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soneto

  1. M

    Los detalles ocultos

    LOS DETALLES OCULTOS Movido, tras la puerta, del deseo, buscando dónde estás, para adorarte, me cuesta, por velado, el encontrarte detrás de tu sedoso conopeo. Te intuyo con la lámpara que veo, dispuesto una y mil veces a mostrarte, para desencerrarte y para darte si un mínimo susurro dice...
  2. M

    La sentencia

    LA SENTENCIA Se mueve con dos células la vida llevándola en sus núcleos programada, y en la entraña materna cimentada por su vientre y su sangre protegida. Poco a poco creciendo allí escondida, a salvo de temores, olvidada de una temible legra que, afilada, hábilmente maneja un homicida...
  3. Callejero60

    Talión

    No hay bandera que cubra el agujero, ni oración que detenga la metralla; en el cieno sangriento, en la batalla, el Talión es el único lucero. Se cobra cada deuda con acero, el odio dicta el peso de la talla; si el hombre ante el abismo ya no calla, será el fuego, su último heredero. Asiéndose...
  4. M

    Aceptación

    “Ya somos el olvido que seremos”. Jorge Luis Borges. ACEPTACIÓN Tengo ya en el armario la mortaja, un traje por el tiempo y uso ajado, y en algún monte un pino asilvestrado me dará la madera de la caja. Todo lo tengo ya, mi cuerpo encaja, confuso con la tierra, más delgado, hasta el...
  5. M

    El ayuno

    EL AYUNO Es tiempo de ayunar, para que abras la entrada que le diste a mis oídos al dolor del hermano y sus gemidos, poniéndole compuerta a mis palabras. Seré terreno fértil si me labras, atento mi silencio a sus sonidos donde escuche sonoros los ladridos del perro que me encierre allí las...
  6. M

    Con solo un día

    CON SOLO UN DÍA Dónde habría llegado con un día alojado en aquella residencia, su espíritu colmado de impaciencia con la ropa campestre que vestía. Rebosando en las manos poesía, y en el vientre vacío la impotencia si hasta sentir la suave inapencia allí se merendaba cada día. Sobrado...
  7. M

    Búsquedas

    BÚSQUEDAS Tras la enorme frontera de la nada la Luz brillará más, con más denuedo, y en la mano extendida de la amada que se alivia en la tuya de su miedo. Busca en su voz decir, si está agotada, “ayúdame a subir que yo no puedo”, y en la profundidad de su mirada que un dulce gesto ruega...
  8. M

    El rincón selvático

    EL RINCÓN SELVÁTICO Fiat umbra! y brotó el jardín cercano que para ti, tan solo fuera hecho, sirviéndote la fronda como techo y el frescor matinal de amor temprano. No muy lejos, el río de tu mano, lo hiciera navegable en tu derecho, y el cauce lo vio bueno, satisfecho de que no fue su...
  9. M

    A Jorge Busch (Musador)

    A JORGE BUSCH (MUSADOR) Este joven que tiene ya sus años presto a la pluma cual a espada presto, no conforma sus ansias con un gesto desnudando las armas con redaños. Tras subir esforzado sus peldaños aún queda en su haber bastante arresto; tenga en cuenta el de enfrente solo esto: no le...
  10. M

    La rendija

    LA RENDIJA Menos pasos me faltan para el quicio de la puerta, arrastrado por la muerte, con mi carne, futuro polvo inerte, que se asomó imprudente al precipicio. Llevaré entre mis manos algún vicio que emboscó los azares de mi suerte, en los cuales perdí, no siendo fuerte, hasta el talento...
  11. M

    Fronteras

    FRONTERAS Párvulo quiero ser y seré abuelo al que faltan el pelo y dentadura, y por tener esta corteza dura ya no puedo llorar con desconsuelo. Arrastro mis dos pies sobre este suelo que no deja elevarme a más altura, y en él cavo mi propia sepultura en donde ya presagio acaso el duelo...
  12. Callejero60

    Nosotros sin mí

    Con permiso de Musador Quererte como quieres tanto cuesta que no sé si es amor esta locura; quizás sea de acíbar tu dulzura, quizás más que mi premio seas mi apuesta. Si no quieres de mí sino distancia cual prueba de lealtad a tus deseos, haré de tus triunfos mis trofeos y llamaré virtud a mi...
  13. M

    La dieta del ajo y del agua

    LA DIETA DEL AJO Y DEL AGUA La vida, como el mar, tiene altibajos, me dijo una ocasión un buen amigo, y, desde entonces, siempre me lo digo cuando he de beber agua y comer ajos. Por mis huesos, que son como cascajos, a casi nadie ahora mismo sigo, y aunque no llevo pinta de mendigo debajo...
  14. M

    Amigo lavabo

    Al Dr. Joaquín Martínez Valente. Eminente médico psiquiatra. AMIGO LAVABO Estando solo aquel fin de semana repasaba las cosas de mi vida, y en el ombligo hallé la vieja herida manifiesta, sin luz en la ventana. De calmarla un momento sentí gana rebuscando en armarios la...
  15. M

    ¿Y la nariz? Al Sr. de Valbuena con afecto.

    Para el Sr. Bernardo de Valbuena. “Érase un hombre a una nariz pegado…” Francisco de Quevedo a Luis de Góngora”. “Góngora” Luis Cernuda* https://www.poesi.as/lc41100.htm De jorobas del cuerpo todos se burlan. ¿Quién habrá que en el alma no lleve alguna? Francisco Martínez de la Rosa...
  16. M

    Mañaco acurrucado

    MAÑACO ACURRUCADO El amor no es la leche que caduca, aun creyendo gustar la mala leche, pues el líquido, cuando se deseche, servirá para un gato de manduca. Habrá un niño, tal vez, que se acurruca y sin que su presencia se sospeche, huyendo, sin que nadie allí lo estreche, nada más que sus...
  17. M

    Tú que vienes…

    TÚ QUE VIENES… Tú que vienes buscando algún consuelo, y que has cruzado el mar sobre las olas inclínate para besar el suelo cuando pises las tierras españolas. Y respira profundo en nuestro cielo llenando tus retinas de aureolas; tu futuro que emprenda un raudo vuelo sobre campos de trigo y...
  18. M

    Poesia

    “La poesía levanta el velo a la belleza oculta del mundo”. Percy Bysshe Shelley. Poeta romántico inglés. 1792-1822. POESÍA Es sentir, evocar lo que fue hermoso, lanzarse, entre los versos, a la vida, y abrir, para cerrar, la vieja herida del rosal perfumado y espinoso. Convertir lo más...
  19. M

    Córdoba trágica

    CÓRDOBA TRÁGICA “Romana y mora, Córdoba callada”, hoy lloras con lamentos, entre gritos, y tus llantos, que cruzan infinitos hacen de ti matrona atormentada. Y tu tragedia humana malhadada, es del hombre con sus veloces hitos que puso donde había caminitos, y el Betis lleva el agua...
  20. M

    Paralítica voluntad

    PARALÍTICA VOLUNTAD Por muy lejos de ti que me haya ido, la ilusión, del final de un entreacto, me devuelve este amor al punto exacto en que me pareció dejé dormido. Y al darlo, ya en la calma, por perdido, sucede que al más mínimo contacto de nuevo llega al corazón intacto saliendo de las...
  21. M

    Su gesto

    A Ana, esposa de mi hijo Andrés. SU GESTO En la paz delicada de tu entraña su ser sano durmiendo está tranquilo, y no puedo tener el alma en vilo porque en ti tiene la mejor compaña. Jamás podría ser persona extraña, y el sueño se lo cuido en el sigilo; si en tu cintura en flor es el...
  22. M

    El vagón de tercera

    Bachiana brasileira número 2 Heitor Villa-Lobos. EL VAGÓN DE TERCERA Yo prefiero ese tren de mercancías y un billete que sea de tercera, con gente apretujada, que a mi vera, nos lleve a algún lugar de fantasías. Preciso solo oler, sobre las vías, la carbonilla, el guiso en la tartera, sin...
  23. M

    Áspera ausencia

    ÁSPERA AUSENCIA Parece que el silencio aquí se corta por espeso, por denso, por constante, y al no teneros, hijos, ya delante apenas vuestra ausencia se soporta. Del amor que os tenéis, qué más importa mientras vive en vosotros incesante, y, aunque este hogar callado esté distante, el alma en...
  24. M

    El labrador

    EL LABRADOR Pendiente el labrador, que mira al cielo, de la nube grisácea que pasa, pensando en el sustento de su casa hace el surco más recto y paralelo. La tierra tierna abrigará su anhelo y toda vigilancia será escasa, y el corazón, de pronto, se le abrasa al ver los brotes resurgir del...
  25. M

    Ocaso en Castilla

    EL OCASO EN CASTILLA El camino que lleva hasta Galicia al pasar por la estepa castellana tiene en la tarde entre amarilla y grana una luz refulgente que acaricia. La gran meseta al cántico propicia del labrador arando la besana dispuesta a la semilla que mañana será con su brotar la gran...
  26. M

    Antes de la Cruz

    ANTES DE LA CRUZ Sudaba sangre orando en aquel huerto, un olivar, por único testigo, presagiando, omnisciente, el vil castigo al cual llevó dar vida a tanto muerto. Su alrededor silente era un desierto, dormido más allá su fiel amigo, si honor le dio a la paja siendo el trigo, más que ciego...
  27. M

    Los Herodes de hoy

    LOS HERODES DE HOY Quitaré ya el belén, menos al Niño que al palacio de Herodes tambalea, este Herodes maligno que desea matárnoslo en la hondura del cariño. Manchado, inicuo el rey, todo su armiño de la sangre, impaciente se pasea por la almena, queriendo que se vea, borracho de crueldad...
  28. M

    Esa foto

    ESA FOTO Te digo. de verdad, que no soporto el deseo voraz de tus sonrisas, y de esas tus mejillas aún más lisas que entonces, y el dorado pelo corto. Me quedo en tu mirada tan absorto que la sangre me hierve con las prisas y más, si con desdén, también me avisas de lo poco o lo nada que te...
  29. M

    Quimioterapia

    A un buen amigo en este trance. QUIMIOTERAPIA Mi mente, con la tuya, solidaria a las seis despertó sin más trabajo que dejarme la cama solitaria y rodar por la vida cuesta abajo. ¿Faena? Solamente la ordinaria: Meditar donde ayer me dejé el tajo en la profundidad de mi plegaria, campana...
  30. M

    La Habana dormida

    Al compañero Alde. LA HABANA DORMIDA Cuándo fue que te fuiste, Habana mía, para ser, desde entonces, tierra extraña, sí, también te llevaste tu alegría dejando un gran océano en España. Pues si el Sol se te va al final del día la noche, aquí en tu casa, me acompaña y una nostalgia insólita...
  31. M

    La faena

    LA FAENA Sale de los toriles como abanto sin saber todavía qué le espera, la plaza en un murmullo toda entera da fe, como un notario, de su espanto. Tienta el capote la bravura, en tanto una pica la casta le atempera y al vaciarse en el lomo sangre y fiera, el tercio cambia en un agudo...
  32. M

    Nuevas vigilias

    “Qué tengo yo que mi amistad procuras…? Félix Lope de Vega y Carpio. NUEVAS VIGILIAS Poco más de las seis de la mañana y en el alma a vigilias han tocado, los sueños que, en el lecho me he dejado, huyen al escuchar esa campana. Sin piedad arremete en la besana el frío, convertida en mar...
  33. M

    Del biberón a la nevera

    A mi madre, abuela y bisabuela que goza ya de Dios. DEL BIBERÓN A LA NEVERA Al dar los biberones se exprimía de esencia maternal tan densamente que el niño bien pegado al pecho oía su corazón latiendo fuertemente. —“Dame al niño que esto se le enfría”, —decía con voz suave e impaciente—, y...
  34. M

    ¿Enano universo?

    "En la ciencia del siglo XX, Dios es más evocador que nunca". Alexander Vilenkin. Físico teórico y cosmólogo ruso nacionalizado norteamericano. En: Many Words in One. Nueva York, Hill and Waig, 2000, pag.176. ¿ENANO UNIVERSO? A veces a mi espacio algunos llegan de aparente asaz claro...
  35. M

    Ella y el martirio de Sísifo

    ELLA Y EL MARTIRIO DE SÍSIFO Sísifo, condenado a que una roca debía que subir eternamente a un monte para echarla en la pendiente abajo, no podría abrir la boca. Se acumula la ropa, que no es poca, al tener en mi casa mucha gente, pues se lava y se plancha diariamente aun cuando este...
  36. M

    Recuerdos de un rey

    Al pico Mulhacén. RECUERDOS DE UN REY Tras la egregia figura del Veleta, casi con la humildad de una colina, a su izquierda, tan solo se adivina, enhiesto, el mascarón de una goleta. Y le clava a los cielos su saeta aquel grande de España que ilumina como un faro a la Vega granadina cuando...
  37. M

    ¿Qué podré mostrarle?

    ¿QUÉ PODRÉ MOSTRARLE? Hoy desperté y no se encendió la llama, aquella que ilumina la consciencia, y me puse de pie con la impaciencia del sueño que dejé sobre la cama. Y allí volví confiado en quien más ama, quien posee infinita la paciencia, el que sus puertas abre de clemencia con el...
  38. M

    Invierno

    INVIERNO Estos días de invierno que amanecen lluviosos, de imprevistos vendavales, van llenando los ríos y humedales y en las piedras los musgos reverdecen. Tras las sombras nocturnas aparecen paletas de colores invernales y al sonar los broncíneos metales de las torres las aves enloquecen...
  39. M

    Compañera te doy, no esclava

    A mi esposa COMPAÑERA TE DOY, NO ESCLAVA* Al verla trajinar por esta casa es del Cielo la obra hecha mujer y bendigo a su madre que al nacer la voluntad no se la diera escasa. Y las veces que por delante pasa pregunto por qué tanto merecer, seis partos le tuvieron que doler que a su vida de...
  40. M

    Dolor inopinado

    DOLOR INOPINADO Ese dolor que sufres es tan mío que inundando mi alma y esta casa, parece ser la incandescente brasa que me quema por dentro y me da frío. Y siento yo también el poderío del huracán terrible que te arrasa, y sin saber muy bien lo que te pasa, pasa con turbulencias de un gran...
  41. M

    El puente divertido

    EL PUENTE DIVERTIDO Si bebo solo agua no me ataca la sed por la mañana al levantarme, si no le doy ni un trago a la petaca el espejo no puede ya acusarme. Obedezco y me tomo lo que saca del botiquín mi esposa por cuidarme, y el mueble bar cerrado no se atraca hasta que alguno viene a...
  42. M

    Malditos jacuzzis

    MALDITOS JACUZZIS Maldigo los jacuzzis en los baños que te frotan el cuerpo con burbujas, es invento maligno de unas brujas la cálida poción de aquellos caños. Tan relajado dejan con engaños que hacen cosquillas al clavar agujas, y al quererte salir, cuando te empujas, hace falta tener...
  43. M

    Gaudete

    GAUDETE Mi tiempo me presenta perdedor tachando día a día el calendario, pero nunca si escribo sobre el diario las ganancias que tengo del Amor. La fiesta en que celebro su candor no me dejan pasarla en solitario, como aquel lobo hambriento y estepario de Herman Hesse, su laureado autor...
  44. M

    Becerros de oro

    BECERROS DE ORO Qué habrá sido de aquellos los poetas que al verso consagraron una vida, y que en él vieron la ansiedad cumplida rozando con palabras altas metas. Sin ascesis, pasaron por ascetas, sellándole los labios a su herida, cuando la muerte —carne corrompida—, sus mentes detenía...
  45. M

    Colosal oficio

    COLOSAL OFICIO Al lado de las vacas siempre el toro, figura paternal de la ternera, alegra a la cabaña toda entera que pierde con el celo su decoro. Al verlo mugen todas en un coro por ver cuál es de todas la primera, y sin tener la estampa muy torera vale tanto como su peso en oro. No le...
  46. M

    Inviernos castellanos

    A Ana Mary y a Poli. INVIERNOS CASTELLANOS De las primeras luces al influjo se despierta la cotidiana fiebre de llevar a las reses al pesebre tras el trago sobrado del orujo. Con el regusto ardiente de ese brujo, para que la familia lo celebre, sale en busca del rastro de la liebre...
  47. M

    Poesía

    POESÍA Es sentir, evocar lo que fue hermoso, lanzarse, entre los versos, a la vida, y abrir para cerrar la vieja herida, perfumando el rosal más espinoso. Convertir lo más soso en lo sabroso de la acción compasiva del que cuida, dejando el bien atrás en la partida y al que sigue limpiar lo...
  48. M

    Madrugar

    MADRUGAR Me desperté de la peor manera con el sueño clavándose en los ojos y en la cama siguieron mis antojos encima de la sábana bajera. Ya estaba allí mi buena compañera quitándome de en medio los abrojos, y acariciando aquellos los despojos de mi estampa cansada y lastimera. Vigilante...
  49. M

    Saudades do carnaval

    SAUDADES DO CARNAVAL Um menino brincando o seu pandeiro espera o novo sol no carmaval, e traz com o seu ritmo musical a luz que vai embrulhar Rio de Janeiro. E vai pra lá pertinho ao derradeiro nessa scola de samba do timbal, das cuícas, chocalhos de metal, do tamborim que é o seu...
  50. M

    Ocaso en Gramedo

    OCASO EN GRAMEDO En el silencio está la iglesia al fondo en los atardeceres de Gramedo, del celaje admirado absorto quedo gozando de sus luces en lo hondo. Y el ambiente, tornándose redondo, me limpia con las brisas de lo acedo, el monte oscurecido no da miedo y el corazón parece un fruto...
  51. M

    Las torres de Gramedo

    A Ana Mary y a Poli LAS TORRES DE GRAMEDO En la hermosa montaña de Palencia está el pueblo y la gente que me acoge sin que el abrazo inmaterial se afloje en sus calles, jamás con estridencia. Allí se te hace blanda la conciencia sin que la vida acidulada moje, sin que nada al corazón...
  52. M

    Lumbres de Gramedo

    Para Eduardo. LUMBRES DE GRAMEDO El campo con las lluvias que verdea huele a tierra mojada y a tomillo, y dentro del hogar desprende el brillo el fuego de una ardiente chimenea. Impregna de perfumes y caldea, y al mirarla con ojos de chiquillo, en su baile de rojo y de amarillo, madura con...
  53. M

    La cachava de Poli

    LA CACHAVA DE POLI Poli, que es un gran hombre observador se dio cuenta que andando renqueaba y al momento me trajo la cachava con la cual mis andares van mejor. Si llovía marchaba sin temor y mi paso de pronto aligeraba en tanto que la tierra se mojaba y el campo desprendía buen olor. La...
  54. M

    Adviento en casa

    Para Ana y Andrés. ADVIENTO EN CASA Este ser del tamaño de un guisante, erigido en el rey de mis antojos, me humedeció con lágrimas los ojos, del vientre maternal todo expectante. Aún le quedan meses por delante para crecer, postrado yo de hinojos ante Dios, arrancando los abrojos a la...
  55. M

    Comer y comer

    A Pepesori en su salsa. COMER Y MÁS COMER Cada día se pone como el Quico yendo de restaurante en restaurante y a aquello que le ponen por delante hambriento y muy voraz le hinca el pico. Y le parece todo que está rico, ya sea buen tocino o bogavante, en su vida le ha dado un mal desplante...
  56. M

    Brotes de fe

    BROTES DE FE En este descansado agotamiento los párpados me pesan en los ojos, parecen despertarse los despojos que ha dejado el ayer más turbulento. Postrado ante el Espíritu de Viento, le ruego que descorra los cerrojos del corazón que marcha a sus antojos calmando su ansiedad a ritmo...
  57. M

    In matina proelium

    IN MATINA PROELIUM Abro mis ojos y hacia el techo miro en este descansado agotamiento, detrás de los cristales suena el viento y la noche pasó como un suspiro. La mañana es abismo al que me tiro, y al vivir me devuelve en un momento, sediento del café, porque sediento estoy por si me diera...
  58. M

    Nieve en Gramedo

    NIEVE EN GRAMEDO Gramedo que se encuentra blanqueado y hermoso bajo el manto de la nieve, me llama, en el silencio, a que le lleve de vuelta la nostalgia al níveo prado. Cual velo de una novia está el tejado entrando a la retina, suave y leve, y después busca el fuego que se mueve, como un...
  59. M

    Soneto da saudade

    SONETO DA SAUDADE Saudades, ter saudades, sentimento d’alma fria até ao vermelho quente, d’alma apaixonada, alma doente, impassível a dor, com dor do vento. Saudades, ter saudades do cimento, das ruas, das estradas e da gente, de tudo, uma lembrança resplendente no dia mais escuro e macilento...
  60. M

    Si pienso en lo que piensas

    SI PIENSO EN LO QUE PIENSAS si pienso en lo que piensas, y me dices, te digo que hagas caso a tu doctor, pues pronto habrá capones y perdices para que los prepares con amor. Ten en cuenta, también, esos tapices que en el hogar dan gratis el calor, y a tus jóvenes hijos aprendices, que eres...
  61. M

    Desafinado

    DESAFINADO Toco con mi violín desafinado el solo matinal de cada pieza y aunque pongo en las notas la cabeza, sigue un tempo cansino y desairado. Sin embargo, me late ilusionado el corazón en cuanto el día empieza, que limpio de cizaña y de maleza ahogando la arritmia del malvado. Si el día...
  62. M

    Soneto da saudade

    SONETO DA SAUDADE Saudades, ter saudades, sentimento d’alma fria até ao vermelho quente, d’alma apaixonada, alma doente, impassível a dor, com dor do vento. Saudades, ter saudades do cimento, das ruas, das estradas e da gente, de tudo, uma lembrança resplendente no dia mais escuro e macilento...
  63. Callejero60

    Garabatos

    Habrán de prodigarse garabatos formando entre sus grecas las palabras, tan burdas, tan eternas, tan macabras que nunca servirán como alegatos. Tendrán que emanciparse de mandatos las tintas de las puertas que entreabras, manchar la pulcritud con la que labras y al tuerto coronar ante cegatos...
  64. M

    Manchas de tinta

    A Leopoldo María Panero+ MANCHAS DE TINTA Tú diste con tu vida el testimonio de aquello que supone la locura, esa misma que nunca tuvo cura marchando tras el humo del demonio. Tus padres, endiablado matrimonio, la vida te la harían más que dura, y en tu mente perduran, pues perdura la...
  65. M

    Dolor inopinado

    Ese dolor que sufres es tan mío que inundando mi alma y esta casa, parece ser la incandescente brasa que me quema por dentro y me da frío. Y siento yo también el poderío del huracán terrible que te arrasa, y sin saber muy bien lo que te pasa, pasa con turbulencias de un gran río Ábrete a mi...
  66. M

    “Caminiños”

    Parece el caminiño de la aldea el hogar que tuvieron tus infancias, y ahora se iluminan con la tea del recuerdo colores y fragancias. El alma en los parajes, que pasea, no verá viejas casas como rancias, cubiertas con el musgo que verdea aun si el tiempo pasó por las estancias...
  67. M

    Valentía

    Cuando me miro, hermanos, al espejo, nada más levantarme de mañana, mi cabellera me la encuentro cana diciéndome, sin más, que estoy ya viejo. Y no miente el azogue aun si me alejo a matar cada día la desgana, y me estorba hasta el sol de la ventana, que entrar bastantes veces ni le dejo...
  68. M

    Esperar demasiado

    ESPERAR DEMASIADO Sé bien que no eres crítico de arte aunque tengas formado tu criterio, y mis poemas son el refrigerio que ahora mismo solo puedo darte. Tu sigilosa espada parte a parte atraviesa mi alma en su misterio, y si otros temas tomas tan en serio, pondré punto y final mejor...
  69. M

    Cojera

    COJERA Parece en las mañanas que voy cojo del alma peregrina que renquea y el defecto no importa que se vea aunque produzca en mí cierto sonrojo. Espero que me arranques del despojo mi espíritu que tanto me flaquea que yo diré mi despegado “sea” llevándote mis versos en manojo. Para...
  70. M

    Nada es nuestro

    Non habemus hic manentem civitatem NADA ES NUESTRO No tenemos hogar que permanezca si en esta vida nuestra todo pasa, ni los viejos cimientos de la casa por sólida y hermosa que parezca. No se puede esperar que todo crezca, cualquier torre elevada el tiempo arrasa, hasta aquello que...
  71. Nicolás Bascialla

    La aventura de conocer

    El sabio alienta siempre la aventura, pues nada alcanza el alma satisfecha; quien cree saberlo todo se despecha, la ciencia es mar sin fondo ni mesura. Aprender es viajar sin cerrazura, abrir la mente al sol que todo acecha, pues cada duda al corazón estrecha y de ignorar se forma la cintura...
  72. Nicolás Bascialla

    Paz

    Paz He recorrido el túnel de mi mente, sus sombras, sus abismos, sus despojos; y al llegar al final, tranquilamente, me abrazo con mis múltiples reflejos. No soy la perfección ni la victoria, soy barro y luz, soy duda y soy consuelo; pero en la aceptación de mi memoria reside un horizonte puro...
  73. J

    La frente

    Mientras duermes, una frente apoyada en el cristal del salón rumia barro. Han tiznado las estrellas con sarro, apenas yerra carne desalmada. Pienso, amor, en la cama inacabada, en las hebras doradas con que amarro el tiempo para evitar el desgarro surgido de esta abulia silenciada. Estallará...
  74. ANABIL CUADRA

    El Hilo del Soneto.

    La forma antigua que el poeta abraza, Con ritmo fiel que el tiempo no ha de herir, Permanece en el alma, sin mentir, La métrica que el arte al fin enlaza. Sus catorce endecasílabos traza, Con rima consonante, sin huir. De la norma que enseña el buen decir, Y en sus estrofas la emoción...
  75. H

    León XIV

    Vicecristo, vuestro ser ha sido elegido por aquellos divinos cuerpos habitantes, y en los ardidos insomnes protestantes emerge ansioso el ser redimido; mas nunca vuestro amor será vencido. pues vuestra sagrada voz incesante, acabará con el Anticristo arrogante, y el fervor de su fuego será...
  76. H

    A un Mefistófeles en tierra santa

    Porque su poema A una Francesa fue mi inspiración. (Al poeta Amado Nervo) El Anticristo, que azuza a los pecados, se asoma en cumbres de sal y quebranto; venero sanguíneo, niegas el encanto, de las arias que ahogan al mar callado. ¿He de llorar la sangre de los pecados si arde la fe bajo su...
  77. Andrik Navarrete Arias

    Amor de mascota

    Hallamos en casa el cariño fiel de animales que, aunque parezcan mudos, demuestran dignidad; sean peludos, alados, escamosos, de una piel; Pero más allá de esa piel, de aquel animal surge el amor, como nudos de ideales: confianza, calma, agudos gozos de la confidencia muda. Y él, Ella...
  78. Eratalia

    Inspirando me inspiro

    Inspiro al inspirarme, y luego espiro soltando el aire, porque me relaja, mi pecho, que se infla, sube y baja y, al final, hasta exhala algún suspiro. Tan concentrada estoy que no respiro fusionando los versos, todo encaja, la mente a mil por hora me trabaja, le pongo tal ardor que hasta...
  79. Maramin

    Mi consejo

    MI CONSEJO ¡Ay, chiquita! Tu cara ruborosa se esconde en el refugio del rebozo, de tímida sonrisa deja esbozo la cálida pregunta candorosa. ¿Puede besar la moza decorosa con singular deseo a hermoso mozo, sin ser novio, por darse solo el gozo de una sensualidad avariciosa? Mi consejo es...
  80. Maramin

    A mis lectores

    A MIS LECTORES Las gracias a vosotros, la lectura de mis versos os ha proporcionado, además de un placer entusiasmado, un tiempo compartiendo mi locura. Comprobaréis que escribo con soltura llevando el ritmo bien encarrilado con el acento justo y el rimado consecuente al soneto que procura...
  81. Maramin

    Desesperanza (Img.3 - Octubre 2023)

    (Img.3 - Octubre 2023) DESESPERANZA Estos días tan solos desesperan y se alargan las horas inclementes, se revuelven recuerdos en las mentes, con crueldad, el espíritu laceran. Lejanía de luces reverberan y los ruidos se amplían provenientes de las frondas oscuras, maldicientes pensamientos...
  82. D

    El soldado solitario

    Gélida y suntuosa aquella noche era, de espesísima niebla casi opaca. Gran perdición como mar en resaca, otoñal suspiro, ruina sincera. Ecos de aullidos abundan afuera, cazador ansioso por llenar saca con su fusil al enemigo ataca si cedro centenario pronto muera. Furtivo y solitario...
  83. Cirhian

    Como si una saeta fuerte...

    Como si una saeta fuerte entrara traspasando sin ruido en el cristal, tan gentil que al rozar el ventanal se presenta a los ojos visión clara. Como cuando a un amor se le declara intención de querer hasta el final, late a un ritmo tu corazón leal que libera emoción cual si danzara. Ese dulce...
  84. Cirhian

    La bendita maldición de yacer en el lecho de Apolo

    Siento el dolor agudo de la herida que la flecha de un dios me ha infligido al perder la razón todo sentido por una cruel dolencia adormecida. En lo hondo del alma se ha perdido su punta de oricalco, sin salida; tornándose en delirio cuanta vida tomé del lirio de un desconocido. He trazado en...
  85. Cirhian

    La áurea dama | Soneto

    Naciste con el pulso de una estrella vibrando en la mitad del corazón que en roja sangre porta una oración de luz ardiente como la centella. Tal es tu inteligencia que atropella falacias que se esgrimen sin razón en burdo carnaval de inquisición por hombres que aman solo la botella. De lógica...
  86. Cirhian

    Caecum Odium

    Cuando el tiempo del odio se termine volverán las cigüeñas a posar amplios nidos que ramas disemine leve viento por entre el campanar. Ese día en que ya no se asesine a mujeres por ira, odio y pesar, la jornada será en que una camine callejones segura hacia el hogar. Pero si ese momento ha de...
  87. Cirhian

    Fiesta epicúrea

    En medio de la lluvia el Sol se asoma mientras afuera bate la tormenta y el viento vigoroso casi intenta derrumbar esa torre tras la loma. Festejando amistad, de charla en broma nos regalamos sin llevar la cuenta ni del favor ni la anterior afrenta ya que no hace sangrar la daga roma. Con...
  88. Maramin

    Mi presente

    MI PRESENTE Ya dejé, hace tiempo, el entusiasmo por el verso y olvido poesía, son vanas las palabras, melodía roncadora que incita mi marasmo. Y no quiero salirme de este pasmo, prefiero fomentar mi egolatría en tranquilo quehacer de cada día viviendo sin sufrir ningún espasmo. Es dejarme...
  89. Maramin

    Seré tu guardián

    SERÉ TU GUARDIÁN En mis brazos, hermana de los vientos, puedes parar tu paso y refugiarte, con amor y cariño sabré darte un refugio que calme tus tormentos. Lucharé contra todos elementos que intenten de mi lado arrebatarte, es mi regazo firme al cobijarte, en él podras callarte los...
  90. B

    En búsqueda de la autarquía

    En los recovecos hallé un soneto relataba la historia de un vicioso. Lo leí con estudio minucioso, presagiaba un mensaje muy escueto. Dos siglos atrás, un ser sibilino escribió no más de quince poemas todas ellos, paráfrasis de emblemas excepto el que firmaba mi destino. Describía un...
  91. Cirhian

    En favor del amor espiritual (soneto)

    Por experiencia sé que el corazón es en verdad un órgano malvado que ansía en demasía ese cuidado que tan solo el amor da con tesón. Más mala compañera es la razón si en el amor se ejerce de soldado; será su fin por siempre ya olvidado si no sabe soltar el armazón. Tan solo el alma es guía...
  92. Cirhian

    A quién insulta a un poeta (soneto)

    ¿Os atrevéis, bellaco, a cuestionar la inmaculada honra de un poeta con tan absurda, vil y vulgar treta que sólo de un malandra es de esperar? Hora mismo os convido a claudicar antes de abrir en vos aun otra grieta y quede ya por siempre sangre quieta sin que os arribe el tiempo a confesar...
  93. j.ll.folch

    Insumiso me declaro

    Insumiso me declaro Frente a jueces me declaro insumiso ante la historia; «Tengo fallos de memoria,» y nada veo yo claro. Hay que ver con que descaro, y de que forma aleatoria se dice que hubo victoria, sin hacer ningún disparo. Es la gran hipocresía que hace vibrante el relato, de una falsa...
  94. j.ll.folch

    El dilema

    El dilema «No se puede sostener un dilema sin talento; se ha de hacer algún invento que lo pueda resolver.» Como no se puede ver la causa de algún lamento; de aquel que en todo momento solo trata de esconder; mejor será sugerirle que vaya tomando aliento; del mal que puede venirle: Al dudar...
  95. Maramin

    Hacia el mar

    HACIA EL MAR El triste mimetismo acompasado al compulsivo llanto acogedor, no es tanto el sufrimiento y el dolor como el gozo del ojo atormentado. Sentir el corazón roto y llagado arrancando un espasmo rugidor, y tragarse entre hipos el rencor envuelto en un sollozo entrecortado. Y sin sentir...
  96. José Benito

    Noche tormentosa, aurora hermosa

    Ya se consagra el sol por el levante, sus pinceles de rayos van despacio tiñendo el negro lienzo del espacio de colores y vida rutilante. Ya de emoción el llanto que anhelante vertió la noche en brillos de topacio hace lucir de amor nuestro palacio; ya no hay oscuridad que nos espante. Santo...
  97. Maramin

    Triste payaso

    TRISTE PAYASO De ese interior sonriente nada queda, con el alma quebrada solo llora, la tristeza le invade, le devora, volver a sonreír quizás no pueda. Con la cabeza baja, en la vereda se detiene, su pena pecadora consigue hacer un surco, labradora arranca de raíz lo que le enreda. Y...
  98. Dvaldés

    Arpegios de un Sol Encadenado

    Reverberas, zorzal inmaculado, sobre la claridad de la vertiente. Interrumpe tu influjo su corriente, precipita en sigilo, desatado. Incólume tu vuelo sosegado te lleva de regreso a la simiente: comparece la luna refulgente ante arpegios de un sol encadenado. Expandirse podrá la sombra un...
  99. Dvaldés

    Tu mirar sincero

    Tus ojos proyectan con dulce pureza la luz que florece al aclarar el día, áurica destaca tu fisonomía, rebosa de gracia, esplendor y belleza. Destellan los astros, su naturaleza no logra eclipsar tu cabal armonía. Tierna tu mirada brinda su energía al mundo que adviertes con delicadeza...
  100. Dvaldés

    Alabarda

    Ennegrecida torre mortecina, alabarda del fiero mundo antiguo, bajo el musgo a los pies de la colina tu atávico esplendor se muestra exiguo. Admirable estructura sibilina, flecha negra, guardián de un mar contiguo, a tu cuerpo atenaza agreste espina, derruida vas al reino de lo ambiguo...
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