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Por un beso
Es mi sueño que te llevo por la Alhambra
paseando en los Palacios Nazaríes,
es de noche, se oye un cante en una zambra
que se enreda a nuestros cuerpos, y sonríes.
Con mi brazo te rodeo la cintura,
voy mirándote los labios de carmín,
se confunde su carnosa sabrosura
con lo dulce...
Sobre un aforismo de Denzel Washington, actor.
Amor primero, amor último
Al nacer a mi madre le decía:
–"Eres mi amor, serás mi amor primero;
como a ti no querré, no madre mía,
no tendré amor mayor, más verdadero".
Y el tiempo nos pasó; de su mirada
permanece la mía enamorada.
Algún día que...
Não notam meus desejos diferença!
Eu sei demais que não vou ter direito
de andar pelos lugares recurvados,
recantos que você tem reservados
no fundo mais vistoso de seu peito.
Criança pra um peitinho tão perfeito
não sou, daí a causa dos pecados
que cometem meus olhos disfarçados,
e além...
Sombra en el suelo
Quisiera ser tu esclavo por servirte,
solícita a tus gustos mi obediencia,
a donde fueras tú veloz seguirte
sin que notes apenas mi presencia.
Deseo ser la hierba en la ribera
para que tú descanses, o las ramas
que acaricien tu piel en primavera
o en el invierno arder con...
Tu nombre
Tu nombre, tu buen nombre sabe a vino,
a un tiempo dulce, mas también amargo,
beberlo me apasiona en trago largo
por su miel y su acíbar femenino.
Tu nombre es el canchal, suave camino,
frutal y zarzamora, sin embargo,
impele a mis deseos del letargo
y a mi lúbrico impulso masculino...
[...]
cuando al punto final de los finales
no le siguen dos puntos suspensivos.
Dos puntos suspensivos
Joaquín Sabina
Tormentos
Lo triste es el amar sin ser amante,
ahogar la pasión y las hogueras,
y no poder decirte a cada instante
que te quiero de mil y una maneras.
Lo atroz es el...
Con rostro de mujer
Estos días de lluvia que amanecen
borrascosos de roncos vendavales,
van llenando los ríos y humedales,
y a millones los brotes reverdecen.
Tras las sombras nocturnas aparecen
paletas de colores invernales,
y al sonar los broncíneos metales
de las torres las aves se...
Cuando vea el dolor desconocido
ocultando la muerte entre su bruma,
mientras va deshaciéndose la espuma
del pasado y de cuanto está perdido,
tal vez pueda mirar a lo que he sido
cara a cara, sin pánico a la suma,
desnudo, con el peso de una pluma,
y olvidando los frutos de mi olvido.
Esa...
Buenos días
Ignoro la metáfora precisa
(No sé, tal vez no existe)
que le envuelva a los días el concepto
de las horas primeras, cuando empieza
el frío gotear de la mañana;
las horas del final de los cansancios,
de aromas a café y a maquillaje
que oculta, por ventura, las arrugas
incipientes...
Muchas gracias, Ramón, por estas apreciaciones tuyas amables. Celebro que esta propuesta haya sido de tu agrado.
Te mando un abrazo grande con afecto.
Salva.
Querida amiga. Celebro mucho que esta propuesta mía haya resultado de tu agrado. Ciertamente Miguel Hernández fue un poeta enorme que puede estar haciendo sombra a otros que fueron en vida más reconocidos, no me refiero a Lorca que lo fue en vida por su también grandísima poesía, su teatro, etc...
Queridísima Eratalia, no sabes el gusto que me da leer este comentario tuyo. Eres una persona amable donde las haya. Mil gracias por todo.
Te envío otro abrazo pleno de cariño.
Salva.
Hola amiga Catia.
Celebro que este poema haya sido de tu agrado, querida amiga. Este soneto venía a dar cuenta de las penurias que pasó Miguel Hernández y también de en qué circunstancias tan desfavorables fue dejando un reguero poético impresionante. Lo de Lorca con él es una incógnita que me...
Hola, querido Jorge.
Efectivamente Hernández no tuvo la ayuda de Federico mas allá del aliento. La poesía de Miguel Hernández es enorme y, en vida, no tuvo el reconocimiento que merecía, como tantos otros. Ignoro, como tú, las motivaciones que tendría el poeta de Fuente Vaqueros para no mover...
Va por Miguel Hernández
Cierto es
Es verdad, sus abarcas de cabrero
trashumantes lo fueron cada dia,
lo mismo que sus versos escribía
con su pena, fiel perro compañero.
Y también que llenaba su tintero
de pasiones y amores que sentía
transformando el dolor en elegía
enlutada su alma por...
[...]
Dadle un ramo verde de Luz a mi mano.
Una rienda corta y un galope largo.
Nunca entré en Granada.
[...]
Balada del que nunca fue a Granada
Rafael Alberti.
No fuiste a Granada
¡Qué pena me diste no yendo a Granada
de lejos que estabas al lado del mar!
Las ondas tenían fija tu mirada...
A Pepe Soriano Simón (Pepesori)
Discreta compañía
Cómo sabes, lo sabes, pues me has visto
luchar cada mañana en que me apresa
esa angustia vital que solo cesa,
tan solo por la forma con que insisto.
Sabes que me abandono en ese Cristo
que lleva sobre el lomo siempre impresa
la marca del gran...
Me parece, querido Pepe, que no merezco yo tantas atenciones. Con un soneto brillante me das el honor de tu compaña una vez más. Y me das tu compañía también aquí y yo no puedo llegar a tu altura agradeciéndotelo. Efectivamente tú sabes bien de esos momentos en los que me devano para seguir...
[...]
y dejaron al muerto en la fosa.
En las orillas del Sar (82)
Rosalía de Castro
Fúnebre
Ya se escuchan los tristes lamentos
de la gente que va por la calle,
la fronda se agita por mor de los vientos
y la muerte se cierne en el valle.
Algo tienen los montes de rudo,
son las hojas de un...
Con unos días de retraso, tal vez por dejarla asentar, vengo a hacer pública mi respuesta, en forma de silva libre, a este excelente y sentido poema tuyo, querido Pepe. Este es el enlace
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/de-un-golpe-helado.742677/
Con un muy fuerte abrazo, amigo mío.
Salva.
Esta composición surgió tras la lectura del poema del compañero y amigo Pepe Soriano Simón que en una libertad total, despojado de los corsés métricos y de rima, siendo él un buen conocedor de la poética clásica, que pareció resbalar de pronto con la agilidad del verso blanco. Si el lector...
Él lo escuchaba
Brotó del pecho nítido y potente
el raudal de su voz que trascendía
los límites del aire, se expandía
sin cesar continente a continente.
Más altura alcanzó con el torrente
de amor en cada verso que decía,
pues del dolor terrible en que moría,
se alzaba, como el Fénix...
[...]
aún siente la vieja barca
la tentación del abismo.
¡Semper!
Emilio Ferrari.
El naufragio
En los agudos escarpes
halló mi barca su abrigo,
se astillaron sus cuadernas
ajena a todo peligro.
Me quedé cuando la vi
en el naufragio tristísimo,
pues yo, piloto borracho,
la llevé a tan mal...
La mala palabra
A veces el lenguaje vuelto insano
al hombre le arrebata toda calma
y la palabra puede, embravecida,
publicar los pecados de una vida
y socavar cimientos en el alma.
Igual que en el Océano
sumida el alma en grandes vendavales
le afloran las desgracias como espumas,
y el hombre...
A las palabras de amor
les sienta bien un poquito
de exageración.
Antonio Machado
Primer canto
Si al despertar no te encuentro
cada mañana, mi amor,
me miro de fuera a dentro
y ahí estás, en mi interior.
Devanado a la tristeza
cuando no te alcanzo a ver,
si te sueño el día empieza...
A Jorge Salvador
(Tras disfrutar de estas sus octavas)
Qué difícil llegar a tu universo
y a la filosofía
de esa tu poesía
que engarzas con tus perlas verso a verso,
ya trates de la muerte
o del gran arte de vivir la vida,
pues tengo la mirada sorprendida
y absorta de leerte.
Qué difícil...
Un poco de ciencia nos aparta de Dios.
Mucha nos aproxima a Él.
Louis Pasteur
Qué pena no saber
Qué pena es no saber a ciencia cierta
cuál es la magnitud del Universo,
porque si lo supiera entendería
que es la inefable obra de tu Verbo.
Qué pena de mi ser que desconoce
los átomos que dan vida...
El beso de Dios
Aquella tarde triste se pasaba
con toda lentitud, sonoro el tiempo,
en el reloj del muro y de mi alma
mientras el Sol caía tras los cerros.
Tenía en mi interior penas extrañas,
con un extraño. inmaterial revuelo
y todas parecían tener alas
mas sin abandonar mi pensamiento...
Canto de otoño
La tarde cae limpia,
tarde incipiente, clara y sosegada,
en el oeste el sol que se va yendo
deja melancolías cárdenas, violáceas,
en los cirros lejanos
y en sus madejas blancas.
En esta tarde tibia en que noviembre
se vislumbra en las tumbas floreadas
del quieto cementerio,
los...
Estos días azules
y este sol de la infancia... (*)
Antonio Machado
Melodía inacabada
Estos días azules
y este sol de la infancia
parece que los llevo
de siempre preparados en el alma.
Parece que los llevo
desde que eché al futuro la mirada,
dejando al limonero de aquel huerto
y los cálidos...
Imprescindible
Fulgencio, aficionado a ser poeta,
se entretiene también con la corriente
eléctrica y parece un gran pudiente
si el vatio en la factura no le inquieta.
Cuando enchufa en tantísima regleta
sus cientos de aparatos no es consciente
de la cifra de voltios imponente
que en el...
En un momento triste
En un momento triste,
triste como otros muchos que he vivido,
dije de una manera contundente
que toda mi ilusión
se me quedó perdida en el camino.
Y tú que sabes todo,
que sabes de mi ser enfermo y solitario,
que sabes de mi mente atormentada,
de todos mis encierros
en...
Mi padre
Mi padre que mandaba por costumbre
tenía siempre puesta bien la oreja,
aun dormitando al lado de la lumbre
no cejaba en su afán de ser abeja.
Con sus dos manos escaló a la cumbre
y arando en paralelo hundió su reja,
a la vez que forjó su reciedumbre
pagaba honradamente a tocateja.
Su...
Me gustó mucho, querido Manuel, esta versión tuya de la décima afrancesada con versos dodecasílabos compuestos en la que sitúas el cuarteto en primer lugar y, después de dístico, el serventesio. Sabes bien que gusto mucho de esta forma de expresión poética. Tu reflexión existencial sobre el...
Sea por siempre en su impiedad maldito
aquel que fiero y embriagado llega
para arrancarle a la mujer el grito
cuando le pega.
Caiga la ley con rigurosa mano
sobre ese bruto y sin igual cobarde;
aun si su juicio fuera el más temprano
siempre es muy tarde.
Sirva de ejemplo su malvado nombre
al...
Mi yo alegre, mi yo desnudo
A ti no te aprisiona
el peso de esta vida,
tampoco el buen recuerdo te abandona
ni jamás se te abren los labios de la herida;
tu propia mente siempre parece que perdona,
parece que te cuida,
benigna a la maldad de tu persona,
de tus males no dice la medida.
A mí la...
Soñé con su cabello lacio, oscuro;
en brazos de la madre iba dormido,
regazo del amor, materno nido,
para su delgadez de niño puro.
Mendigo por un mundo frío y duro,
ni le miró la gente, en el descuido,
el cuerpecito hambriento y aterido,
sin un trozo de tierno pan seguro.
Mi corazón tembló...
¿Para qué llamar caminos
a los surcos del azar?
Todo el que camina anda;
como Jesús, sobre el mar.
Antonio Machado
La autopista A6
Queriendo dar un salto
a las inmensidades va la vista
siguiendo el negro asfalto,
y va rozando apenas la autopista.
Con un afán constante
de cruzar las estepas...
No sé yo, queridos Isabel y José, y todos los amigos que se han acercado, si soy merecedor de tanto. Si es por el cariño con que os guardo dentro de mí debo de serlo puesto que es enorme. Con ese enorme cariño va mi respuesta en forma de sentido poema.
Indemnes al olvido
Reverberar parece en...
Le duo des chats
G.A. Rossini
El contencioso
Mantengo con mi gata un contencioso
porque no quiero verla siendo el ama,
sobre todo del centro de mi cama
aunque luzca ese pelo tan sedoso.
No tolero el caracter vanidoso
con que llega solícita y reclama
atenciones con formas de gran dama
ajena a...
Pra dizer adeus
Maria Bethânia
Otro adiós
Qué poco dura todo
con la felicidad de entre los muros,
cuando los hijos llenan los espacios
saltando sus murmullos.
Qué pronto es el adiós
cuando se marchan, cuando huele a humo
del tren en el que van hacia la vida
y a su destino, cada cual al suyo...
[...]
Mas como causar pode seu favor
nos corações humanos amizade,
se tão contrário a si é o mesmo Amor?
Luís de Camões
Do amor paixões
Mil presságios que vêm em multidão
entre lábios sedentos de locura
e nos seios que anseiam a emoção
como só a paixão do amor procura.
Batida do tremente...
¡Ay playa de Sanlúcar! a mí me sabes
a sal de camarones y a yerba buena,
a brisas de Doñana dulces, suaves,
y a estelas de caballos sobre la arena.
Sanlúcar de Barrameda
Salvador González
¡Ay Sanlúcar...!
¡Ay Sanlúcar! te fuiste,
te marchaste muy lejos de mi vera,
pero nunca te irás de mi...
Miserere mei
Gregorio Allegri
Como no vengas...
Yo no sé hablar contigo,
no sé ponerme, Padre, en tu presencia.
Distraído estoy siempre
faltándome la santa desvergüenza.
Y tengo tantas cosas
para decirte, Dios, tal es la cuenta,
son tantos los asuntos que me aplastan
y tal la cantidad de las...
[...]
subiste más, y viste el cielo abierto.
A María Santísima en el día de la Asunción.
Miguel Hernandez.
El sueño de María
Durmiendo descansó al final del día
de trabajos, angustias y de penas,
con las manos exhaustas de estar llenas
y en la faz la sonrisa y la alegría.
Volando hasta los...
Al Padre José Luis, sacerdote y maestro de coro
en el Monasterio de Silos. A su recuerdo. Q.E.P.D.
I
La secuoya gigante de Silos
Vigilante del claustro en su frontera,
fraterno del cipres en la aventura,
crecer te ví admirable en estatura
sobre un manto de verde enredadera.
Se aceleró mi...
Je t´aime ... moi non plus
Serge Gainsbourg et Jane Birkin
Sublimados instantes
Mil presagios se agolpan, como albricias,
en los labios sedientos de locura
y en los pechos que ansían las caricias
que solo la pasión de amor procura.
Los pálpitos se nutren de codicias
en la fragua del vientre...
Muito obrigado, querido mestre pela sua resposta e pela sua consideração das minhas palavras. Fico muito contente com a sua com a sua presença.
Um abraço grande.
Salva.
Muchas gracias, querido Miguel, por todas tus amables consideraciones a mí y a mis letras. Celebro que sean de tu agrado.
Con un fuerte abrazo, amigo mío.
Salva.
Manhã de carnaval
Luiz Bonfá
Saudades de Rio
Na manhã as ondas do mar,
preto mar!, me trazem pena
ouvindo os seus poemas
de suas canções no ar.
E ao estender minha mão
quase acaricio a areia
na distância, em Ipanema,
com uma vã sensação.
Eu que nunca estive em Rio
sinto chegar melodias
pra...
Bachiana brasileira nº4
Preludio
Heitor Villa-Lobos
Tarde de domingo
El día fue plomizo
con el calor de agosto en las aceras,
la gente está buscando
las sombras de los árboles, apenas
se mueven los ramajes
con el soplo de brisa que les llega.
Los muros de las casas
parecen como ascuas y...
Bachiana brasileira nº4
Canto do Sertão
Heitor Villa-Lobos
Amazonas
Por el camino sierpe
que se adentra en la hondura de la selva,
la tarde va cayendo
entre la carne verde que se enreda
y se devana toda
en recoger las luces que le llegan.
La lluvia torrencial hoja tras hoja
desciende...
Ayer cruzaba España
Ayer, mientras cruzaba España entera
se abría por completo mi memoria
surgiendo los remedos de su historia
al paso por la ancha carretera.
Galicia, campesina y marinera,
llevaba junto a un ansia perentoria
de Castilla la Vieja que en su gloria
emergía del Duero en su...
La vidriera
El Sol que traspasándola desliza
la luz entre el cristal coloreado,
entra en el ventanal y se tamiza
en un campo de plomo torneado.
Sutilmente al pasar hace de alfombra
y adorna de matices todo el suelo,
delicados, triunfantes de la sombra,
cual mensajes lumínicos del cielo.
Y...
Guadalquivir
Tiene el Guadalquivir cuando en Triana
pasa soñando, blancas, mil espumas
Andalucía entera entre sus aguas
y la deja en Doñana y en Sanlúcar.
Quiere el Guadalquivir sal plateada
y la tiene en sus gracias andaluzas,
y quiere más, y llega hasta Bonanza
donde toda la sal parece suya...
Acabará el silencio
El silencio que me envuelve cada día
sin la fuente inmaterial de la palabra
que yo espero con mi tímida porfía
se parece al mal canchal que no se labra.
Ya no tengo de que lleguen la esperanza
ni el sonido ni el gentil significado,
y en mis pobres soledades no me alcanza...
Para vivir, matar
Qué buscar en la guerra sino heridas,
jamás serán aceite las espadas,
de acerados metales y afiladas
destinadas tan solo a ser hundidas.
Las más nobles batallas aguerridas
tendrán siempre sus huestes derrotadas
y aquellas victoriosas y aclamadas
más luchas buscarán para sus...
Fe en tu silencio
Cuando en silencio envuelves mis pesares
busco dentro de mí el significado,
respondiendo la fe con un airado
vozarrón a mis tristes avatares.
Resonará tu voz en los lugares
que nunca alcanzará mi sordo estado,
pero escucho en mi pecho enamorado
y allí está junto a Dios en sus...
De mirarte
De mirarte, de mirarte,
de mirarte tanto, tanto,
de mirarte, de mirarte,
de mirarte en tu retrato,
veo en tus ojos los mares,
los volcanes en tus labios,
y en tu sonrisa las perlas,
y en tus pestañas los álamos;
de mirarte las mejillas
veo el amor encarnado
y en tus pómulos las rosas...
Cantares son solo los de Andalucía.
Cantares...
No tiene más notas la guitarra mía.
Cantares
Manuel Machado
Son de Andalucía
Qué bien suena Andalucía
al compás de la guitarra,
con las palmas de Sevilla
reverberando en Doñana.
Agua oculta que da vida
a la Vega de Granada,
que llora, que es...
Ese día
Hasta el día que calmes el silencio,
el silencio será como una zarpa,
clavándose en la hondura de mi cuerpo
hasta donde la carne se afianza.
Hasta el día que pruebes de mi aliento
una gota, tal vez, en mis palabras,
de la incerteza, seguiré sufriendo
sintiendo que el aliento se me...
Palabras de mi alma desnuda
Ahora estoy seguro de las cosas
que te dijera apenas sin saberlo,
de las palabras tristes, fueron todas
como nubes de tonos cenicientos.
Ahora sé mejor qué significan,
cuando están en los versos de un poema,
sé bien que son de amor, y te decían
del amor que nació en...
De amores y pasiones
Si ha dejado el silencio de esta hora
todo el gozo del hombre en tu mirada,
lo llevo en esta tierra que desflora
el júbilo de andar a tu morada.
Si el mar está en tus ojos y evapora
una inmensa ternura esperanzada,
mi corazón solícito lo implora
y el asombro dichoso a mi...
Con Pepe, ¡de maravilla!
Para decir que lo abarca
como estandarte tremolo
mi corazón por Manolo,
señor de muy buena marca.
Con mis pies echando humo
al lado de Pepesori
sin cantarle el gorigori
al homenaje me sumo.
Redondilla a redondilla
voy a Cádiz bien ligero
a abrazar a Callejero
con...
Al ser leal y buena la chaqueta
de lana intemporal no está cansada
de vestirme jornada tras jornada
todas las pretensiones de poeta.
Aunque apenas ahora se sujeta
el frío de mi vida adocenada,
paciente espera aún, de madrugada,
aliviarme el temblor del alma inquieta.
El pellejo y la hondura de...
La bandera de Galicia
Blanquiazul la bandera de Galicia
tiene el Amor de Dios representado,
un cáliz eucarístico dorado
que reluce si el viento la acaricia.
Es la imagen perfecta que propicia
refugio al peregrino más cansado,
que anhela lo pacífico y sagrado
de la sede eclesial catedralicia...
Granada, agua oculta que llora.
Canto a Andalucía
Manuel Machado.
... el agua oculta llora.
Como una plañidera en tierra mora,
el agua oculta llora.
Sé que no puede ser cosa más bella,
que en tanto aquellas gentes beben d’ella,
el agua oculta llora.
Allí do más belleza no se halla
cuando...
Al tiempo final
El tiempo en su pasar
me ha dejado la sien más plateada,
más tranquilo el soñar,
más turbia la mirada,
y el alma aún más firme, enamorada.
Persiste en el recuerdo
de los arcanos páramos pasados,
en donde ya me pierdo,
el viento de los prados
que anduve con mis pies menos...
Queridísima Isabel:
Has dejado aquí un precioso romance enumerativo con la difícil peculiaridad de estar construido con total ausencia de verbos. Es sin dudar, un buen alarde de excelente poesía el confiar solo en la fuerza de los sustantivos y adjetivos para transmitir el mensaje, este con un...
Tú el árbol, yo el musgo
Si fueras árbol, yo sería el musgo
lamiendo muy despacio tu corteza,
cubriendo por completo tu desnudo
con suaves y minúsculas praderas.
Te envolvería en dulces sueños húmedos
hasta la más oculta de tus grietas,
y así te vestiría con velludos
bordados de un millón de...
Musgo y liquen
En el bosque parece detenido
el tiempo persistente en el reposo,
cual prado vertical y verdinoso,
impertérrito, siempre humedecido.
Al descansar los años han tendido,
sobre troncos y piedras, caricioso
un manto que rescata con acuoso
estipendio al pasado del olvido.
¡Oh liquen...
Música: Samba do Avião
Antonio Carlos Jobim
Canción del aeropuerto
Sobre la Tierra hermosa
han tendido un camino
en el cual todos van con mucha prisa;
al fin allí reposa,
llegando a su destino,
lo amable del abrazo y la sonrisa.
Dulcísima la brisa
a la manga tremola,
henchida, grácil, sola...
Veo en suave carmín la luz serena
que turba al frío gris y lo oscurece,
y la sombra también se desvanece
ante el claror que todo el rostro llena.
Veo espacios vacíos de la pena;
crece la gracia y la hermosura crece;
y el horrísono espanto se estremece
junto a su voz encantadora y buena.
Veo...
El puente es un atleta:
de un vigoroso salto
cruza el arroyo manso
con el camino a cuestas.
[...]
El puente
Alfredo Mario Ferreiro
Para cruzarlo o para no cruzarlo
ahí está el puente
en la otra orilla alguien me espera
[...]
El puente
Mario Benedetti
¡Oh puente sobre el Miño!
El Sol se ha...
¡Atiéndeme, canción...!
(Canción italiana)
Amanece, señora, el nuevo día
cuando en aqueste valle al fresco viento
me dispongo a cantarte esta canción;
imbuido d’este gran alejamiento,
es mi canto de amor nueva porfía
con la cual se te apresta el corazón.
Escúchala en el son
que es de alegría...
Samba da rosa
Ornela Vanoni, Vinicius de Moraes, Toquinho
A distância e a rosa
Mando-te, pois tenho medo
dessa mágoa da distância,
teria que chegar cedo
a rosa com sua fragância.
E se estiver tudo bem
mando-te um beijo também.
Eu preciso de te ver,
melhor seria se em breve,
não queria que me...
Música: Galicia celta
Gaita: Carlos Núñez
Del Camino de Santiago
(Soneto dodecasílabo 8+4, sin verbos)
Poco a poco sin engaño, por la España
solitaria, solitario peregrino,
loco dueño —caminante del camino—,
del esfuerzo y la esperanza de su hazaña.
Tierra noble, tierra verde, nunca extraña...
Esparza añoranza
Qué será de aquel banco
y qué dirá la Luna,
con su color de terciopelo blanco,
si no encuentra a ninguna
pareja en la enramada
esta noche estrellada;
qué fronda solitaria tan espesa,
parece abandonada
si allí nadie se besa
con furia enamorada.
Canción de esencias andaluzas
Rivera del Genil
y dulce río Darro,
qué hermoso transcurrir hacia la Vega;
aroma de un pensil,
cual alazán bizarro,
hasta las alamedas, allí llega.
El corazón se anega
de gran melancolía,
las aguas de cristal
parecen al final
estar teñidas rojas este día.
Se...
Liras de un desengaño
Yo tuve el corazón
perdido por un bosque de repente
detrás de una emoción
altísima y urgente
a todo lo demás indiferente.
Allí, bajo la Luna,
amé, y el corazón de rama en rama,
en la noche oportuna
creyó que era una cama
un banco en un rincón de entre la trama.
Y así, de...
Atlántico al final
Cuando el Genil alegre desciende en las laderas
se embruja en los jardines de la hermosa Granada,
salta de peña en peña con notas mensajeras
y con la esencia acuosa de la Sierra Nevada.
De los fríos neveros, cuando las primaveras,
el agua cristalina, con su memoria helada...
Versos que sobran
Catorce versos sobran a esta historia
ahora que es la hora del ocaso;
echando el pensamiento atrás, acaso
me mienta, solo un poco, la memoria.
La vida, algunas veces, ilusoria
maquilla las facciones del fracaso
y, cuando se va yendo paso a paso,
en descenso se está sobre la...
¡Vacíos!
Si las ondas separan los caminos,
no quiero en esos vientos yo volar;
si en las olas los rumbos son distintos,
qué triste en esos mares navegar;
si no vienes de noche, qué perdido
me siento si no estás en ni soñar;
sin poder presentirte al lado mío,
qué vida, en adelante, he de...
A Pepe Soriano (Pepesori)
El néctar de la bondad
Con el color sutil de la granada
el néctar de la uva fermentado
en la copa reluce perfumado
y a la boca la deja enamorada.
Tú que puedes, acude a su llamada
y gusta su sabor, dulce, abocado,
y siente ese placer pleno, frutado
en la lengua...
Buenas tardes, Luis. Efectivamente la estructura que has visto es en todo similar a la muy hermosa Rima XIII de Gustavo Adolfo Bécquer. ¡Qué agudeza la tuya! También me pareció ver una estructura parecida sin rima de algún autor anterior al siglo XIX, pero desgraciadamente no tengo la memoria...
Muchas gracias, querido Manuel, por la visita y el grato comentario.
Sigo con enormes dificultades de interacción con la página, espero te llegue la respuesta.
Con un muy fuerte abrazo.
Salvador.
Muchísimas gracias, querido Miguel, por este tan amable comentario. Parece que mis dificultades con el desenvolvimiento en la página hoy me están dando una tregua.
Con un fuerte abrazo.
Salvador.
Me envuelve tu recuerdo cada noche,
y vuelas el espacio de mi alcoba,
y aun siendo solo imagen intangible
sentirte por el eter me enamora.
Ingrávida te alzas, y en tu frente
ostentando de luna una corona,
en esa esfera bella te presentas
cual ella, delicada y blanca diosa.
Mis ojos en tu...
Como un ciego
Me miras a los ojos, mujer mía,
y temo que me arranques el secreto
de este veneno de mi pobre vida
por el que tanto sufro y tanto peno.
Si me miras la hondura en la pupila
su fondo allí verás de color negro,
es el luto de amor que en mí suspira
porque sin ti me ahogo y casi...
A Nuriam Góngora Pineda
Torre de voz
Como un faro de voz entre la nubes,
enhiesto y soberano,
echa redes de ingrávidas caricias
con su cemento armado;
en las ondas que lanza van palabras
del sueño americano,
por las inmensas aguas del Pacífico
y por el ancho Atlántico.
Divisa en las alturas...
VERSOS PASCUALES
Nada puede la muerte en esta noche
que presagia los triunfos de los triunfos,
la piedra tiene el peso de una pluma
y rodará con el más leve impulso.
Qué lejanos los gritos del Calvario,
no se oyen de allí ni los murmullos,
ni resuena en la Vía Dolorosa
el abyecto clamor de los...
COMO DIMAS
Como Dimas, aquí sintiendo náuseas,
a tu lado de verme tan perdido,
te miro y mis ojos se me encharcan
de lágrimas que fluyen como un río.
Voy llenando el papel de versos vacuos,
de rimas al final de endecasílabos,
es la forma que tengo de pedirte
que me lleves contigo al paraíso...