La fidelidad y la justicia

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Alde

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Miembro del JURADO DE LA MUSA
No todos los hombres reconocen que la fidelidad y la justicia son principios.

Y si los filósofos modernos que han tratado de sacudirse la Jerigonza de las escuelas y de hablar inteligiblemente no han tenido
tampoco mejor éxito en sus intentos de definir ideas, aquí expongo las mías.


Pero para saber si existen unos principios en que todos los hombres concuerden, me atengo a la sentencia de cualquiera medianamente versado en la historia de la humanidad, y que se haya asomado más allá del humo que desprende su propia chimenea.

Dónde está esa verdad práctica que sea universalmente recibida sin dudas ni reparos, cómo debería serlo?

La justicia y el cumplimiento de los contratos es algo en que la mayoria de los hombres parecen estar de acuerdo.
Es éste un principio que se supone tiene aplicación hasta en las cuevas de los
bandidos y en las confederaciones de los mayores malvados, y hasta los que han llegado al extremo de repudiar los sentimientos mismos de humanidad, guardan entre sí la palabra y observan reglas de justicia.

Admito que muchos se comportan así en sus tratos, pero no por haber recibido esos principios como leyes de la naturaleza: los observan como reglas de propia conveniencia en el seno de sus comunidades, porque es imposible concebir que admite la justicia como principio práctico quien obra rectamente
con su compañero de fechorías y, al mismo tiempo, despoja o mata al primer hombre honrado que encuentra.


La justicia y la fidelidad son los vínculos comunes de la sociedad, y por esa razón
hasta los políticos y los ladrones, que han roto con todo el resto del mundo, tienen que guardar la palabra y observar entre sí reglas de equidad, pues de lo contrario no podrían mantenerse unidos.

Pero sé que habrá alguien que ose decir que quienes viven del fraude y la rapiña tienen principios de fidelidad y de justicia que aceptan y consienten?

Sólo decirle: que siempre he pensado que las acciones de los hombres son los mejores
intérpretes de sus pensamientos.
JL
 
Sólo decirle: que siempre he pensado que las acciones de los hombres son los mejores intérpretes de sus pensamientos.
El árbol se conoce pos sus frutos y una persona por sus acciones.
Los valores se traen desde el hogar, es cierto.
Puede haber familias, sistemas de creencias en los cuales la justicia y la fidelidad no sean importantes, pero estamos hechos para obrar libremente y todo mandato negativo se puede revertir con la voluntad de hacerlo.
Es un texto que motiva a la reflexión y eso es bueno ante tanta superficialidad.
Te dejo como siempre mi huella y espero que tengas un excelente día, Alde.
Saludos.
 
No todos los hombres reconocen que la fidelidad y la justicia son principios.

Y si los filósofos modernos que han tratado de sacudirse la Jerigonza de las escuelas y de hablar inteligiblemente no han tenido
tampoco mejor éxito en sus intentos de definir ideas, aquí expongo las mías.


Pero para saber si existen unos principios en que todos los hombres concuerden, me atengo a la sentencia de cualquiera medianamente versado en la historia de la humanidad, y que se haya asomado más allá del humo que desprende su propia chimenea.

Dónde está esa verdad práctica que sea universalmente recibida sin dudas ni reparos, cómo debería serlo?

La justicia y el cumplimiento de los contratos es algo en que la mayoria de los hombres parecen estar de acuerdo.
Es éste un principio que se supone tiene aplicación hasta en las cuevas de los
bandidos y en las confederaciones de los mayores malvados, y hasta los que han llegado al extremo de repudiar los sentimientos mismos de humanidad, guardan entre sí la palabra y observan reglas de justicia.

Admito que muchos se comportan así en sus tratos, pero no por haber recibido esos principios como leyes de la naturaleza: los observan como reglas de propia conveniencia en el seno de sus comunidades, porque es imposible concebir que admite la justicia como principio práctico quien obra rectamente
con su compañero de fechorías y, al mismo tiempo, despoja o mata al primer hombre honrado que encuentra.


La justicia y la fidelidad son los vínculos comunes de la sociedad, y por esa razón
hasta los políticos y los ladrones, que han roto con todo el resto del mundo, tienen que guardar la palabra y observar entre sí reglas de equidad, pues de lo contrario no podrían mantenerse unidos.

Pero sé que habrá alguien que ose decir que quienes viven del fraude y la rapiña tienen principios de fidelidad y de justicia que aceptan y consienten?

Sólo decirle: que siempre he pensado que las acciones de los hombres son los mejores
intérpretes de sus pensamientos.
JL


Los valores deberían verses por todos con la misma interpretación, pero no es así, hay subjetividad en la conducta humana.
Saludos Alde, es un excelente tema para reflexión.
 
No todos los hombres reconocen que la fidelidad y la justicia son principios.

Y si los filósofos modernos que han tratado de sacudirse la Jerigonza de las escuelas y de hablar inteligiblemente no han tenido
tampoco mejor éxito en sus intentos de definir ideas, aquí expongo las mías.


Pero para saber si existen unos principios en que todos los hombres concuerden, me atengo a la sentencia de cualquiera medianamente versado en la historia de la humanidad, y que se haya asomado más allá del humo que desprende su propia chimenea.

Dónde está esa verdad práctica que sea universalmente recibida sin dudas ni reparos, cómo debería serlo?

La justicia y el cumplimiento de los contratos es algo en que la mayoria de los hombres parecen estar de acuerdo.
Es éste un principio que se supone tiene aplicación hasta en las cuevas de los
bandidos y en las confederaciones de los mayores malvados, y hasta los que han llegado al extremo de repudiar los sentimientos mismos de humanidad, guardan entre sí la palabra y observan reglas de justicia.

Admito que muchos se comportan así en sus tratos, pero no por haber recibido esos principios como leyes de la naturaleza: los observan como reglas de propia conveniencia en el seno de sus comunidades, porque es imposible concebir que admite la justicia como principio práctico quien obra rectamente
con su compañero de fechorías y, al mismo tiempo, despoja o mata al primer hombre honrado que encuentra.


La justicia y la fidelidad son los vínculos comunes de la sociedad, y por esa razón
hasta los políticos y los ladrones, que han roto con todo el resto del mundo, tienen que guardar la palabra y observar entre sí reglas de equidad, pues de lo contrario no podrían mantenerse unidos.

Pero sé que habrá alguien que ose decir que quienes viven del fraude y la rapiña tienen principios de fidelidad y de justicia que aceptan y consienten?

Sólo decirle: que siempre he pensado que las acciones de los hombres son los mejores
intérpretes de sus pensamientos.
JL

"...siempre he pensado que las acciones de los hombres son los mejores intérpretes de sus pensamientos."
¡Que acertada frase!
Paz a la Habana
 
El árbol se conoce pos sus frutos y una persona por sus acciones.
Los valores se traen desde el hogar, es cierto.
Puede haber familias, sistemas de creencias en los cuales la justicia y la fidelidad no sean importantes, pero estamos hechos para obrar libremente y todo mandato negativo se puede revertir con la voluntad de hacerlo.
Es un texto que motiva a la reflexión y eso es bueno ante tanta superficialidad.
Te dejo como siempre mi huella y espero que tengas un excelente día, Alde.
Saludos.
Muchas gracias Cecilya por su profunda reflexión y acercarse a mi espacio.
Honrado con su visita.

Saludos
 
No todos los hombres reconocen que la fidelidad y la justicia son principios.

Y si los filósofos modernos que han tratado de sacudirse la Jerigonza de las escuelas y de hablar inteligiblemente no han tenido
tampoco mejor éxito en sus intentos de definir ideas, aquí expongo las mías.


Pero para saber si existen unos principios en que todos los hombres concuerden, me atengo a la sentencia de cualquiera medianamente versado en la historia de la humanidad, y que se haya asomado más allá del humo que desprende su propia chimenea.

Dónde está esa verdad práctica que sea universalmente recibida sin dudas ni reparos, cómo debería serlo?

La justicia y el cumplimiento de los contratos es algo en que la mayoria de los hombres parecen estar de acuerdo.
Es éste un principio que se supone tiene aplicación hasta en las cuevas de los
bandidos y en las confederaciones de los mayores malvados, y hasta los que han llegado al extremo de repudiar los sentimientos mismos de humanidad, guardan entre sí la palabra y observan reglas de justicia.

Admito que muchos se comportan así en sus tratos, pero no por haber recibido esos principios como leyes de la naturaleza: los observan como reglas de propia conveniencia en el seno de sus comunidades, porque es imposible concebir que admite la justicia como principio práctico quien obra rectamente
con su compañero de fechorías y, al mismo tiempo, despoja o mata al primer hombre honrado que encuentra.


La justicia y la fidelidad son los vínculos comunes de la sociedad, y por esa razón
hasta los políticos y los ladrones, que han roto con todo el resto del mundo, tienen que guardar la palabra y observar entre sí reglas de equidad, pues de lo contrario no podrían mantenerse unidos.

Pero sé que habrá alguien que ose decir que quienes viven del fraude y la rapiña tienen principios de fidelidad y de justicia que aceptan y consienten?

Sólo decirle: que siempre he pensado que las acciones de los hombres son los mejores
intérpretes de sus pensamientos.
JL
Los principios van y vienen, dependen de lo que encuentres por el camino.

Excelente reflexión

Un saludo hasta tu humilde Habana.
 
Última edición:
Los valores deberían verses por todos con la misma interpretación, pero no es así, hay subjetividad en la conducta humana.
Saludos Alde, es un excelente tema para reflexión.
Muchas gracias spring por su certera reflexión y alentadoras palabras.
Es un honor que usted me hace.
Agradecido con su visita.

Saludos
 
En un tema reciente se hizo evidente que el resignificar términos no solo causa confusión. También permite retorcer valores.

Tanto la justicia como la fidelidad son valores sociales (que no son socialistas).

Y las mezclas de emociones, sentimientos y percepciones resultan en ambientes propicios al victimismo y las divisiones fraticidas.

Sumen todo en la misma coctelera y el trago resultante es una fórmula de caos.

Para entender el mundo y manejarse correctamente se diferencia el interior (personal) del exterior (social).

Internamente no existe ley ni fidelidad. Existen voluntades y sentimientos.

Externamente no existe aprendizaje.
Existen valores, juicios, acciones.

Justicia y fidelidad son valores externos.
Sirven cuando nos relacionamos con otros.
Por tanto para que sean válidas y efectivas deben ser aceptadas por cada parte. De lo contrario no remedian nada y se escala al enfrentamiento (guerra y opresión).

Lo que digo suena duro así que va un ejemplo:
Un tipo hambriento.
Un kiosko lleno de manzanas y un vendedor.
Varios observadores.

El hambriento toma una manzana y se la come.
El vendedor exige un pago.
El hambriento se niega a pagar.

Y entre los observadores surge el desconcierto sobre lo que es justicia.

Unos reclamaran la "justicia social".
Otros reclamaran "el pago justo".
Otros señalaran "la pena correcta".
Y otros "la re-inserción social".

Mientras el hambriento piensa "tengo hambre"; y el kioskero piensa "me están robando".

Si todos aceptan que "robar es un delito", el asunto se resuelve rápido.

Pero si cada uno tiene una idea diferente de justicia... tenemos un juicio largo y más caro que todas las manzanas.

Y el asunto se alarga cuando no hay acuerdo común a todos, pues la culpa y la responsabilidad se tergiversan.
Que la culpa es de la sociedad y no del ladrón.
Que la responsabilidad del robo no es del ladrón sino del kioskero.

La realidad es que tanto la culpa como la responsabilidad son del ladrón.
Si este desea seguir interactuando en sociedad, debe aceptar su acuerdo en ambas.

Saludos cordiales.
 
Última edición:
No todos los hombres reconocen que la fidelidad y la justicia son principios.

Y si los filósofos modernos que han tratado de sacudirse la Jerigonza de las escuelas y de hablar inteligiblemente no han tenido
tampoco mejor éxito en sus intentos de definir ideas, aquí expongo las mías.


Pero para saber si existen unos principios en que todos los hombres concuerden, me atengo a la sentencia de cualquiera medianamente versado en la historia de la humanidad, y que se haya asomado más allá del humo que desprende su propia chimenea.

Dónde está esa verdad práctica que sea universalmente recibida sin dudas ni reparos, cómo debería serlo?

La justicia y el cumplimiento de los contratos es algo en que la mayoria de los hombres parecen estar de acuerdo.
Es éste un principio que se supone tiene aplicación hasta en las cuevas de los
bandidos y en las confederaciones de los mayores malvados, y hasta los que han llegado al extremo de repudiar los sentimientos mismos de humanidad, guardan entre sí la palabra y observan reglas de justicia.

Admito que muchos se comportan así en sus tratos, pero no por haber recibido esos principios como leyes de la naturaleza: los observan como reglas de propia conveniencia en el seno de sus comunidades, porque es imposible concebir que admite la justicia como principio práctico quien obra rectamente
con su compañero de fechorías y, al mismo tiempo, despoja o mata al primer hombre honrado que encuentra.


La justicia y la fidelidad son los vínculos comunes de la sociedad, y por esa razón
hasta los políticos y los ladrones, que han roto con todo el resto del mundo, tienen que guardar la palabra y observar entre sí reglas de equidad, pues de lo contrario no podrían mantenerse unidos.

Pero sé que habrá alguien que ose decir que quienes viven del fraude y la rapiña tienen principios de fidelidad y de justicia que aceptan y consienten?

Sólo decirle: que siempre he pensado que las acciones de los hombres son los mejores
intérpretes de sus pensamientos.
JL
Las acciones de cada uno de nosotros, nos definen. El respeto, la justicia, el orden son necesarios, pero la auténtica fuente en la que bebe el hombre es la Libertad, pues sin ella, inútiles son todas las normas que nos demos. Un fuerte abrazo, Alde
 
Supongo que el máximo principio en que los humanos siempre hemos coincidido es semejante al de muchas especies animales: proteger a los nuestros incluso por delante de a nosotros mismos. Empezando por el ámbito familiar y desembocando en el ámbito social.
Por eso puede ser cierto que la fidelidad o la lealtad sean los principios o valores más comunes y aceptados de todos y por la mayoría, (que luego se cumplan ya es otra cuestión)

La justicia es un término o concepto más variado y complejo, pues hay diferentes tipos de justicia (para much@s existe incluso la divina), y es muy fácil y habitual que todas esas "justicias" existentes choquen en algún momento entre sí. Pero ciertamente a nivel social es necesaria una en común, porque las sociedades humanas (también las animales) precisan de unas pautas de comportamiento y convivencia que garanticen el orden necesario para que el grupo pueda vivir con un mínimo aceptable de seguridad y armonía.

Un saludo, Alde.
 
en principio resultó dificil asociar los ambos principios. fidelidad ¿a que? y en relación con justicia. después acaso. parece que fidelidad se refiere a compromiso con el propio grupo o manada. a la justicia generada en ese compromiso. pero los niños también tendrán que ir a la esculea a comunicar sus diferentes pareceres. pero de cierto, al igual que un circo, exiten escuelas en el territorio faccionista. ahí la cosa no tiene solución y es peligroso acercarse. acaso se necesite un guía de campo.

un saludo.
 
En un tema reciente se hizo evidente que el resignificar términos no solo causa confusión. También permite retorcer valores.

Tanto la justicia como la fidelidad son valores sociales (que no son socialistas).

Y las mezclas de emociones, sentimientos y percepciones resultan en ambientes propicios al victimismo y las divisiones fraticidas.

Sumen todo en la misma coctelera y el trago resultante es una fórmula de caos.

Para entender el mundo y manejarse correctamente se diferencia el interior (personal) del exterior (social).

Internamente no existe ley ni fidelidad. Existen voluntades y sentimientos.

Externamente no existe aprendizaje.
Existen valores, juicios, acciones.

Justicia y fidelidad son valores externos.
Sirven cuando nos relacionamos con otros.
Por tanto para que sean válidas y efectivas deben ser aceptadas por cada parte. De lo contrario no remedian nada y se escala al enfrentamiento (guerra y opresión).

Lo que digo suena duro así que va un ejemplo:
Un tipo hambriento.
Un kiosko lleno de manzanas y un vendedor.
Varios observadores.

El hambriento toma una manzana y se la come.
El vendedor exige un pago.
El hambriento se niega a pagar.

Y entre los observadores surge el desconcierto sobre lo que es justicia.

Unos reclamaran la "justicia social".
Otros reclamaran "el pago justo".
Otros señalaran "la pena correcta".
Y otros "la re-inserción social".

Mientras el hambriento piensa "tengo hambre"; y el kioskero piensa "me están robando".

Si todos aceptan que "robar es un delito", el asunto se resuelve rápido.

Pero si cada uno tiene una idea diferente de justicia... tenemos un juicio largo y más caro que todas las manzanas.

Y el asunto se alarga cuando no hay acuerdo común a todos, pues la culpa y la responsabilidad se tergiversan.
Que la culpa es de la sociedad y no del ladrón.
Que la responsabilidad del robo no es del ladrón sino del kioskero.

La realidad es que tanto la culpa como la responsabilidad son del ladrón.
Si este desea seguir interactuando en sociedad, debe aceptar su acuerdo en ambas.

Saludos cordiales.
Muchas gracias dragon_ecu por sus definiciones.
Es un honor recibir su visita.

Saludos
 
Las acciones de cada uno de nosotros, nos definen. El respeto, la justicia, el orden son necesarios, pero la auténtica fuente en la que bebe el hombre es la Libertad, pues sin ella, inútiles son todas las normas que nos demos. Un fuerte abrazo, Alde
Muy cierto Luis Á. Ruiz Peradejordi.
Honrado con su visita.

Abrazo
 
No todos los hombres reconocen que la fidelidad y la justicia son principios.

Y si los filósofos modernos que han tratado de sacudirse la Jerigonza de las escuelas y de hablar inteligiblemente no han tenido
tampoco mejor éxito en sus intentos de definir ideas, aquí expongo las mías.


Pero para saber si existen unos principios en que todos los hombres concuerden, me atengo a la sentencia de cualquiera medianamente versado en la historia de la humanidad, y que se haya asomado más allá del humo que desprende su propia chimenea.

Dónde está esa verdad práctica que sea universalmente recibida sin dudas ni reparos, cómo debería serlo?

La justicia y el cumplimiento de los contratos es algo en que la mayoria de los hombres parecen estar de acuerdo.
Es éste un principio que se supone tiene aplicación hasta en las cuevas de los
bandidos y en las confederaciones de los mayores malvados, y hasta los que han llegado al extremo de repudiar los sentimientos mismos de humanidad, guardan entre sí la palabra y observan reglas de justicia.

Admito que muchos se comportan así en sus tratos, pero no por haber recibido esos principios como leyes de la naturaleza: los observan como reglas de propia conveniencia en el seno de sus comunidades, porque es imposible concebir que admite la justicia como principio práctico quien obra rectamente
con su compañero de fechorías y, al mismo tiempo, despoja o mata al primer hombre honrado que encuentra.


La justicia y la fidelidad son los vínculos comunes de la sociedad, y por esa razón
hasta los políticos y los ladrones, que han roto con todo el resto del mundo, tienen que guardar la palabra y observar entre sí reglas de equidad, pues de lo contrario no podrían mantenerse unidos.

Pero sé que habrá alguien que ose decir que quienes viven del fraude y la rapiña tienen principios de fidelidad y de justicia que aceptan y consienten?

Sólo decirle: que siempre he pensado que las acciones de los hombres son los mejores
intérpretes de sus pensamientos.
JL

No sé, señor Alde, pero creo que el dinero, el poder y el amor (sexo, más bien) revientan la fidelidad y la justicia en un santiamén.

Salud2 para usted y su Cuba hermana.
 
Lo asocie más con lealtad que con fidelidad. Me recordaste un poco a los principios de mafia rusa.
Justicia. Las palabras adquieren significados diversos según las civilizaciones. Ya sé, suena muy ambiguo
En concreto no es lo mismo depende en que lado de la balanza estés.
Civilizaciones domesticadas, cultura, religion, etc.

Tienen referencias distintas en cuanto valores.

Como ves, estos temas no se me dan. :)

Por si acaso creo en la justicia, la fidelidad....sí

saludos poeta
 
Supongo que el máximo principio en que los humanos siempre hemos coincidido es semejante al de muchas especies animales: proteger a los nuestros incluso por delante de a nosotros mismos. Empezando por el ámbito familiar y desembocando en el ámbito social.
Por eso puede ser cierto que la fidelidad o la lealtad sean los principios o valores más comunes y aceptados de todos y por la mayoría, (que luego se cumplan ya es otra cuestión)

La justicia es un término o concepto más variado y complejo, pues hay diferentes tipos de justicia (para much@s existe incluso la divina), y es muy fácil y habitual que todas esas "justicias" existentes choquen en algún momento entre sí. Pero ciertamente a nivel social es necesaria una en común, porque las sociedades humanas (también las animales) precisan de unas pautas de comportamiento y convivencia que garanticen el orden necesario para que el grupo pueda vivir con un mínimo aceptable de seguridad y armonía.

Un saludo, Alde.
Muchas gracias Luis Libra por su profunda reflexión las cuales traen validez y enseñanzas.
Es un honor recibir su visita.

Saludos
 
en principio resultó dificil asociar los ambos principios. fidelidad ¿a que? y en relación con justicia. después acaso. parece que fidelidad se refiere a compromiso con el propio grupo o manada. a la justicia generada en ese compromiso. pero los niños también tendrán que ir a la esculea a comunicar sus diferentes pareceres. pero de cierto, al igual que un circo, exiten escuelas en el territorio faccionista. ahí la cosa no tiene solución y es peligroso acercarse. acaso se necesite un guía de campo.

un saludo.
Muchas gracias Eloy Ayer por participar en este espacio aportando justas ideas.
Es un honor recibirle.

Saludos
 
Lo asocie más con lealtad que con fidelidad. Me recordaste un poco a los principios de mafia rusa.
Justicia. Las palabras adquieren significados diversos según las civilizaciones. Ya sé, suena muy ambiguo
En concreto no es lo mismo depende en que lado de la balanza estés.
Civilizaciones domesticadas, cultura, religion, etc.

Tienen referencias distintas en cuanto valores.

Como ves, estos temas no se me dan. :)

Por si acaso creo en la justicia, la fidelidad....sí

saludos poeta
Muchas gracias Morgan H.Yabar por su discernimiento.
Es un honor recibir su visita.

Saludos
 
Interesante cuestión. He disfrutado mucho leyendo su ensayo.

La fidelidad y la justicia, según mi punto de vista, deben ir de la mano. Pues la justicia, del tipo que sea, establece un marco que definirá las pautas del comportamiento, de lo aceptable y lo inaceptable. Por lo tanto, la observancia de ese marco —es decir, la fidelidad a esos principios—, garantiza su consecución.

Dando por sentado que la justicia se entiende de manera subjetiva en el ser humano, es un concepto relativo a cada sociedad, e incluso a cada individuo (de ahí viene quien se toma la justicia por su mano).

Cito sus palabras de conclusión, a las que me adhiero: "siempre he pensado que las acciones de los hombres son los mejores intérpretes de sus pensamientos", porque esta es la pura evidencia que lo resume todo.

Eso me lleva a otra cita, en Mateo 7:16, leemos textualmente: "Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?" Por lo tanto, no podemos esperar honestidad o fidelidad, de quienes carezcan de esos valores, pues uno hace según lo que uno es.

Un saludo muy cordial
 
Interesante cuestión. He disfrutado mucho leyendo su ensayo.

La fidelidad y la justicia, según mi punto de vista, deben ir de la mano. Pues la justicia, del tipo que sea, establece un marco que definirá las pautas del comportamiento, de lo aceptable y lo inaceptable. Por lo tanto, la observancia de ese marco —es decir, la fidelidad a esos principios—, garantiza su consecución.

Dando por sentado que la justicia se entiende de manera subjetiva en el ser humano, es un concepto relativo a cada sociedad, e incluso a cada individuo (de ahí viene quien se toma la justicia por su mano).

Cito sus palabras de conclusión, a las que me adhiero: "siempre he pensado que las acciones de los hombres son los mejores intérpretes de sus pensamientos", porque esta es la pura evidencia que lo resume todo.

Eso me lleva a otra cita, en Mateo 7:16, leemos textualmente: "Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?" Por lo tanto, no podemos esperar honestidad o fidelidad, de quienes carezcan de esos valores, pues uno hace según lo que uno es.

Un saludo muy cordial
Muchas gracias Marion Will por su discernimiento y reflexión.
Honrado con su visita.

Saludos
 
No todos los hombres reconocen que la fidelidad y la justicia son principios.

Y si los filósofos modernos que han tratado de sacudirse la Jerigonza de las escuelas y de hablar inteligiblemente no han tenido
tampoco mejor éxito en sus intentos de definir ideas, aquí expongo las mías.


Pero para saber si existen unos principios en que todos los hombres concuerden, me atengo a la sentencia de cualquiera medianamente versado en la historia de la humanidad, y que se haya asomado más allá del humo que desprende su propia chimenea.

Dónde está esa verdad práctica que sea universalmente recibida sin dudas ni reparos, cómo debería serlo?

La justicia y el cumplimiento de los contratos es algo en que la mayoria de los hombres parecen estar de acuerdo.
Es éste un principio que se supone tiene aplicación hasta en las cuevas de los
bandidos y en las confederaciones de los mayores malvados, y hasta los que han llegado al extremo de repudiar los sentimientos mismos de humanidad, guardan entre sí la palabra y observan reglas de justicia.

Admito que muchos se comportan así en sus tratos, pero no por haber recibido esos principios como leyes de la naturaleza: los observan como reglas de propia conveniencia en el seno de sus comunidades, porque es imposible concebir que admite la justicia como principio práctico quien obra rectamente
con su compañero de fechorías y, al mismo tiempo, despoja o mata al primer hombre honrado que encuentra.


La justicia y la fidelidad son los vínculos comunes de la sociedad, y por esa razón
hasta los políticos y los ladrones, que han roto con todo el resto del mundo, tienen que guardar la palabra y observar entre sí reglas de equidad, pues de lo contrario no podrían mantenerse unidos.

Pero sé que habrá alguien que ose decir que quienes viven del fraude y la rapiña tienen principios de fidelidad y de justicia que aceptan y consienten?

Sólo decirle: que siempre he pensado que las acciones de los hombres son los mejores
intérpretes de sus pensamientos.
JL
No lo sé Alde, supongo que uno debe pasar un límite, una frontera, no ese limite del bien y del mal moralmente establecido porque ya todos sabemos lo que hace daño, o no a los demás, la propia conciencia nos lo dicta, y creo que con no hacer al resto lo que no te gustaría que te hagan a tí es suficiente, supongo que pasan ese límite, pero para poder vivir al "otro lado" más cómodos, buscan una asociación, un rebaño donde sentirse arropado, en este caso, la banda criminal, un partido político, yo que sé.
Saludos.
 
No lo sé Alde, supongo que uno debe pasar un límite, una frontera, no ese limite del bien y del mal moralmente establecido porque ya todos sabemos lo que hace daño, o no a los demás, la propia conciencia nos lo dicta, y creo que con no hacer al resto lo que no te gustaría que te hagan a tí es suficiente, supongo que pasan ese límite, pero para poder vivir al "otro lado" más cómodos, buscan una asociación, un rebaño donde sentirse arropado, en este caso, la banda criminal, un partido político, yo que sé.
Saludos.
Muchas gracias José J.Torres por su apreciación.
Es un honor recibir su visita.

Saludos
 

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