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Entre sus tiernos párpados,
incapaces de abrirse a más recuerdos,
deseó arropar a ese delicado viento
que, alguna vez, se extravió tras
el último paisaje, que no
dejó de rebotar
su imagen, como una interminable
despedida, entre todos y cada uno
de sus postreros viajes.
Es muchísimo más difícil de lo que pueda parecer, plasmar cualquier opinión, dado los tiempos que corren: 27- 1-2.024, sobre todo si es negro sobre blanco, en ésta nuestra España.
Confluyen multitud de circunstancias en lo que quiero demostrar: el momento histórico, político, social...
Me llamo Enrique Acevedo González, tengo 59 años y soy un miembro más de esta fabulosa página literaria.
Apuntar mi edad tiene sus razones, que paso a explicar, y que tienen que ver con internet. Está claro que toda generación tiene sus diferencias respecto a la anterior, y también con la que...
Al quebrarse el fino cristal
espumoso de las olas, se nubló
todo instante sobre el mar
de forma no acostumbrada:
Las estrellas formaron tibias alfombras
con las que enlazar el firmamento, desvelándose
así, en las noches.
Surgieron nuevas caricias, que los vientos aún
desconocían: Hacia...
Sí, sí. Tienes razón en lo que comentas. Por eso digo que hay de todo, pero - supongo y espero que los que actúan voluntariamente son los menos. ¿O es que de verdad hay tanto loco?
Me llama la atención lo que sigue, y que no sé si a muchos les sirve de excusa o de qué. Cuando se produce cualquier conflicto armado, -que ninguno tiene ni perdón ni argumento que lo justifique-, surgen protestas por las víctimas “civiles” que se producen. Pero, a saber cuántas de las víctimas...
Históricamente, existen documentos en los que han quedado plasmados deseos, certezas, ternuras, posibles e imposibles, negaciones, dudas… de la humanidad toda. Son tantos escritos como intenciones, que nunca han sido organizados de manera acertada y eficiente desde el principio mismo de los...
Las sombras, esos fósiles temerosos de toda luz,
-con el olor estancado a total tristeza que tienen-,
iluminan las perspectivas que nuestros ojos son
incapaces de ver.
Son como un cántico en la memoria
de todo lo falto de identidad.
Es el no ser de la luz, que muere en lo más
profundo y...
Los desheredados hablan con voz silenciosa,
con voz muda y amenazada, por la indomable
desdicha de los destinos.
Son los privados de alegría en sus palabras; los que han sido
despojados de cualquier cariño; los que tienen
la necesidad por sueño y toda esperanza
Dormido, ardió el hielo mecido por los destellos del Sol.
Sobresaltado, despertó sintiendo lamida con
violencia su transparencia, su cristalina
dureza.
Ni si quiera se escuchó el grito
de sus perfumes.
Y quedaron sus quejas talladas
en el agua.
Dormía mal y apenas recordaba los supuestos sueños que uno, -se dice-, ha de tener durante las noches. Fue así durante muchos años, hasta que se propuso investigar el porqué de todo aquello. Se informó, y leyó todo cuanto pudo al respecto, aunque apenas obtuvo respuestas lo suficientemente...
En la escuela, durante el recreo me aficioné a pegar patadas a las piedras… a la soledad. Los demás niños, -era mi punto de vista-, parecían no querer jugar conmigo. Tampoco me apetecía a mí mucho jugar con ellos.
También me aficionó a mirar a lo lejos, y a mirar a mis adentros. Y todo empezó a...
Dueño de interrogantes y amo de dudas e incertidumbres, pasó varias de sus vidas rodeado de tinieblas. Mientras, con un esfuerzo tal que no existe palabra con la que se pueda definir, centró su atención en elaborar la estrategia adecuada con la que liberar su esencia primigenia de la esclavitud...
Lo más difícil es romper
la ausencia más inmensa, y asimilarla.
Es labor colosal para la mente y
más, para el corazón.
Es distanciar dos latidos,-el propio y el amado-,
que provoca la más dolorosa de las perezas.
No existe mayor obstáculo para conseguir el
desapego necesario del más...
En los momentos que nos es
necesario el llorar, el poeta
intenta la danza más furtiva:
viajar entre palabras en busca
de ese amor, de ese bolero, de esa sonrisa
digna de tu boca…
Busca entre las noches,
entre los pétalos de los sueños;
incluso intenta cortejar al todo que
protege a la...
Te buscó en la noche que ardía en la mayor de las batallas cósmicas, donde se arrullaba a la Luna.
Con frenesí, su petición confusa, deseaba la rotura de ese mar que los separaba.
Difícil vivir es dejar pasar el amor… olvidar ese amor, quizás, tan sólo de trayectorias cruzadas, que termina por...
En muy poco tiempo,- nos sorprendió su rapidez-, una espesa niebla ocupó todo el espacio, con el lechoso vaho de su aliento que quedó sobre la realidad. Apenas dos metros más allá de nuestra posición, el resto… el infinito, se ocultó a nuestra vista.
No levantó la bruma hasta el mediodía del...
En su mente flota un recuerdo, -mercenario del deseo en busca de sangre, del castigo más ejemplar-, donde al amor no le está permitido, ni si quiera, la despedida.
No quedaron ya palabras de amor
en aliento tan descarnado.
Tal fue el castigo,
tal fue la crueldad, que ni siquiera
se permitió a la pasión, -que toda sangre
contiene-, conservar su
geometría arcaica y el secreto
que a todo latir definen.
Es, - que se tenga conocimiento-,
la antesala...
Palpitan el silencio y la espera.
Mientras tanto, la telaraña se construye.
En ella no hay interés por conseguir deseos,
querencias… ni tampoco ningún futuro inmediato.
La telaraña se ha construido con
la única intención de hacer suyo
lo que su naturaleza obliga,
mientras que, con...
He vuelto a releer tus "Pensamientos". Tus palabras me superan. Son fantásticas. Me hacen disfrutar de unas realidades, de unas sensaciones y unos sentimientos completos, redondos, perfectos. Es un verdadero placer y un enorme lujo poder leerte. Muchas gracias.
Es en el parpadeo del horizonte donde
se comienza a confundir
el fin del día y el inicio de la noche.
Es cuando, entre sus densidades,
el lechoso vaho
de la realidad,
se cuelga del aire, para destilar
los dolores interminables del infinito.
El primer día que no me fue posible conectarme a esta página, confieso que sentí cierta rabia e incomodidad. Me pregunté,-imagino que como todos-, qué coños pasaba, y al no poder hacer nada, tocó esperar e intentarlo de nuevo en otro momento.
Pasados unos días, procuré contactar varias veces, y...
El desencanto abrió las puertas del otoño con la fuerza de mil tempestades justo cuando un pintor comienza a vestir, con capas de óleo borracho, a los bocetos de varias figuras que ha ido posicionando en uno de sus cuadros. En la estancia comienza a sentirse el frío. Apenas quedan algunas ascuas...
Dicen haber visto
derruido el esqueleto de la paciencia
Que apenas había rastro de huellas;
que está escondido tras
el invisible tormento,-su refugio-,
de la espera.
En la osamenta interior de los días
huele a abandono por el excesivo descanso.
Y el triste sueño, una vez más, somete
tibiamente a nuestros párpados
Se retienen las palabras sobre las lenguas,
Islas donde naufragan los verbos y donde,
realmente, el eco nace.
Hoy, no se pasean preguntas...
Parece ser que Quevedo dijo: "El tiempo, que, ni vuelve ni tropieza. También se atribuye a él: "El cuerpo es el sepulcro portátil". Por mi parte, en relación a este tipo de declaraciones quiero aportar mi granito de arena con estas palabras: "La muerte, jamás se ha olvidado de nadie." He dicho.
No se sabe desde cuándo,
la escarcha celestial se desplegó a todo galope por el espacio.
Se esparció dejando ver el brillo de sus esporas,
responsables del latir de toda estrella que habitan.
Son éstas las que invitan a la infinitud, heredera última
de todo el espacio frío, y también del...
Hay ocasiones que la impotencia y la esperanza
se cortejan con total desenfreno.
Ocurre entonces que se origina esa singular y salvaje belleza
que, -cuando logra mantenerse en reposo-, se disfruta hasta más allá
de su propia y total combustión.
Mientras tanto, no tiene más ocupación que...
Entre los muchos problemas de las ensoñaciones está la escala cromática de sus prisas. Hay, en todo esto, mucha e irremediable traición.
Cómo decirte que existe una herida eterna en el universo por la que se deposita en nuestro paladar muy, muy lentamente, el incómodo peso de sus matices. Todo...
Gusta la Soledad de dejar sus huellas
sobre cualquier posibilidad
donde respirar más y más cada día,
y que esté a la espera de compañía,
mientras hablamos, como abandonados,
por los amores de juventud,
saboreando esa invisible acidez
que nos ofrece el pasar de los días.
Me atrevo a saltarme los buenos modales y la educación para tratarte directamente como "Amigo mío"Una vez más, amigo mío, reitero mi deleite al leer tus creaciones. Incluso te diré que, en ocasiones, siento cierta envidia. No, no, no... No hay nada por lo que preocuparse. Es envidia de la más...
Todo el amor salino de la mar
se derritió en el camino de los
segundos desahuciados por el rumor
lejano de las olas, esas que acaban arrodillándose
al llegar a las playas
Existe una acidez vertical
asociada siempre al tiempo,
que todavía espera tropezar con
tu mirada, para contarte
sus secretos entre la furia
de tus risas despectivas,
-como labor de difuntos-,
desplegadas en el abandono
Pura magia. Das poética forma al mensaje que se trasmite con peso sincero, completo...
siempre me dejas con ganas de más. Si no te has animado todavía a publicar, te animo a ello. si ya lo has hecho, pásame título y editorial para hacerme con algo de tu obra. Un abrazo
Muy gore No esta mal. Es decir, está muy bien si no fuera por la imagen tan desagradable que compartes de manera formidable. pero... mi consejo es que te lo dejes mirar. Ve al médico y cuídate mucho Un abrazo
La descripción es buenísima. Creo, además, que he estado varias veces en ese local. Quizás hasta podría ser que nos conociéramos allí.
Muy bueno Un abrazo
Toda limpieza respira fracaso.
Es más ausencia y
es, interminable su brevedad.
Nos sabemos sus esclavos,
y supervisarla, nuestra obligación
En la misma palabra siempre quedarán residuos de:
Locura excesiva,
Impiedad,
Mutismo,
Polémica,
Inmutabilidad,
Efectismo,
Zorreria,
Autoridad...
Aunque...
A veces,
tras algunos eclipses,
en los mares casi se apaga su oleaje.
Quedan huellas hambrientas
de noches secando sus ingobernables
desengaños, a la espera de recuperar
el natural quehacer de las olas.
Los espejos carecen de memoria. No guardan resentimientos pero, por siempre, jamás han dejado de jugar con nosotros. Tanto es así que, cada vez son más los que llegan a pensar que quizás sean los únicos lugares de los que se puedan extraer razones con argumentos de suficiente peso en las que...
Durante los primeros minutos tuvo la sensación de que éstos pasaban demasiado lentos. No era así para nada. Lo que sí sucedió es que los invitados tardaron algo más de lo esperado en decidirse a pasar por allí a causa del excesivo calor. La ardiente y terca disciplina solar que se desplegó sin...
Se intentó, tras triturar -cuidadosamente y a conciencia-, eclipses varios y preparar con el fino polvo resultante y algún que otro secreto ingrediente de un singular ungüento, cicatrizar la grave desorientación padecida por demasiados rumbos que nos parecía, empezaban ahora a dejar de sernos...
Todo momento no es desprendible de nada.
Tampoco se quejan si se les separa. -Aunque
ésto apenas sirva de nada.-
Existe ese hilo continuo, quizás con inicio,
quizás con final, pero... lo único cierto
que queda es este incesante y brevísimo estar
que alimenta incansable a lo ya sido
mientras...
Timón con rumbo a miles de puertos de nave que, incansable, surca los mares, sin jamás tomar tierra, supo de halcones y golondrinas; de águilas y papagayos; de flores aromáticas… y venenosas; de hombres y mujeres… Pero de lo que más sabía y más le gustaba era de los vientos.
El suyo era olor a...
Me has prohibido tu aroma.
Nada sé, corazón, de tu imprudencia
mientras, la soledad, es mi único alimento.
Es mi martirio más grande que los océanos
que navego sin conocer rumbos ni encontrar puerto.
Ya, tan sólo deseo encallar
en el mayor de los olvidos.
Mi edad tiene la copa vacía.
Vive abrasado por el siguiente
sorbo seco, donde el futuro
se humedece incansable
a la espera de devorar
mi tiempo detenido.
Al sentir las pulsaciones deshabitadas
que, ni si quiera son de otro,
se deshoja el morder del vientre
salpicado de huesos, de desengañadas
eternidades y olores profundos…
…Todos, tan versados en la muerte…
Malévola tu miseria que debió morir
en el rincón último del último de tus latidos…
Vives aún, tras robar la expiación
de todas tus traiciones, hasta ayer recluidas
en los infiernos, aprovechando el descuido
de unos primerizos diablos, descuidados
en la aplicación de los obligados...
Como ser divino, permito que permanezcan en mí las huellas de tus ojos al mirarme, al saber que no puedo hacer nada para evitarlo. Así es de ingrato el amor... Hoy, mis armonías son el insomnio, las maldiciones vacías y el irremediable olvido de los recuerdos, (al ser consciente de su inadecuada...
Presenciar escenas escritas por otros
que bailan fugaces, atrapando
toda nuestra atención.
Frente a nosotros, se hacen y
deshacen formas
que jamás imaginamos.
Somos testigos inmersos en nuestro
particular e inmenso desierto,
de una danza que se baila ante nosotros
con intrigantes transparencias...
Ocurrió una tarde de invierno en la que esperé tanto que llegué a sentirme confundido. Pasó tanto tiempo que me vi siendo testigo de mi primera espera por amor.
Mientras aguardaba tu llegada, a mis pensamientos les dio tiempo a recorrer un laberinto anárquico de suposiciones y posibilidades...
Perfuma sus soledades con deseos incumplidos.
Las viste de vergüenzas jamás estrenadas.
Las ama con toda la fuerza de las traiciones.
Y no pide deseos. Tampoco regala nada
Se derrite el hielo.
Son sus espasmos
acuáticos… trágicos… Para todos,
silenciosos.
Sus formas, ¿van o vienen de un destierro?
Siempre termina por ahogar sus sueños
mientras se atraganta con remordimientos.
Es mártir único que, en el frío dibuja
sus desiertos.
En la expansión de este sediento devenir, navegamos
entre infinitas músicas casi olvidadas que
ayer se desplegaron como proclamaciones fetiche y
hoy, son ya ruinas de otros tiempos; Tiempos que,
( para los que vamos siendo de ayer),
nos parecen que fueron, y siguen siendo, mucho mejores...
Envoltorio de un vivir
cada día más dormido
¡Piel! ¡Antes lujuriosa, blanquecina…
… suave, apetitosa! …
… Hoy, pena incapaz de animar
a mi mundo aburrido.
Estuche que ocupo, que intento llenar;
que, por pura adicción, se regala arrugas
sin poder parar.
Mi manto protector, mi viejo...
Hace tiempo que dejó de chocarnos el oír hablar de la expresión, “zona de confort”.
Como concepto, a mí, ni fu ni fa pero, en lo que se refiere a sus pretensiones y, sobre todo, al modo de cómo nos ha sido presentado, confieso que es algo que me j… mucho
Se puso de moda incitándonos a...
Repasando los rumbos vagabundos del mar,
toda pasión náutica acaba por naufragar entre
los segundos desahuciados por el rumor
lejano de las olas.
Todo ese amor se hace silencio tras
arrodillarse... y desaparecer... sobre
las playas de arena.
A y B puntos de un campo C, de dimensión D, exterior E y fuerza F, tiene una gravedad G, y una estructura hilada H. Su intensidad I, su energía J y su peso K, tienen una misma longitud L que se repiten en LL, donde sus masas M, de número N y proporcionalidad Ñ, contienen una cantidad constante...
Abordar un tema como el que he planteado, evidentemente, es harto espinoso y complicado, pues cada caso es un mundo. Intentar plantearlo de una manera general, quizás no sea lo más adecuado pero, así es como me salió plantearlo.
Lamento infinito lo que comentas de tu caso y, la verdad, me...
Comenzaron a afilar esa infinitud
que el vértigo siempre respira en ausencia de los vientos.
Vientos que no hace mucho, peregrinaban sobre
las inmensidades del mar.
Mantenía su trono el vértigo siempre tibio, a la
espera diaria de las matinales epifanías,
con las que, siempre, proclamar buenos...
Búscame entre todo lo que jamás te dije:
Allí, donde doy refugio a mi más íntima y
mayor verdad. Donde, si miento,
no es más que a mí mismo.
Y verás cuál es mi juego que,
por no querer dañar a nadie, juego a solas
todos los días de mi vida.
Me veo en la necesidad necesaria de confirmar, proclamar y defender la equidad hombre-mujer. Tal desequilibrio es de corrección obligada, pero...
... pero entramos aquí en un terreno muy farragoso, sobre todo a causa de las maneras, de los planteamientos del cómo conseguirlo. En mi opinión...
Gran verdad lo que dices. Estamos controlados y manejados a un nivel que, desgraciadamente, no tiene retorno. Por mucho que he reflexionado al respecto, no soy capaz de encontrar solución a esta situación. Tal es así que, particularmente, ya he optado por pasar lo más desapercibido posible y...
Como ser divino, permito que permanezcan en mí las huellas de tus ojos al mirarme, al saber que no puedo hacer nada para evitarlo. Así es de ingrato el amor... Hoy, mis armonías son el insomnio, las maldiciones vacías y el irremediable olvido de los recuerdos, (al ser consciente de su inadecuada...
Creo oportuno pedir disculpas por cualquier intención infectada por el ego en toda creación poética. Es algo que sucede con mucha más frecuencia de lo imaginable cuando, lo que sale del alma es infectado, apenas al instante, en el camino hacia su plasmación gráfica sobre el papel. De hecho es...
A dónde queremos ir, qué deberíamos hacer, qué queremos conseguir cuando, si lo pensamos bien, no dejamos de ser piezas insignificantes manejados por oscuras entidades para lograr fines que no somos capaces de comprender.
No quiero que estas palabras se entiendan como rendición respecto al...
Búscame entre todo lo que jamás te dije:
Allí, donde doy refugio a mi más íntima y
mayor verdad. Donde, si miento,
no es más que a mí mismo.
Y verás cuál es mi juego que,
por no querer dañar a nadie, juego a solas
todos los días de mi vida.
Nuestro crepúsculo entre las sábanas
confirmó el contraste de sufrimientos que,
sin saberlo, tenían dibujado bajo la piel
dos divinidades ciegas:
Una creciente lluvia de ausencias.
A destacar, restos de varias huellas a
la defensiva sobre el cristal del mutuo olvido,
como depredadoras lágrimas...
Pupilas de seda,
vacías de noche,
miran las cicatrices de
un cielo descosido de
oscuridades.
Los rayos atraviesan
el aire ensalivado por
el testamento de los truenos,
siempre ajenos a los lujos de
nuestro mirar, dedicado a descifrar
el dulce sabor de la sangre que
recorre su circular...