos hasta tu bella isla.
Siempre es bueno que se acerque para juntos reflexionar y degustar de un buen café.
Honrado con su visita Rosario Martín.

Saludos
 
Última edición:
Es una reflexión cierta.
Permite matizar:
Si bien es cierto que la elocuencia es una dueña poderosa y difícil de destronar, su denuncia es el primer paso necesario para que el conocimiento recupere su lugar. Al final del día, la retórica puede ganar el aplauso, pero solo la verdad (junto a la ciencia) tiene la fuerza necesaria para sostener el mundo cuando el eco de los discursos se apaga, o es mera patraña.
Saludos
Muchas gracias Salva Carrion por su profunda y elocuente reflexión.
Es un honor recibir su visita.

Saludos
 
Desde mi rol como consejero social en Outside The Borders Inc, interpreto este planteamiento como una invitación a reflexionar sobre la relación que las personas establecen con la verdad, el lenguaje y sus propios procesos internos. Si bien puede parecer que existe una preferencia por discursos que embellecen o distorsionan la realidad, en la práctica clínica y comunitaria esto suele responder más a mecanismos de protección emocional que a una intención deliberada de engaño. Muchas personas, especialmente aquellas que han vivido experiencias de trauma, migración o vulnerabilidad, desarrollan narrativas que les permiten sostenerse y dar sentido a su vivencia, aun cuando estas no reflejen completamente la realidad objetiva. En este contexto, el lenguaje —incluida la retórica— no debe entenderse únicamente como un instrumento de manipulación, sino también como una herramienta poderosa para la expresión, la comprensión y la sanación. No obstante, cuando estas narrativas se mantienen sin cuestionamiento, pueden limitar el crecimiento personal y la capacidad de enfrentar la realidad de manera saludable. Por ello, mi enfoque profesional no es confrontar ni imponer verdades, sino facilitar espacios seguros donde las personas puedan explorar sus pensamientos, reconocer sus propias narrativas y, progresivamente, acercarse a una comprensión más auténtica de sí mismas y de su entorno, promoviendo así un desarrollo emocional más consciente y sostenible.
 
Únicamente una cosa no puedo menos de observar, y es lo poco que se cuidan y se interesan los hombres por la conservación y el adelanto de la verdad y del conocimiento, puesto que son las artes de la falacia las preferidas y las protegidas.

Resulta evidente hasta qué punto los hombres aman el engaño y el ser engañados, ya que la retórica, ese poderoso instrumento del error y del engaño, cuenta con sus profesores acreditados, es materia de pública enseñanza y siempre se la ha tenido en gran reputación, y no dudo que se estime en mucha osadía, ya que no en brutalidad, el que yo haya afirmado cuanto he dicho en su contra.

La elocuencia, como el sexo bello, tiene atracciones demasiado prepotentes para que permita que jamás se hable en su contra; y es vano señalar los defectos de aquellas artes del engaño, por las cuales los hombres derivan placer en ser engañados.
JL
Así es el hombre. Construye bellas mentiras, al primer momento más hermosas que la verdad y cual nuevo becerro de oro las adora sin pensar.
Un cordial saludo, Alde.
 
Desde mi rol como consejero social en Outside The Borders Inc, interpreto este planteamiento como una invitación a reflexionar sobre la relación que las personas establecen con la verdad, el lenguaje y sus propios procesos internos. Si bien puede parecer que existe una preferencia por discursos que embellecen o distorsionan la realidad, en la práctica clínica y comunitaria esto suele responder más a mecanismos de protección emocional que a una intención deliberada de engaño. Muchas personas, especialmente aquellas que han vivido experiencias de trauma, migración o vulnerabilidad, desarrollan narrativas que les permiten sostenerse y dar sentido a su vivencia, aun cuando estas no reflejen completamente la realidad objetiva. En este contexto, el lenguaje —incluida la retórica— no debe entenderse únicamente como un instrumento de manipulación, sino también como una herramienta poderosa para la expresión, la comprensión y la sanación. No obstante, cuando estas narrativas se mantienen sin cuestionamiento, pueden limitar el crecimiento personal y la capacidad de enfrentar la realidad de manera saludable. Por ello, mi enfoque profesional no es confrontar ni imponer verdades, sino facilitar espacios seguros donde las personas puedan explorar sus pensamientos, reconocer sus propias narrativas y, progresivamente, acercarse a una comprensión más auténtica de sí mismas y de su entorno, promoviendo así un desarrollo emocional más consciente y sostenible.
Muchas gracias Jose Anibal Ortiz Lozada por su sostenida y elocuente interpretación.
Un comentario que aporta a todo lo antes expuesto por todos.
Honrado con su visita.

Saludos hasta PR
 
Así es el hombre. Construye bellas mentiras, al primer momento más hermosas que la verdad y cual nuevo becerro de oro las adora sin pensar.
Un cordial saludo, Alde.
Muchas gracias Luis Á. Ruiz Peradejordi por su comentario reflexivo, certero y asistir a este humilde espacio.
Es un honor que usted me hace.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba